Publicamos un entrevista a Roger Santiváñez, el chico que se declaraba con la mirada. En julio nos visita con varios nuevos libros bajo el brazo. ¡Salud por ello, Roy!
jueves, junio 30, 2011
El viaje final
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| Río Marañón |
César Ángeles L.
Treinta y cinco minutos antes de su muerte, el teniente Moncada sonreía feliz desde la baranda de una embarcación al centro mismo del río Marañón. Las estelas de espuma iban quedando raudas detrás, y en cada tumbo creía ver paiches y peces amazónicos huyendo de la velocidad que sin pausa lo transportaba a su destino. Y él no lo sabía. Lo mejor era que no lo sabía, y por eso reía ampliamente, casi ebrio por la bebida que se había ido zampando de copa en copa durante todo el trayecto, desde que dejara atrás el puerto de Iquitos. Creía tener aún muchas partidas que ganarle a la vida, así de iluso es el corazón mientras late y late, mientras la ingeniería del cuerpo se mantiene en movimiento, con las bielas y engranajes en su sitio correctamente aceitados y en perfecta sincronización. Después de todo, así había ocurrido desde el día que Moncada era apenas un churre, así de pequeño, y sus padres lo tuvieron en brazos durante días, meses, años, cuando dio sus primeros pasos inciertos y pudo repetir o balbucear las primeras palabras que aprendió en el desierto de Sechura, al inicio de su vida que había empezado tres décadas atrás, que ya llevaba durando lo conveniente y que el propio Moncada se encargó de pasear a su gusto por pueblos y provincias del país. Pero todo eso estaba por terminar, y el teniente iba feliz, de brazos y cara a la muerte, con los ojos bien cerrados y el corazón en un puño, como dicen que es el amor.
-Mi Teniente, el rancho está listo. ¿Baja a la cocina o prefiere que le suba el almuerzo?
-Mi Teniente, el rancho está listo. ¿Baja a la cocina o prefiere que le suba el almuerzo?
-Gracias, Miranda. Adelántense ustedes. Yo iré luego.
No tenía hambre, en realidad. El trago le provocaba continuar tomando, y en esas circunstancias descuidaba su alimentación. Entre sus borrosos pensamientos desfilaron los rostros de la tripulación, uno a uno, sus nombres, procedencias diversas, especializaciones, recomendaciones, habilidades y defectos. Era una masa de quince hombres, correctamente entrenados por el ejército en acciones de contrainsurgencia. Algunos contaban con amplia experiencia, pero todos habían sido elegidos de forma minuciosa por él mismo, descartando a otros posibles integrantes. La base del destacamento era su unidad, que Moncada había cultivado desde el primer instante cuando los citó, hacía ya dos años, en el salón rojo de la antigua base Ocharán, en la capital. Allí les había detallado en sendas sesiones colectivas todas las razones de su enrolamiento, los objetivos militares, la característica secreta de las varias operaciones que llevarían (y llevaron) a cabo conjuntamente, y se habían presentado cada quien, él incluido, repitiendo para algunos su trayectoria, sus triunfos y derrotas en el escalafón, todo con el principal objetivo de que no quedasen cabos sueltos y que, empezando por él mismo, se fuesen conformando los pilares de todo cuerpo de élite, la unidad férrea, la cohesión en sus filas, y una lealtad a prueba de todo. Ello garantizó los éxitos en las múltiples operaciones cumplidas, y la base para que el equipo siempre actuara como un solo hombre. Dentro de sí, navegando raudo por este inmenso río con piel de culebra sin fin, estaba seguro de haberlo logrado, y más aún al fondo de sí mismo abrazaba el orgullo que eso le proporcionaba. Podía comprobarlo a cada momento en los ojos de quienes trabajaban con él, en la manera cómo le dirigían la palabra. Por eso no le extrañó que el Técnico Miranda le ofreciese llevarle la comida a cubierta.
Sin embargo, para él no era esta ocasión para comidas. Era momento de dejar atrás, o mejor dicho suspender temporalmente, la dulce emoción que recorría su cuerpo, y como buen artista de la muerte (curtido en múltiples acciones de castigo y arrasamiento de comunidades, en la búsqueda implacable de los siempre encubiertos terrucos), debía cruzar todo ello con lo que venía a continuación, el exterminio de la célula terrorista encajonada en el valle del Huallaga y dirigida por otro escurridizo líder local de la organización que desde la tenaz clandestinidad tenía en vilo al Estado, desde hacía ya cinco largos años.
Sandra, Sandra, la bella Sandra prácticamente lo había sumergido entre su profunda piel mestiza, llenándolo de gritos y requiebros envueltos en falsa ternura que empezaba y terminaba en el agujero más profundo que Moncada recordar pudiese, allí entre esos muslos dorados y tersos que eran tema de las cantinas más populares de Iquitos, cuando cae la noche y el sudor forma una ardiente capa transparente en el cuerpo, entre esos muslos que ora se abrían para sus impulsos de macho, o soportaban el peso de ella cuando lo atraía hacia una penetración violenta por detrás, sin tregua, durante todo el tiempo que el robusto cuerpo de él contuviese las ganas de derramarse bien adentro de esa hembra completamente entregada, dispuesta a volarlo todo si fuese preciso con tal de mojarse juntamente con su "Monchito", como ella le decía, con ese hombre a quien había conocido apenas dos meses atrás y de casualidad en las noches loretanas. El teniente Justo Rafael Moncada del Carpio la estaba recordando ahora, sus frágiles palabras al oído, y a cada sorbo de alcohol sentía que un secreto calor le iba subiendo desde las mismas criadillas poseyéndolo casi por completo mientras la embarcación continuaba su raudo viaje por estas aguas luminosas, casi incendiadas bajo el sol incesante. Sandra, Sandra, chola rica, te la quisiera meter ahorita mismo y no salir de allá abajo hasta que termine el río, o como hacen los perros que se quedan enganchados después de coger. ¿Dónde estarás, Sandra, ahora? ¿En qué pensarás? ¿En mí? ¿Te habrás acariciado calatita sobre el colchón usado del hotel, sobre la tierra misma, en una hamaca perdida bajo los árboles inmensos y arrechos, o te dormirás en sueños repitiendo mi nombre, pensando como yo en la despedida que tuvimos? Recuerda, será por pocos días. Así te dije, así será, espérame amorcito, cierra tus piernitas
Tejía la vida Justo Moncada, pero la vida ya tenía sus propios planes, más allá de sus pensamientos y calenturas, mucho más lejos de lo que él imaginase, el camarada Isidro Vallejo con veinte guerrilleros no mayores ninguno de 25 años, la mayoría oriundos de la selva, conocedores de ese inmenso y agresivo cosmos que es el bosque amazónico, así como de los meandros caprichosos de sus ríos secretos e inabarcables, de las mil plantas, árboles y animales que, como ellos, ocultos el territorio habitan. El grupo dejaba a punto la emboscada que terminaría para siempre con el reputado comando del Halcón Dorado, que como ellos bien sabían se dirigía raudo por el Marañón para, a su vez, liquidarlos. Isidro Vallejo dio las últimas instrucciones, planteó las últimas interrogantes, y cuando él y los demás comprobaron que nada podía fallar se retiraron a esperar entre la tupida vegetación el paso del convoy militar. La selva estaba de piedra y ni el aire inmutable ayudaba a presagiar lo que venía. Algunos macacos surcaron de rama en rama, y el canto suave del siguaray rompió el alma de nostalgia.
-Camarada, por ahí van llegando.
-Bien. ¡Todos listos! ¡Muy atentos! ¡Ningún sobreviviente! ¡Viva el Partido Comunista!
-¡Viva!
-¡Viva la Guerra Popular!
-¡Viva!
Al doblar el recodo mayor, los platos, cubiertos y la olla con pallares se deslizaron violentamente hacia la derecha, se cayeron algunos vasos y el aguardiente estuvo a punto de volcarse
-¡Carajo, Ivancino cada día está más huevón para conducir esta chalana!
-¡Sí, carajo, habrá que rotarlo a que haga otras vainas!
-¡Cholo huevón este!
Gritos en la cocina de abajo anunciaron al timonel y al propio Moncada que todo allí se había sobresaltado en la última curva, pero el Sargento Ivancino, experto en navegaciones fluviales y gran conocedor de la Amazonía, no había reparado a tiempo en una peña que dividía en dos las aguas al entrar en el recodo, y su esfuerzo final había evitado la mortal colisión.
El teniente Justo Moncada, incorporándose con cierta dificultad de su caída y del cambio de ideas y sensaciones para volver súbitamente al presente, se encaminó hacia estribor gritándole al Sargento que qué demonios le pasaba, carajo, y ya no pudo escuchar la respuesta pues una carga estalló al lado derecho de la nave, y segundos después otras dos explosiones la hicieron volar por el aire encallándose finalmente entre peñas menores y troncos que bajaban solitarios a lo largo del curso del río. Entre la humareda y la espesa mancha de petróleo que comenzaba a extenderse alrededor de la nave volteada surgieron algunas cabezas, gritos y brazos que se agitaban con desesperación, llamándose unos a otros, con la certeza cruel de que solo quedaba aferrarse a algo sólido o alcanzar de algún modo la playa lejana, y era todo un esfuerzo inútil porque el miedo confunde los cerebros y el violento impacto había adormecido reflejos en los valientes integrantes del escuadrón militar. Entre los heridos que hacían esfuerzos por nadar flotaban ya algunos cadáveres o sus pedazos, algunos muebles quebrados y otras pertenencias que más nada tenían que hacer al fondo del Marañón, y entre todo ese caos humeante también trataba de sobrevivir Justo Moncada, consciente de la sangre que empezaba a bajarle desde arriba en la cabeza y le impedía visualizar con claridad aquel momento, y ya no tuvo que ver nada más en realidad porque dos balas le perforaron el cráneo desde la orilla donde varias ráfagas de FAL terminaron con la agonía de los miembros de aquel convoy despedazado, hasta que la selva empezó lentamente a recobrar su misterioso silencio.
El grupo guerrillero observaba los restos que flotaban sin dirección alguna, e Isidro Vallejo tuvo un último pensamiento para Sandra, quien les había trasmitido la información a tiempo, llena de resentimiento contra quienes hacía un año y medio asolaron su comunidad. Isidro rompió el aire con arengas de victoria que todos corearon a una voz. Al final, recuperaron algunos objetos que iban acercándose a la playa, y en pequeños botes se aproximaron a los restos de la nave para acopiar lo poco que en esas condiciones pudiera serles útil. El cielo empezaba a enrojecer, y entonces decidieron ponerse en marcha rumbo a la montaña, antes que volviese la oscuridad total.
sábado, junio 04, 2011
Perú ante la segunda vuelta electoral ¿y dónde está el piloto?
César Ángeles L.
1.
LA RECIENTE VOTACIÓN PRESIDENCIAL EN EL PERÚ, acabó con los dos candidatos más votados, de los diez que se presentaron, para una próxima segunda votación este 5 de junio. Los peruanos, desencantados una vez más de un modelo económico que, para no variar, beneficia principalmente a grupos de poder, optaron, en cierto modo, por patear el tablero de la política tradicional y apostaron por los dos que parecieran expresar los polos opuestos de las preferencias. Desde entonces, en un clima tenso y de película de terror, se han decantado diversas posiciones a favor y en contra de ambos candidatos presidenciales: Keiko Sofía Fujimori, por Fuerza 2011, y Ollanta Humala Tasso, por Gana Perú.
La primera, a todas luces (o mejor dicho, sombras y sobras), representa la continuidad del régimen corrupto y mafioso de su padre, Alberto Kenya Fujimori (presidente de 1990 al 2000), actualmente sentenciado a 25 años de prisión (en una suerte de cárcel dorada, la verdad sea dicha) por los delitos de asesinatos con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves, tras ser hallado culpable como autor intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, perpetradas por un escuadrón del ejército conocido como el "grupo Colina". El 20 de julio de 2009, Fujimori fue condenado a otros 7 años y medio de cárcel por peculado doloso, apropiación de fondos y falsedad ideológica en agravio del Estado.
A la mencionada continuidad del fujimorato, apunta también la vasta campaña mediática en marcha (que involucra al Canal 4, Grupo El Comercio, Canal N, Canal 2, el actual presidente aprista Alan García, el ex candidato peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuchinsky: "PPK", el escritor y periodista de televisión Jaime Baily, diversas encuestadoras, la Bolsa de Lima, el empresario minero Roque Benavides, propietario de Yanacocha: una de las mineras de oro más importantes del mundo, la Empresa Periodística Nacional S.A.: EPENSA, con los diarios Ojo, Correo, Ajá y El Bocón, que agrupan al mayor número de lectores a nivel nacional; y un largo etcétera). De este modo, al mejor estilo retro-noventero de la salita del Servicio Nacional de Inteligencia: SIN (con Montesinos al lado o, más precisamente, al frente, con fajos de dinero del Estado comprando voluntades y poderes fácticos), se quiere adormecer y confundir a la población peruana para que olvide los crímenes cometidos en dicha década, además de los robos al Estado peruano, y que vote por la hija del ex presidente. Ella misma ha repetido, en más de una oportunidad (aunque ahora pretenda desdecirse), que su padre dirigió el mejor gobierno de la historia del Perú. Esto último, en la práctica (y no se necesitan estudios de doctorado para saberlo), significa que de llegar a la presidencia hará todo por excarcelarlo, y con él a muchos otros perpetradores del fujimorato, hoy presos por delitos y abusos de poder cometidos en los años 90.
Para tal efecto, al igual que entonces, no se duda en poner al servicio del retorno del fujimorato-3 (recordemos la reelección de 1995, luego de promulgarse una constitución a la medida del régimen y su presidente) a los personajes mediáticos de diversos órganos de comunicación, así como los lobbies del capital nativo orquestan una campaña destinada a demoler lo que tildan como el gran peligro para el "crecimiento económico" y "la democracia peruana": el candidato del la alianza Gana Perú, el comandante EP, en retiro, Ollanta Humala.
Este candidato, por su parte, tiene una trayectoria sinuosa, ya que pesan sobre él acusaciones de matar a peruanos en la zona roja, bajo el seudónimo del "capitán Carlos", desde cuando prestó servicio en Tingo María (Huánuco) combatiendo al PCP "Sendero Luminoso": la organización alzada en armas desde 1980. En 1992, en la zona selvática de Madre Mía, se cometió una serie de abusos contra la población civil, por lo que fue investigado judicialmente. Años después, el caso fue cerrado ya que, oh misterio, el testigo principal, Jorge Ávila, se retractó de su declaración inicial.
No obstante, en marzo de 2011, en el juicio que se lleva a Amílcar Gómez, hombre de confianza de Humala, por intento de soborno a testigos del caso Madre mía, Rubén Gómez, uno de los implicados, declaró ante el juzgado que en el 2006 Amílcar Gómez le pidió que convenza a su cuñado Jorge Ávila para que varíe su declaración, a cambio de dinero. Humala ha aceptado su cercanía con Amílcar Gómez, pero ha negado todas las imputaciones. Por su parte, Gómez entró en contradicciones ante el juzgado cuando se le preguntó sobre el tema (las referencias son tomadas del diario Perú21). Esto pasa en un país como el Perú, con un Poder Judicial que se cae a pedazos de corrupto, con jueces que se compran y con testigos que se amedrentan, o que simple e impunemente desaparecen.
Humala Taso hizo carrera política desde que, siendo militar en actividad, se levantó en Locumba (Moquegua) junto a su hermano Antauro, contra el régimen de Alberto Fujimori. Este hecho ocurrió el 1 de octubre de 2000, el mismo día en que el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos fugaba del país en el velero "Karisma". Luego de la caída del régimen fujimorista, Humala, sin embargo, se mantuvo rebelde; pero al poco tiempo solicitó una entrevista al presidente Valentín Paniagua para entregarse. Su abogado, el aprista Javier Valle Riestra, presentó un hábeas corpus en favor de su representado, el cual devino en una amnistía para Humala por parte del Congreso de aquel entonces. Durante el posterior gobierno de Alejandro Toledo, Humala regresó a sus funciones militares, primero como agregado militar en Francia y luego en Corea del Sur. En diciembre de 2004, fue pasado al retiro, lo que dio origen a la sublevación de su hermano Antauro Humala, y posterior asalto a la comisaría de Andahuaylas, aunque él ha rechazado cualquier vínculo con dicho incidente. (Información tomada de diarios peruanos).
Desde entonces, en una ruta electoral que lo puso cerca de la presidencia del Perú, en el 2006, Ollanta Humala recibió respaldos de presidentes polémicos de la región como el boliviano Evo Morales y el venezolano Hugo Chávez. Al fundar el "Frente Nacionalista Democrático", incluyó a viejos sectores de la izquierda peruana como Patria Roja y el Movimiento Nueva Izquierda. Desde entonces, la extrema derecha le fabricó ese retrato robot como "el Mal" que acabará con el bienhadado crecimiento económico, volviendo a las recetas estatistas y colectivistas, al viejo estilo de los regímenes militares del 70, como, por ejemplo, el del general EP Juan Velasco Alvarado.
2.
PARA LA MENCIONADA CRUZADA POR EL RETORNO DEL FUJIMORATO-3, Fuerza 2011 ha sumado, como era de prever, los votos de electores que esperan obtener beneficios económicos y sociales mediante el modelo neoliberal dependiente que dicho movimiento representa. Así, por ejemplo, muchos seguidores de las agrupaciones derrotadas en la primera vuelta (empezando, claro, por sus dirigentes) se han unido a esta opción, como es el caso de los votantes por PPK (los tristemente célebres ppkausas, quienes desataron campañas racistas por internet al conocerse los resultados de la primera vuelta); así como los del otro derrotado, el ex alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, de Solidaridad Nacional: un personaje opaco, de parco hablar, y a quien la actual alcaldesa Susana Villarán acusa de peculados durante su gestión. Dicho conglomerado de votantes, azuzados también por la campaña mediática mencionada, hizo subir porcentajes a quien representa el lado liberal a ultranza y garrote del gris espectro político del Perú.
En verdad, ambos candidatos representan fracciones distintas por el control del Estado peruano. Fuerza 2011 y sus aliados de turno pretenden medrar poniendo el Estado al servicio del gran capital multinacional; Gana Perú y sus aliados buscan ponerle ciertas regulaciones al gran capital y a las transnacionales, lo que traería mayores ingresos al Estado que, a su vez, podrán ser utilizados para consolidar su proyecto político. Así, Humala continuaría con un remozado modelo económico neoliberal (ha jurado en todos los idiomas que eso hará), evitando incómodas explosiones sociales que pongan en riesgo el sistema de poder establecido. Para sosiego de los neoliberales, basta ver cómo funciona el extractivismo en Bolivia, Ecuador o Brasil. Allí, las transnacionales de la minería, gas y el petróleo siguen trabajando a toda máquina, contaminando y arrasando cuanta selva, bosque y río encuentren en su camino.
Con ambos candidatos se refuerza el modelo económico: el que no está en discusión. Pueden haber divergencias en las maneras políticas, pero no en el trasfondo económico (y como decía el "Amauta" José Carlos Mariátegui, ambos ámbitos nunca son indesligables, sino que se soportan mutuamente: no zanjar con uno es no hacerlo con el otro). En este sentido, deslindar con "lo negativo" del fujimorato, con sus maneras políticas autoritarias y encanalladas, termina siendo retórica, cortina de humo, un falso deslinde. Es útil volver sobre el agudo análisis del periodista y activista uruguayo Raúl Zibechi: "Falta de debate sobre el modelo. Tensiones entre extractivismo y redistribución en los procesos de cambio de América Latina" (en línea: http://attac-info.blogspot.com/2011/01/falta-de-debate-sobre-el-modelo.html). Y es que, justamente, el modelo económico implementado en países como el Perú es el problema para las mayorías, cada vez más empobrecidas y con sectores en miseria endémica http://www.larepublica.com.pe/archive/all/larepublica/20110526/16/node/353742/todos/14
1.
LA RECIENTE VOTACIÓN PRESIDENCIAL EN EL PERÚ, acabó con los dos candidatos más votados, de los diez que se presentaron, para una próxima segunda votación este 5 de junio. Los peruanos, desencantados una vez más de un modelo económico que, para no variar, beneficia principalmente a grupos de poder, optaron, en cierto modo, por patear el tablero de la política tradicional y apostaron por los dos que parecieran expresar los polos opuestos de las preferencias. Desde entonces, en un clima tenso y de película de terror, se han decantado diversas posiciones a favor y en contra de ambos candidatos presidenciales: Keiko Sofía Fujimori, por Fuerza 2011, y Ollanta Humala Tasso, por Gana Perú.
La primera, a todas luces (o mejor dicho, sombras y sobras), representa la continuidad del régimen corrupto y mafioso de su padre, Alberto Kenya Fujimori (presidente de 1990 al 2000), actualmente sentenciado a 25 años de prisión (en una suerte de cárcel dorada, la verdad sea dicha) por los delitos de asesinatos con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves, tras ser hallado culpable como autor intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, perpetradas por un escuadrón del ejército conocido como el "grupo Colina". El 20 de julio de 2009, Fujimori fue condenado a otros 7 años y medio de cárcel por peculado doloso, apropiación de fondos y falsedad ideológica en agravio del Estado.
A la mencionada continuidad del fujimorato, apunta también la vasta campaña mediática en marcha (que involucra al Canal 4, Grupo El Comercio, Canal N, Canal 2, el actual presidente aprista Alan García, el ex candidato peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuchinsky: "PPK", el escritor y periodista de televisión Jaime Baily, diversas encuestadoras, la Bolsa de Lima, el empresario minero Roque Benavides, propietario de Yanacocha: una de las mineras de oro más importantes del mundo, la Empresa Periodística Nacional S.A.: EPENSA, con los diarios Ojo, Correo, Ajá y El Bocón, que agrupan al mayor número de lectores a nivel nacional; y un largo etcétera). De este modo, al mejor estilo retro-noventero de la salita del Servicio Nacional de Inteligencia: SIN (con Montesinos al lado o, más precisamente, al frente, con fajos de dinero del Estado comprando voluntades y poderes fácticos), se quiere adormecer y confundir a la población peruana para que olvide los crímenes cometidos en dicha década, además de los robos al Estado peruano, y que vote por la hija del ex presidente. Ella misma ha repetido, en más de una oportunidad (aunque ahora pretenda desdecirse), que su padre dirigió el mejor gobierno de la historia del Perú. Esto último, en la práctica (y no se necesitan estudios de doctorado para saberlo), significa que de llegar a la presidencia hará todo por excarcelarlo, y con él a muchos otros perpetradores del fujimorato, hoy presos por delitos y abusos de poder cometidos en los años 90.
Para tal efecto, al igual que entonces, no se duda en poner al servicio del retorno del fujimorato-3 (recordemos la reelección de 1995, luego de promulgarse una constitución a la medida del régimen y su presidente) a los personajes mediáticos de diversos órganos de comunicación, así como los lobbies del capital nativo orquestan una campaña destinada a demoler lo que tildan como el gran peligro para el "crecimiento económico" y "la democracia peruana": el candidato del la alianza Gana Perú, el comandante EP, en retiro, Ollanta Humala.
Este candidato, por su parte, tiene una trayectoria sinuosa, ya que pesan sobre él acusaciones de matar a peruanos en la zona roja, bajo el seudónimo del "capitán Carlos", desde cuando prestó servicio en Tingo María (Huánuco) combatiendo al PCP "Sendero Luminoso": la organización alzada en armas desde 1980. En 1992, en la zona selvática de Madre Mía, se cometió una serie de abusos contra la población civil, por lo que fue investigado judicialmente. Años después, el caso fue cerrado ya que, oh misterio, el testigo principal, Jorge Ávila, se retractó de su declaración inicial.
No obstante, en marzo de 2011, en el juicio que se lleva a Amílcar Gómez, hombre de confianza de Humala, por intento de soborno a testigos del caso Madre mía, Rubén Gómez, uno de los implicados, declaró ante el juzgado que en el 2006 Amílcar Gómez le pidió que convenza a su cuñado Jorge Ávila para que varíe su declaración, a cambio de dinero. Humala ha aceptado su cercanía con Amílcar Gómez, pero ha negado todas las imputaciones. Por su parte, Gómez entró en contradicciones ante el juzgado cuando se le preguntó sobre el tema (las referencias son tomadas del diario Perú21). Esto pasa en un país como el Perú, con un Poder Judicial que se cae a pedazos de corrupto, con jueces que se compran y con testigos que se amedrentan, o que simple e impunemente desaparecen.
Humala Taso hizo carrera política desde que, siendo militar en actividad, se levantó en Locumba (Moquegua) junto a su hermano Antauro, contra el régimen de Alberto Fujimori. Este hecho ocurrió el 1 de octubre de 2000, el mismo día en que el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos fugaba del país en el velero "Karisma". Luego de la caída del régimen fujimorista, Humala, sin embargo, se mantuvo rebelde; pero al poco tiempo solicitó una entrevista al presidente Valentín Paniagua para entregarse. Su abogado, el aprista Javier Valle Riestra, presentó un hábeas corpus en favor de su representado, el cual devino en una amnistía para Humala por parte del Congreso de aquel entonces. Durante el posterior gobierno de Alejandro Toledo, Humala regresó a sus funciones militares, primero como agregado militar en Francia y luego en Corea del Sur. En diciembre de 2004, fue pasado al retiro, lo que dio origen a la sublevación de su hermano Antauro Humala, y posterior asalto a la comisaría de Andahuaylas, aunque él ha rechazado cualquier vínculo con dicho incidente. (Información tomada de diarios peruanos).
Desde entonces, en una ruta electoral que lo puso cerca de la presidencia del Perú, en el 2006, Ollanta Humala recibió respaldos de presidentes polémicos de la región como el boliviano Evo Morales y el venezolano Hugo Chávez. Al fundar el "Frente Nacionalista Democrático", incluyó a viejos sectores de la izquierda peruana como Patria Roja y el Movimiento Nueva Izquierda. Desde entonces, la extrema derecha le fabricó ese retrato robot como "el Mal" que acabará con el bienhadado crecimiento económico, volviendo a las recetas estatistas y colectivistas, al viejo estilo de los regímenes militares del 70, como, por ejemplo, el del general EP Juan Velasco Alvarado.
2.
PARA LA MENCIONADA CRUZADA POR EL RETORNO DEL FUJIMORATO-3, Fuerza 2011 ha sumado, como era de prever, los votos de electores que esperan obtener beneficios económicos y sociales mediante el modelo neoliberal dependiente que dicho movimiento representa. Así, por ejemplo, muchos seguidores de las agrupaciones derrotadas en la primera vuelta (empezando, claro, por sus dirigentes) se han unido a esta opción, como es el caso de los votantes por PPK (los tristemente célebres ppkausas, quienes desataron campañas racistas por internet al conocerse los resultados de la primera vuelta); así como los del otro derrotado, el ex alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio, de Solidaridad Nacional: un personaje opaco, de parco hablar, y a quien la actual alcaldesa Susana Villarán acusa de peculados durante su gestión. Dicho conglomerado de votantes, azuzados también por la campaña mediática mencionada, hizo subir porcentajes a quien representa el lado liberal a ultranza y garrote del gris espectro político del Perú.
En verdad, ambos candidatos representan fracciones distintas por el control del Estado peruano. Fuerza 2011 y sus aliados de turno pretenden medrar poniendo el Estado al servicio del gran capital multinacional; Gana Perú y sus aliados buscan ponerle ciertas regulaciones al gran capital y a las transnacionales, lo que traería mayores ingresos al Estado que, a su vez, podrán ser utilizados para consolidar su proyecto político. Así, Humala continuaría con un remozado modelo económico neoliberal (ha jurado en todos los idiomas que eso hará), evitando incómodas explosiones sociales que pongan en riesgo el sistema de poder establecido. Para sosiego de los neoliberales, basta ver cómo funciona el extractivismo en Bolivia, Ecuador o Brasil. Allí, las transnacionales de la minería, gas y el petróleo siguen trabajando a toda máquina, contaminando y arrasando cuanta selva, bosque y río encuentren en su camino.
Con ambos candidatos se refuerza el modelo económico: el que no está en discusión. Pueden haber divergencias en las maneras políticas, pero no en el trasfondo económico (y como decía el "Amauta" José Carlos Mariátegui, ambos ámbitos nunca son indesligables, sino que se soportan mutuamente: no zanjar con uno es no hacerlo con el otro). En este sentido, deslindar con "lo negativo" del fujimorato, con sus maneras políticas autoritarias y encanalladas, termina siendo retórica, cortina de humo, un falso deslinde. Es útil volver sobre el agudo análisis del periodista y activista uruguayo Raúl Zibechi: "Falta de debate sobre el modelo. Tensiones entre extractivismo y redistribución en los procesos de cambio de América Latina" (en línea: http://attac-info.blogspot.com/2011/01/falta-de-debate-sobre-el-modelo.html). Y es que, justamente, el modelo económico implementado en países como el Perú es el problema para las mayorías, cada vez más empobrecidas y con sectores en miseria endémica http://www.larepublica.com.pe/archive/all/larepublica/20110526/16/node/353742/todos/14
Esta realidad es así, aun cuando la llamada clase media haya ensanchado en algo su base (cuando no su cintura), sobre todo merced al chorreo por las ganancias de la extracción y exportación mineras.
Como en los viejos tiempos de la "República Aristocrática" (Jorge Basadre dixit), a principios del siglo XX, el Perú sigue siendo un país básicamente exportador de materias primas, porque no existe un proyecto de crecimiento moderno y autónomo. No podría haberlo, en tanto sus élites gobernantes medran legal, e ilegalmente, del negocio con el capital extranjero y las condiciones más que serviles que se les pone a favor de sus intereses e inversiones. He ahí el sentido profundo del divulgado cliché "Perú país seguro y atractivo para la inversión extranjera".
3.
EN FIN, NO HAY DUDA, A MENOS QUE SE OPTE DE MANERA VOLUNTARIA POR LA TRADICIONAL AMNESIA COLECTIVA PERUANA, o, más francamente, por estar a favor del régimen corrupto del fujimorato, de que la candidatura de Keiko Fujimori es nefasta en todo sentido para la vida cívica política del Perú. Si triunfa, significará un retorno del viejo manejo mafioso desde el poder político. El narcoEstado peruano habrá hecho su mejor elección. El mismo que tuvo en los años 90 su mejor periodo de crecimiento y consolidación, y que durante el segundo régimen aprista no ha hecho más que profundizar su presencia en todo el país. De ahí que el actual presidente Alan García, otro criminal político de gruesa monta y con deudas de sangre aún pendientes, pasando por encima de sus obligaciones constitucionales acordes con su cargo, no dude en apoyar a la candidata del fujimorato. (Tal práctica no sorprende a nadie, en un país donde la criollada política campea a discreción desde las alturas: el Cardenal de la Iglesia Católica y miembro del Opus Dei, Juan Luis Cipriani, acaba de utilizar este domingo 22 de mayo, en Lima, la liturgia de la misa para publicitar una declaración abiertamente política a favor de la candidata del fujimorato y en contra de quienes se le oponen. Cipriani, por lo demás, es conocido como el obispo del régimen fujimontesinista; una de cuyas frases más célebres, que parafrasean hoy varios voceros (o ya ex voceros) de la candidata Keiko, fue: "Los derechos humanos son un cojudez", cuando era obispo de Ayacucho en 1991).
Pero la complicidad entre el Apra de Alan García y el fujimorato data desde la lejana campaña presidencial de un recién llegado a la política, el ingeniero Alberto Fujimori Fujimori, cuando postuló a la presidencia en 1990 con la agrupación Cambio 90, creada el año anterior. Su candidatura fue apoyada al principio por sectores marginales de la sociedad peruana, los informales y algunas iglesias evangélicas, que hacían su ingreso en la vida política peruana. Así, obtuvo un 20% de los votos en la primera vuelta en abril de 1990, pasando a segunda vuelta contra el escritor Mario Vargas Llosa, líder del Frente Democrático (Fredemo): agrupación de los principales partidos de derecha del Perú.
Para esta segunda cita electoral, Fujimori recibió, además, el apoyo de varios grupos de izquierda, así como el respaldo implícito del gobierno aprista de Alan García. Al mismo tiempo, una serie de asesores –entre ellos el citado abogado y ex capitán EP Vladimiro Montesinos– empezó a trabajar en su campaña (Montesinos es un siniestro personaje y el abogado más célebre del narcoEstado peruano al final del siglo XX, que se halla preso desde junio del 2001 cuando fue encontrado en Venezuela, y deportado al Perú para enfrentar juicios por narcotráfico, enriquecimiento ilícito, asesinatos y lavado de dinero).
El 8 de junio, usando la popularizada imagen del "chinito buena gente" (gente como uno), Fujimori venció al escritor Mario Vargas Llosa con el 60% de los votos. La primera medida económica del ingeniero fue aplicar el temido shock que anunció contra viento y marea el laureado escritor, ante la protesta pública de su rival. Esa fue la primera mentira de Fujimori. Desde entonces, arreciaron las protestas sociales, la guerra civil entre el Estado y la guerrilla maoísta de "Sendero Luminoso" cobró nuevos bríos, y Fujimori decidió "disolver" el Congreso, iniciando un régimen autócrata, en lo interno, pero siempre vinculado, principalmente, al poder norteamericano en el escenario externo. Dicho régimen se caracterizó, como se dijo, por sus manejos mafiosos, que han quedado inmortalizados merced al videasta espontáneo del fujimorato, el asesor presidencial Vladimiro Montesinos, encargado de "engrasar" a diversos representantes del poder económico, político y cultural en el país desde la sombría salita del SIN. El Apra de García había culminado su apoyo, poniendo su vieja maquinaria partidaria al servicio de la candidatura triunfadora. No extraña entonces que vuelvan a juntarse los dos movimientos políticos más conspicuamente vinculados al narcotráfico.
En realidad, tanto el Apra –más específicamente, su plana dirigencial mayor– como varios conocidos miembros del fujimorato que están en Fuerza 2011 (Rafael Rey, Jaime Yoshiyama, Martha Chávez, Luz Salgado, Jorge Trelles, entre otros), representan la faz más oscura del poder político en el Perú, y son evidentes testaferros de la usura más servil, en favor de los poderes multinacionales y los lobistas del gran capital en el país. Hay que ser un desmemoriado, o no tener víctimas bajo el fujimorato, o haber medrado, de alguna manera, en aquella década aciaga de los 90, para votar por la candidata Keiko Fujimori, quien, por otro lado, ya era mayorcita –e improvisada "primera dama de la nación", desde que en 1994 se produjo el divorcio, con maltratos incluidos por parte de Alberto Fujimori, entre sus padres– cuando este último cometía crímenes y abusos de la mano (negra) de su compinche Vladimiro Montesinos.
4.
A PROPÓSITO DE LOS CRÍMENES DEL FUJIMORATO, en una reciente entrevista televisiva, en Lima, uno de los periodistas acólitos, o geishas mediáticos, de este régimen, Jaime de Althaus, pasó por encima de la flamante presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban (en línea: http://www.youtube.com/watch?v=zVmghqTMT90). Entre otras perlas, nunca rebatidas con contundencia por Silva Santisteban, Althaus le enrostró, ante una masiva audiencia en el horario de noche, que el gobierno de Fujimori mató menos (una afirmación semejante le costó el cargo al ex vocero Jorge Trelles: uno de quienes reveló el mensaje verdadero, pero tácticamente reprimido, de esta agrupación). Dicho periodista afirmó, además, que ese gobierno fue ejemplar, y un modelo para el mundo, ya que en su guerra contrasubversiva derrotó a Sendero Luminoso con inteligencia y prácticamente nulo derramamiento de sangre. Al respecto, debe aclararse lo siguiente.
Si bien es cierto que Fujimori cambió la estrategia y se cometieron menos masacres que bajo los regímenes de Belaúnde y García, también es cierto que las violaciones de derechos humanos continuaron siendo el eje de la estrategia antisubversiva. Hay que recordar la legislación "antiterrorista", que negaba principios fundamentales de un Estado de Derecho, y que, dicho sea de paso, hasta hoy existe en los sustancial; una continua práctica policial y militar que violaba las "garantías constitucionales"; se usó la tortura y la violación como prácticas sistemáticas de interrogatorio; las cárceles se llenaron con inocentes en condiciones infrahumanas (más de 10,000 presos); en 1991 se produjo la masacre del penal Canto Grande, donde se asesinó selectivamente a los miembros más importantes de la dirigencia de Sendero en la cárcel; asimismo, se produjo la masacre de San Gabriel, con 18 personas asesinadas; hubo secuestros y matanzas cometidos por el Grupo Colina; se produjo la esterilización forzada de 300,000 campesinas; además de la movilización y organización forzada de comunidades campesinas para que luchen contra Sendero.
Las rondas campesinas –uno de los estandartes contrasubversivos agitados por Althaus– fueron, en parte, forzadas a combatir a Sendero. La organización de rondas no se dio de manera tan lineal como afirmó este periodista. Fue algo mucho más complejo y dependió de la región y el momento. En suma, el hecho de que Fujimori cambiase la estrategia y que se cometieran menos masacres que, por ejemplo, durante el primer gobierno aprista, no significa que no las haya cometido. Fujimori se concentró en el asesinato selectivo, básicamente a través del Grupo Colina. Resulta desconcertante que alguien como la presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban, no dijera nada acerca de estos y otros detalles de la pasada guerra interna.
5.
SIN EMBARGO, CON TODAS ESTAS CONSIDERACIONES, DESLIZARSE HACIA DEFENDER LA LLAMADA DEMOCRACIA PERUANA, el actual modelo económico y el orden legal constitucional, llamando al "voto responsable" por Ollanta Humala, es desviar el norte del pueblo peruano; el que jamás puede significar comprometerse con las estructuras del poder establecido, menos en un país como el Perú, cuyos políticos, militares, empresarios, y autoridades civiles y religiosas, han demostrado, a lo largo de su historia republicana, que de honestidad y democracia no tienen más que la etiqueta y la verborrea.
Este punto es clave, porque so pretexto de las legítimas marchas y acciones contra el retorno de las aves de mal agüero, y peor aspecto y praxis, del fujimorato, no se puede pasar de contrabando la defensa de valores demoburgueses llamando simplemente a votar por el otro candidato. No se puede poner al pueblo peruano, y su real y urgente necesidad por una transformación verdadera, a convertirse en furgón de ninguna alternativa nacida para este proceso electoral ni de ningún otro. No se debe poner al pueblo peruano y sus postergados intereses históricos, de democracia auténtica, a la cola de ninguna candidatura electoral, y contar el cuento de que así no solo se frena la dictadura fujimontesinista en marcha, sino que además se garantiza la defensa de la democracia, los derechos humanos y la gloriosa civilización. Hacer esto, como propician algunos colectivos ciudadanos, incluidos algunos grupos de intelectuales (ver, por ejemplo: http://pe.globedia.com/politologos-historiadores-escritores-apoya-gana-peru), significa, consciente o inconscientemente, dejar de lado una vez más el camino socialista, de poder y autonomía popular, que es el único capaz de enfrentar y refundar un Estado en el Perú. Tal camino nunca ha nacido, ni se garantizó, por una votación electoral. De ahí que la coyuntura peruana actual encubre, vistas así las cosas, el verdadero dilema político.
¿Qué sentido tiene agitar la trasnochada consigna "dictadura o democracia"? ¿De cuándo acá, para los demócratas auténticos, defender el Estado peruano, y sus supuestas conquistas económicas y políticas post guerra civil de los 80-90, se convierte en "la tarea" urgente e impostergable? ¿De cuándo acá, en principio, defender el Estado equivale a defender la democracia? ¿Cuándo el Estado –cualquiera que sea– dejó de ser la dictadura de clase que, por su naturaleza intrínseca, es? ¿Acaso con los otros gobiernos del país se ha vivido en democracia realmente? ¿A qué se debe el confundir este justo anhelo por una democracia popular, con el de una patria hecha a la medida de las minorías y el gran capital? ¿De cuándo acá, por último, un candidato acusado de abusos y matanzas en las zonas de emergencia, con juicios extrañamente abortados, es garantía de liderar un camino transformador y revolucionario?
Una cosa es frenar a los representantes del fujimorato, acción digna y valiente, otra distinta es tergiversar la realidad. No se trata de sacar a un gobernante, ni a un gobierno, para poner a otro. No es un problema de quiénes tienen las riendas del gobierno, o quiénes representan temporalmente los poderes económicos reales en el Perú. La cuestión de fondo es cómo está estructurado el aparato de poder en este país, cuál modelo se está aplicando, y en beneficio de quiénes. Se trata de identificar sus resortes principales y atacarlos, en consecuencia, sin tregua. En suma, se trata de liquidar este Estado mafioso y, simultáneamente, construir otro.
6.
UNO DE LOS ACTIVOS AGITADOS POR LOS TESTAFERROS DEL FUJIMORATO, pero también por otras fuerzas como Gana Perú, es que en los 90 se liquidó "el terrorismo". Un eufemismo internacional, reciclado en el Perú para combatir, en el terreno del lenguaje y el imaginario colectivo, la lucha armada que inició "Sendero Luminoso" en 1980, y que culminó a mediados de la década siguiente. Véase, por ejemplo, la confesión de parte de Fernando Rospigliosi, cuando era Ministro del Interior en el gobierno de Alejandro Toledo, en entrevista con Abelardo Sánchez-León:
-No sé si es factible elaborar una definición de terrorista hoy en el Perú y en el mundo.
-En lo que respecta al Perú, el concepto de terrorista también tiene un significado político, porque en la década del 80 hubo gran debate sobre si se calificaba a Sendero Luminoso y al MRTA como terroristas. No cabe duda de que ellos cometían actos terroristas, pero también se les calificaba de subversivos, de guerrilleros. Pero a fines de los 80 significó un triunfo que gran parte de la sociedad, los medios de comunicación y los políticos empezaran a calificar como terroristas a estos movimientos subversivos. Eso le dio una connotación política distinta; es una batalla que no sólo se libra con operaciones militares y policiales sino también en el campo ideológico y social. La definición de terrorista para estos grupos fue muy importante en el camino de aislarlos. En el Perú tiene esa connotación. Recuerdo que como periodista fui cambiando también la manera de calificarlos. Calificarlos como terroristas era ponerles una lápida encima, políticamente. (Revista Quehacer Nro. 143 / jul–ago. 2003. En línea: http://w3.desco.org.pe/publicaciones/QH/qh143/qh143.asp).
Lo que, sin embargo, suele obviarse, es que junto con lo anterior el movimiento popular y estudiantil fue descabezado. Los 90 fueron una aplanadora ideológica, y también militar, que al ritmo del salvaje neoliberalismo (y del baile del "chino") de fines del siglo pasado golpeó a las últimas generaciones y las dejó sin dirigencia (considérese el certero análisis que, al respecto, ofrece el profesor de Política y Estudios Sociales de la Universidad de Harvard, Steven Levitsky, en esta larga entrevista: http://peruanista.wordpress.com/2011/05/20/steven-levitsky-keiko-fujimori-ollanta-humala-peru). De ahí que quienes hoy suman fuerzas –aunque se opongan en el juego electoral– para reforzar el modelo económico celebran sin chistar las principales banderas del fujimorato: haber acabado con la insurgencia senderista, y junto con ello haber sido un régimen tecnócrata. ¿Acaso Fujimori es detestable por cerrar el Congreso en 1992? Esta fue una medida que celebró el pueblo peruano, conocedor de los robos y engaños desde el Parlamento. El camino democrático no puede quedarse en este nivel chato del análisis.
Fujimori y su gente son detestables porque son el lado ultraderechista, con rasgos fascistoides inclusive, del poder económico y político del país. Lo que significa que para imponer dicho orden tuvo que aplacar, con métodos legales e ilegales, la protesta social, la capacidad de movilización popular; todo lo cual fue consentido, por obra u omisión, por diversas facciones y actores de la sociedad peruana. Lo anterior lo califica, sin duda, como más autoritario que otros gobiernos anteriores o que le sucedieron; pero todos, sin excepción, con diferentes ritmos y tácticas, han servido y sirven estratégicamente para la legitimación, mantenimiento y reproducción del mismo Estado que arroja a las mayorías del Perú a la pobreza y a condiciones de miseria secular, en pleno siglo XXI.
Por eso, el dilema de fondo, en que una vez más se ve enfrentado el pueblo peruano en estos días, no es votar por uno u otro candidato. El dilema real es cómo reorganiza sus fuerzas para plantarle cara al Estado peruano. ¿Cómo hacer para crear otro país (sin calco ni copia), a la medida de las necesidades masivas e históricas de los explotados de la tierra, en este pedazo del planeta? En esta época aciaga, no hay una organización política verdaderamente alternativa aún. Hay eclosión social, pero sin dirigencia consolidada, lo cual demanda una serie de tareas urgentes. En este limbo que se vive entre una vuelta y otra, entre unas batallas y otras, al parecer muchos pierden fácilmente el horizonte de que la dictadura del Estado peruano, del narcoEstado peruano montado desde los 90, solo se acabará con la organización firme y sostenida de las mayorías. Y que, de ese proceso, al mismo tiempo, nazca el liderazgo que se necesita; con todo lo cual se podrá fundar y sostener un nuevo país dentro de un mundo nuevo.
7.
COMO SUELE PASAR EN CADA CONTIENDA ELECTORAL, KEIKO FUJIMORI Y OLLANTA HUMALA SON DOS FORMAS DIFERENTES PARA LEGITIMAR EL ESTADO y el sistema económico-político. Humala representa, en el mejor de los casos, una fracción populista. De no tener claro este panorama, se recaerá en el reformismo que ya probó sus verdaderas intenciones, por ejemplo, durante el velascato. Y la próxima segunda vuelta electoral será, tarde o temprano, una segunda sacada de vuelta, otra más al alborear un nuevo siglo.
Si una opción comprensible y hasta cierto punto válida, como táctica coyuntural, es votar por Gana Perú y Humala para cerrarle el paso al retorno del fujimorato, para evitar que dicha historia pase por impune y se golpee la moral de los demócratas sinceros que aún hay en el país, no se puede soslayar todo lo dicho hasta aquí. Ni perder de vista, so pretexto de lo anterior, las tareas y objeticos estratégicos del pueblo peruano. En este sentido, conviene tener en cuenta la posición crítica expresada por el cáustico filósofo esloveno Slavoj Žižek, quien recientemente visitó y dio conferencias en el Perú:
[Esto es] lo que la izquierda ha venido haciendo en las últimas décadas: seguir brutalmente el sendero de rendirse, de acomodarse, de hacer los "compromisos necesarios" con el enemigo declarado…por medio de la reconciliación con los opuestos, es decir, de su propia posición con la del oponente declarado: representa el socialismo, pero puede suscribir plenamente el thatcherismo económico; representa la ciencia, pero puede suscribir plenamente el imperio de una multitud de opiniones; representa la democracia popular verdadera, pero también puede jugar el juego de la política como espectáculo y de los pactos electorales; representa la fidelidad a ciertos principios, pero puede ser totalmente pragmática ("Más allá de la democracia", en Violencia en acto, edit. Paidós, 2004: 153-154).
Fujimori y su gente son detestables porque son el lado ultraderechista, con rasgos fascistoides inclusive, del poder económico y político del país. Lo que significa que para imponer dicho orden tuvo que aplacar, con métodos legales e ilegales, la protesta social, la capacidad de movilización popular; todo lo cual fue consentido, por obra u omisión, por diversas facciones y actores de la sociedad peruana. Lo anterior lo califica, sin duda, como más autoritario que otros gobiernos anteriores o que le sucedieron; pero todos, sin excepción, con diferentes ritmos y tácticas, han servido y sirven estratégicamente para la legitimación, mantenimiento y reproducción del mismo Estado que arroja a las mayorías del Perú a la pobreza y a condiciones de miseria secular, en pleno siglo XXI.
Por eso, el dilema de fondo, en que una vez más se ve enfrentado el pueblo peruano en estos días, no es votar por uno u otro candidato. El dilema real es cómo reorganiza sus fuerzas para plantarle cara al Estado peruano. ¿Cómo hacer para crear otro país (sin calco ni copia), a la medida de las necesidades masivas e históricas de los explotados de la tierra, en este pedazo del planeta? En esta época aciaga, no hay una organización política verdaderamente alternativa aún. Hay eclosión social, pero sin dirigencia consolidada, lo cual demanda una serie de tareas urgentes. En este limbo que se vive entre una vuelta y otra, entre unas batallas y otras, al parecer muchos pierden fácilmente el horizonte de que la dictadura del Estado peruano, del narcoEstado peruano montado desde los 90, solo se acabará con la organización firme y sostenida de las mayorías. Y que, de ese proceso, al mismo tiempo, nazca el liderazgo que se necesita; con todo lo cual se podrá fundar y sostener un nuevo país dentro de un mundo nuevo.
7.
COMO SUELE PASAR EN CADA CONTIENDA ELECTORAL, KEIKO FUJIMORI Y OLLANTA HUMALA SON DOS FORMAS DIFERENTES PARA LEGITIMAR EL ESTADO y el sistema económico-político. Humala representa, en el mejor de los casos, una fracción populista. De no tener claro este panorama, se recaerá en el reformismo que ya probó sus verdaderas intenciones, por ejemplo, durante el velascato. Y la próxima segunda vuelta electoral será, tarde o temprano, una segunda sacada de vuelta, otra más al alborear un nuevo siglo.
Si una opción comprensible y hasta cierto punto válida, como táctica coyuntural, es votar por Gana Perú y Humala para cerrarle el paso al retorno del fujimorato, para evitar que dicha historia pase por impune y se golpee la moral de los demócratas sinceros que aún hay en el país, no se puede soslayar todo lo dicho hasta aquí. Ni perder de vista, so pretexto de lo anterior, las tareas y objeticos estratégicos del pueblo peruano. En este sentido, conviene tener en cuenta la posición crítica expresada por el cáustico filósofo esloveno Slavoj Žižek, quien recientemente visitó y dio conferencias en el Perú:
[Esto es] lo que la izquierda ha venido haciendo en las últimas décadas: seguir brutalmente el sendero de rendirse, de acomodarse, de hacer los "compromisos necesarios" con el enemigo declarado…por medio de la reconciliación con los opuestos, es decir, de su propia posición con la del oponente declarado: representa el socialismo, pero puede suscribir plenamente el thatcherismo económico; representa la ciencia, pero puede suscribir plenamente el imperio de una multitud de opiniones; representa la democracia popular verdadera, pero también puede jugar el juego de la política como espectáculo y de los pactos electorales; representa la fidelidad a ciertos principios, pero puede ser totalmente pragmática ("Más allá de la democracia", en Violencia en acto, edit. Paidós, 2004: 153-154).
De ahí que, en tanto se sienta posición y anuncia el renacer de la movilización autónoma y verdaderamente transformadora del campo popular, otra opción válida es No Votar este 5 de junio. No es votar viciado ni en blanco. No votar, ya que así no se participa del circo electoral de cada cinco años en que se ha convertido, para muchos, la democracia constitucional. Un circo y escenario patrios que precisa obligar a los ciudadanos a acudir a las urnas bajo amenaza de multas y sanciones. No votar es salir de dichas coordenadas del orden imperante, no acatar su tradicional y tramposa forma de legitimación, recambio y reproducción como dominio. De este modo, también se sienta posición.
Para seguir con el punzante razonamiento de Žižek:
…habría que juntar coraje para afirmar que, en una situación como la de hoy, el único medio de permanecer abiertos a la oportunidad revolucionaria es renunciar a los llamados fáciles a la acción directa, que necesariamente nos involucran en una actividad en la que las cosas cambian para que la totalidad siga siendo la misma (…) La tarea es mucho más ardua: repensar por completo el proyecto izquierdista, más allá de la alternativa del "acomodamiento a las nuevas circunstancias y la persistencia de la vieja actitud (op.cit.: 156-157)
Para seguir con el punzante razonamiento de Žižek:
…habría que juntar coraje para afirmar que, en una situación como la de hoy, el único medio de permanecer abiertos a la oportunidad revolucionaria es renunciar a los llamados fáciles a la acción directa, que necesariamente nos involucran en una actividad en la que las cosas cambian para que la totalidad siga siendo la misma (…) La tarea es mucho más ardua: repensar por completo el proyecto izquierdista, más allá de la alternativa del "acomodamiento a las nuevas circunstancias y la persistencia de la vieja actitud (op.cit.: 156-157)
Y, por último:
El primer paso ya ha sido dado: de la multitud de luchas por el reconocimiento al anticapitalismo; lo que queda por delante es el próximo paso, "leninista", hacia el anticapitalismo políticamente organizado (…). Qué entendemos por utopía: la utopía no tiene nada que ver con imaginar una sociedad ideal imposible; lo que caracteriza la utopía es literalmente la construcción de un espacio u-tópico, un espacio social fuera de los parámetros existentes, de los parámetros de lo que parece "posible" en el universo social existente. "Utópico" es un gesto que cambia las coordenadas de lo posible. (op. cit: 181 y 194).
En tal sentido, es perfectamente pertinente debatir cuál es el sentido de no votar. ¿Acaso significaría caer en una fácil postura nihilista o de absoluta negatividad? ¿O resulta, más bien, en la línea de lo expresado arriba por Žižek, una posición que es simultáneamente de destrucción y construcción, frente al Estado, y que abre puertas para cambios de verdad sin ceder a chantajes ni cuentos desde el poder dominante? ¿No se abre, de este modo, un verdadero camino para la autonomía política y el trabajo desde las bases por una nueva organización colectiva eficazmente renovadora?
La única razón práctica que pone en cuestión la opción de no votar, en la coyuntura peruana actual, es que, en efecto, tal gesto deja abierta la posibilidad de que la opción del fujimorato-3 sume y gane la próxima contienda presidencial. Este posible escenario final, pondría en el gobierno a una mafia sin escrúpulos y con experiencia de gobierno, y dejaría las puertas abiertas para que delincuentes comunes organizados vuelvan al poder y acaben con las últimas reservas morales del país. Es decir que, directamente o por ósmosis, se impulsaría la generalización de la decadencia moral y la corrupción que ya tienen en vilo la viabilidad de una sociedad como la peruana. Cabe considerar, asimismo, que Fuerza 2011 es el movimiento político mejor organizado actualmente en el país, lo que haría que cualquier organización o proyecto que se le oponga la tenga bastante más difícil. Por sus contradicciones internas, por sus juramentos y pactos públicos por la legalidad constitucional, la victoria electoral de Gana Perú y Humala puede abrir un escenario político más manejable en los términos arriba expuestos. Pero hay que reiterar lo expresado: este es el dilema que planea, por encima, en la difícil hora actual. Que sea importante, no cambia su carácter.
El primer paso ya ha sido dado: de la multitud de luchas por el reconocimiento al anticapitalismo; lo que queda por delante es el próximo paso, "leninista", hacia el anticapitalismo políticamente organizado (…). Qué entendemos por utopía: la utopía no tiene nada que ver con imaginar una sociedad ideal imposible; lo que caracteriza la utopía es literalmente la construcción de un espacio u-tópico, un espacio social fuera de los parámetros existentes, de los parámetros de lo que parece "posible" en el universo social existente. "Utópico" es un gesto que cambia las coordenadas de lo posible. (op. cit: 181 y 194).
En tal sentido, es perfectamente pertinente debatir cuál es el sentido de no votar. ¿Acaso significaría caer en una fácil postura nihilista o de absoluta negatividad? ¿O resulta, más bien, en la línea de lo expresado arriba por Žižek, una posición que es simultáneamente de destrucción y construcción, frente al Estado, y que abre puertas para cambios de verdad sin ceder a chantajes ni cuentos desde el poder dominante? ¿No se abre, de este modo, un verdadero camino para la autonomía política y el trabajo desde las bases por una nueva organización colectiva eficazmente renovadora?
La única razón práctica que pone en cuestión la opción de no votar, en la coyuntura peruana actual, es que, en efecto, tal gesto deja abierta la posibilidad de que la opción del fujimorato-3 sume y gane la próxima contienda presidencial. Este posible escenario final, pondría en el gobierno a una mafia sin escrúpulos y con experiencia de gobierno, y dejaría las puertas abiertas para que delincuentes comunes organizados vuelvan al poder y acaben con las últimas reservas morales del país. Es decir que, directamente o por ósmosis, se impulsaría la generalización de la decadencia moral y la corrupción que ya tienen en vilo la viabilidad de una sociedad como la peruana. Cabe considerar, asimismo, que Fuerza 2011 es el movimiento político mejor organizado actualmente en el país, lo que haría que cualquier organización o proyecto que se le oponga la tenga bastante más difícil. Por sus contradicciones internas, por sus juramentos y pactos públicos por la legalidad constitucional, la victoria electoral de Gana Perú y Humala puede abrir un escenario político más manejable en los términos arriba expuestos. Pero hay que reiterar lo expresado: este es el dilema que planea, por encima, en la difícil hora actual. Que sea importante, no cambia su carácter.
Colán y los despistados
Dany Cruz Guerrero
i
lágrimas y año nuevo
A Colán, dice Bryce, Edipo no ha llegado
y, probablemente, digo yo, no llegue en nubes,
aunque gongorita afirma en eucaristía que en colán frikeó
un altísimo dorado báculo
altísimo
en superlativo
del superlativo
del superlativo
como un mástil superlativo, digo yo, forrado de palomas
Hay huacas en Colán?
En Colán tengo un amigo y hay turistas,
![]() |
| Dany Cruz Guerrero |
Dany Cruz Guerrero
i
Ignoro la puesta de sol en Colán, y me sonrojo, bella playa
donde tus ojos
han sido crepúsculo sin afeites pestañas postizaslágrimas y año nuevo
y, probablemente, digo yo, no llegue en nubes,
aunque gongorita afirma en eucaristía que en colán frikeó
un altísimo dorado báculo
altísimo
en superlativo
del superlativo
del superlativo
como un mástil superlativo, digo yo, forrado de palomas
Hay huacas en Colán?
En Colán tengo un amigo y hay turistas,
gringos, nórdicos los más
y algunos argentinos empujando su parrilla y pidiendo ají
ají picante
ese que llaman
Yo no conozco Colán y tengo un amigo
nunca estuve en colán
pero te recuerdo en la arena de colán
metida entre mis piernas
porque me contaste y mi amigo me contó
metida entre mis piernas
cuando hace tiempo
procuro la usanza del talco
reservarla a los pequeñitos y las mujeres como tú
las aguas / las aguas / las aguas
porque tiene Bryce razón (¿era Bryce o F.C.
durante El Niño del ’83?)
(o ese Niño era Edipo o Colán frikeó en Gongorita)
Pero las palabras.
ii
Estás en Colán / no quisiste ser mi madre / me gritaste
me mordiste / te comiste las paginas de mi libro / polilla
con lentes de contacto / del color de las marmotas / si TÚ te vAs
no tE lO llEves Todo / Estás en Colán / lo sé porque
mi amigo / tarâ / entre mis piernas como arena / tará – tará – râ
ardes en el reflejo de la luna de Paita / lo sé porque /
la-gran-ba-tu-ta-mar-ca-cua-tro-tiem-pos / … /
quién eres / me gritaste / no hay niños en la playa / me mordiste
1983 El Gran Edipo / Estás en Colán y los turistas
hacen pis en aguas del Pacífico
1983 PaEdífico
las aguas / las aguas / las aguas
En Colán está tu cuerpo las olas juegan con tu cuerpo
tu cuerpo de seda como los gusanos de seda
como los plátanos de seda
«hiende leda» / hiedes leda / lo sé porque
FRIKÁN COLEO EN GONGORITA
El último en la esquina del puerto arena blanca sol
Yo no conozco a Colán Edipo no ha llegado NO
me mordiste / me insultaste
no quisiste ser no fuiste puta madre polillita pollita
Pollita la-ba-tu-ta lava tuta
FRIRITA COEO LEN GONGOKÁN
la divina fuente
La-Divina-Fuente Edipo 1983
Bailará tu cuerpo cuatro tiempos olas grises viento espuma espuma
desechar después de usar espuma viento año
nuevo muy feliz a ti también
«pienso pobrecita y siento puta» (62/Modelo para armar Editorial
Bruguera, 1981, 16, pg. 207)
69/Modelo para Armar Colán Colán Colán
sesenta y nueve mares que arrimar lo sé porque
Pero las palabras.
domingo, mayo 15, 2011
La habitación del escritor: entrevista a Miguel Ruiz Effio
Texto y fotos: Richard Chávez
Miguel Ruiz Effio, que actualmente radica en nuestra ciudad, publicará su segundo libro de cuentos. El joven limeño ha recibido numerosas distinciones, entre ellas Finalista de las XII y XV Bienales de Cuento Premio Copé 2002 y 2008 de Petroperú, y su libro de cuentos "La habitación del suicida" alcanzó una Mención Honrosa en el V Concurso Nacional de Cuento 2004 de la Asociación Peruano Japonesa. En junio del presente, Ediciones Altazor le publicará su segundo libro de cuentos, "Un nombre distinto", el mismo que fue ganador del Premio "José Watanabe Varas" 2010 de la Asociación Peruana Japonesa.
¿Cuál fue tu primer acercamiento con la lectura y escritura?
En la lectura fue con la poesía de César Vallejo. En el colegio me encargaron un trabajo sobre "Los heraldos negros", así que luego pasé a Trilce y a raíz de eso empecé a escribir poesía que nunca publiqué. En narrativa, empecé leyendo novelas peruanas, pero lo que más me impactó fue el cuento "La noche boca arriba", de Julio Cortázar, cuando lo leí en la universidad, a los dieciocho años. Un cuento impactante en técnica, con final sorpresivo. Eso me llevó a escribir narrativa.
Tienes a cargo la gerencia de un cine, ¿relacionas de alguna manera tu trabajo con la creación literaria?
Con el tiempo me he dado cuenta de que manejar grupos, una de las cosas que uno hace cuando administra, me permite conocer tipologías y caracteres. Muchas veces me llego a preguntar por las motivaciones. Los seres humanos son complejos y ocurre que hacen algo que no debe hacer, y mi trabajo es corregirlo o sancionarlo, y desde el punto literario siempre me lleva a pensar qué es lo que motivó a esa persona. También me he puesto a pensar que administrar recursos es una manera de manejar bien la técnica que puedes tener. Cuando eliges cómo escribir un cuento, si hacerlo con monólogos o con diálogos, es algo así como administrar tus recursos, y creo que con el tiempo he aprendido a hacerlo mejor y probablemente eso va de la mano con la manera como evolucionó mi lado profesional.
Entonces, ¿crees en la disciplina al escribir?
Sí, aunque no soy muy disciplinado. Como tengo otra ocupación robo tiempo libre: no tengo dos horas diarias, por ejemplo. No escribo a diario. Antes partía de una idea, que desarrollaba lentamente. Últimamente y por cuestiones de tiempo, prefiero tener la historia armada antes de sentarme a escribir. Y creo que esto me da mejores resultados, a pesar de que la otra forma es un poquito más espontánea y me sorprendía a mí mismo. Pero creo que es mejor tener los recursos controlados, quizá por ahí va eso de tener los recursos mejor administrados. Incluso me permite emplear más tiempo en corregir los cuentos.
¿Te ha ayudado en algo ser Finalista de Copé?
Las dos menciones las he tomado como un termómetro de lo que estoy haciendo. Cuando se armaron las primeras antologías de narrativa, del 2000 hacia delante, pesaba en mi currículo ser finalista del Copé. Desde ese punto de vista puedo decir que me pudo haber ayudado. Claro que un premio sirve para calificar el trabajo que has hecho, pero no te hace mejor ni peor que otro. Por el lado de lo que va sumando al currículo puede ser.
Se dijo que el premio de MVLL beneficiaria a los jóvenes peruanos, ¿sientes eso en ti?
Creo que sí, a raíz del premio hay mucho más entusiasmo. He visto la aparición de nuevos concursos literarios. El año pasado, que se convocó al Copé de cuento, casi se duplicó la cantidad de concursantes. Y me parece que hubo más participantes peruanos que extranjeros, lo que quiere decir que hay más participantes en el país tratando de decir algo.
¿A largo plazo, cómo quisieras que beneficie a los jóvenes escritores como tú?
Quizá más apoyo a las actividades culturales, que haya una política de Estado que reconozca el arte como parte importante del desarrollo del país. Por ejemplo, los acontecimientos políticos y sociales de los últimos años hacen ver que la cultura está divorciada de la realidad: hay intelectuales hablando de cosas abstractas o de sistemas, cuando podrían participar más en la vida del país para evitar brechas o acercar sectores.
En tu primer libro "La habitación del suicida" el tema constante e hilo conductor es la muerte.
Sí. El primer cuento de ese libro lo habré empezado a los dieciocho años, y probablemente la temática está ligada a lo que uno vive de adolescente. También hay temas amorosos, relaciones de parejas jóvenes. Quizá se deba a la edad, porque uno en la adolescencia está buscando situarse dentro de un grupo y los fracasos son los que te hacen pensar en salidas trágicas. Como que hay esa meditación: lo exitoso te lleva a sentirte el mejor, y lo que te frustra te lleva a pensar en eliminarte.
¿Volverás con la misma temática en tu segundo libro?
No. El hilo conductor en este segundo libro es una reflexión acerca de la maldad del ser humano. Cada cuento es una aproximación a responder por qué el hombre comete actos de maldad. Hay personajes que sufren la maldad de otros, de su entorno, hay personajes que se vuelven malos, otros que han ocultado su maldad y esta se revela de pronto. La manera cómo planteo estos cuentos es distinta, no hay ese golpe final del cuento clásico. Creo que es un poco más maduro, que es lo que estaba buscando.
En el cuento, ¿sientes la compañía de otros jóvenes en este género literario?
Si, precisamente hay bastantes personas y escritores escribiendo cuentos. Como que se ha vuelto prestigioso a pesar de que no tiene mucho apoyo editorial, salvo de algunas editoriales independientes. Pero si veo mucha gente escribiendo cuentos o intentando hacerlo mejor cada día.
Antes de venir a Piura, ¿qué conocimiento tenías de la literatura que se producía acá?
De la más clásica, o de los autores más consagrados como Miguel Gutiérrez, o Cronwell Jara que es el gran formador de cuentistas de los últimos años, el que organiza talleres de autores que han llegado a ser ganadores del Copé. No conocía mucho de los últimos autores por la escasa difusión del libro. Cuando he venido he revisado algunos nombres del libro "Estirpe púrpura", y alguna poesía de amigos.
¿Y Piura como ambiente literario en tu obra?
En los pocos meses que llevo aquí he logrado escribir un cuento que tiene que ver con la experiencia de estar en un departamento viviendo solo y de algunas particularidades que me he dado cuenta como el clima, el atardecer en Piura. En realidad, el cuento está ambientado en Piura y quizá luego de la corrección aluda mejor a esta ciudad. Aún es un poco vaga la relación —digamos que podría mover el escenario a otra ciudad—, pero dudo que pueda ambientarla tan bien como aquí porque el texto ya tiene marcas y señales que los piuranos podrían reconocerlas como propias de la ciudad.
martes, mayo 03, 2011
Autobiografía de José Gabriel Sandoval

Por cuestiones de espacio, esta autobiografía del autor de "La final" no pudo ser incluida en el libro "Estirpe Púrpura, diez años de poesía y narrativa en Piura".
(Piura, 07 de noviembre de 1976)
Hijo primogénito de José Luis Sandoval Valdiviezo, ex militante izquierdista, y de Eudoxia Carbajal Córdova, talandraqueña.
El bisabuelo paterno del narrador, Abraham Sandoval Vílchez, fue vendido a un barco mercante siendo joven. Luego de años recorriendo el mundo y tras un confuso incidente se amotina en altamar y al regreso de sus correrías marítimas, hombre recio y armado, se dio al servicio de hacendados para cuidar tomas de agua. De las distintas mujeres con las que tuvo tratos, con Clementina Huiman Vílchez tuvo a José Alejandro Sandoval Huiman (19.03.1922) en el Caserío de El Peñal (Bajo Piura). Fue perseguido por la justicia por dar muerte a unos delincuentes que luego de robarle las mercancías a Clementina la ultrajaron. José Alejandro realiza su servicio militar en la marina mercante peruana, en honor a su padre, y de retorno a Piura conoce a Claudina Valdiviezo Ramírez, con quien se casa y se da al oficio de camionero, lo que le permite conocer en una de sus rutas a los hijos que su padre había tenido luego del asesinato. Después de partos frustrados y la muerte de los primeros niños tienen a José Luis Sandoval Valdiviezo (19.08.1949), llegando a tener la familia Sandoval Valdiviezo seis hijos en total, más dos hijos extramatrimoniales de José Alejandro. El padre del narrador, José Luis, estudió en el Colegio San Miguel, en donde por el profesor José Albán Ramos conoció temas de carácter social: La Encíclica Populorum Progressio, las guerrillas (Luis De La Puente Uceda) y la Reforma Agraria (el latifundismo) y las revoluciones mexicana, boliviana y cubana. En el año 1969 ingresa a la Universidad Nacional de Piura (UNP) a estudiar Ingeniería Industrial, en donde es captado por el trotskista Tito Narrea para Vanguardia Revolucionaria (VR), dedicándose a partir de allí a la política activa propulsando tomas de tierras en el Alto Piura, como la toma de tierras en la Cooperativa Luis. M. Sanchez Cerro (ex hacienda Talandracas), en la zona de La Sarandaja (1974) y La Malva (1978). En este último suceso se produce un fuerte enfrentamiento con el Ejército resultando muerto un campesino (Heyner Jara, del cual nunca entregaron su cuerpo), lo que produjo que varios constituyentes de facción izquierdista (Miguel Echeandía, Hugo Blanco y Alfonso Barrantes Lingan) lleguen a respaldar al pueblo. En el caserío Talandracas en el año de 1975, José Luis había tomado habitación en la Casa de Gabriel Carbajal y conoció a su hija Eudoxia Carbajal Córdova. Perseguido por la policía, y en la clandestinidad empezó a alejarse de la política a fin de poder llevar una vida más sosegada y cuidar de su familia. En los 80’ incursiona en el rubro de venta de libro y enciclopedias, pero la crisis económica generada en el primer gobierno de Alan García, hizo que quebrara. Nunca abandonó su tendencia socialista.
Su bisabuelo materno Juan Carbajal Mocarro, agricultor, practicaba el bestialismos de allí le viene el sobrenombre “el burrero”, asimismo era aficionado a consumir bebidas alucinógenas a fin de poder ubicar entierros (huacas: piezas prehispánicas de oro y cerámica). Con Mercedes Palacios Palacios tienen siete hijos, siendo el segundo Gabriel Carbajal Palacios. En busca de localizar un entierro, Juan Carbajal, dio de beber cimora[1] (brebaje compuesto por San Pedro y otras plantas) a su hijos Fabriciano y José -Gabriel se negó-, lo que les produce una sobredosis que causa que José permanezca con problemas mentales por el resto de su vida, pudiendo Fabriciano recuperarse de forma satisfactoria, evento por el cual en el Caserío de Talandracas a los de la familia Carbajal se les conoce como “locos”. Gabriel conoce a Teotista Carbajal Córdova, quien se dedicaba a la preparación de chicha, con quien tiene tres hijas, siendo Eudoxia (nacida el 12.11.1952) la tercera de ellas. La madre del narrador de niña fue secuestrada por los turcos (gitanos) que pasaron por Talandracas, pero sus padres la recuperan prontamente; por el carácter paupérrimo de su familia estudia hasta el quinto de primaria en el Colegio Fiscal N° 16058 de Talandracas.
José Gabriel Sandoval Carbajal nace el 07.11.1976 en el Hospital Regional del distrito de Castilla en Piura, pero su padre lo inscribe en el Registro de la Municipalidad Provincial de Morropón-Chulucanas como nacido en Talandracas, como una forma de honrar a la tierra de sus tropelías políticas. En el año 1994 ingresa a la Universidad de Piura (UDEP) a estudiar en la Facultad de Derecho, marcándole muy vivamente los años de estudios generales en los que se sintió atrapado por la Literatura, la Historia y la Filosofía. Fue parte del TACRELI que dirigió el, en aquella época, Bachiller en Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Ricardo Fidel Huamán Zúñiga. Obtiene la Mención Honrosa en los Juegos Florales del 2000 en la UDEP con el cuento La final. En el año de 2003 se imprime la Revista TACRELI, en donde se publica La final, ese mismo año el 14 de septiembre su hermano Pavel es asesinado en las calles de su barrio (A.H. Ricardo Jáuregui), unos meses después la casa de sus padres es rematada por ejecución de hipoteca. En el mes de octubre obtiene el Título de Abogado por la UDEP. En marzo de 2004 entregan a los acreedores las llaves de la casa y la desocupan pacífica y dignamente.
El 10.03.2006, luego de una relación de enamorados de más de cuatro años contrae matrimonio civil con Patricia Olivia Castillo Sánchez. A mediados del 2006 es invitado a ser parte de la Revista MAGENTA. El 23.02.2007 nace su hija Jimena Illacori, publicándose en diciembre de aquel año, por Editorial Pluma Libre, su primer libro de cuentos Ciudad percutora. En marzo de 2008 participa en el libro antológico Selección piurana de la Editorial Pluma Libre, nuevamente con el cuento La final. En los últimos años sus amigos, los esposos Lucho y Susana, le consiguen libros y películas, cada vez que viajan a España, que él siempre ofrece pagar y ellos nunca quieren cobrar.
[1] Se utiliza el término cimoreado o cimorea’o, para referirse a los locos.
Nota: Fotografía tomada del blog del Grupo Magenta.
La final
La final es, sin duda alguna, un cuento clásico en la narrativa de José Gabriel Sandoval. Este artefacto narrativo ha sido publicado en la revista "Tacreli" del mítico Taller de Creación Literaria de la Universidad de Piura, en "Selección Piurana", en "Estirpe purpura" y "Ciudad percutora", libro de Sandoval. Un clásico de uno de los jóvenes narradores piuranos. Aquí su voz:
A Talandracas
- ¡Penal, carajo, penal!
Fue el grito ensordecedor de la barra de la Asociación de Panaderos de Piura. El milagro se había hecho esperar demasiado, algunos dirigentes estaban perdiendo la fe en los poderes del "hermano Santiago": "Ustedes ganan fácil", les había dicho, después de una mesada de seis horas en la cual se invocó a todos los cerros y huacas de la sierra huancabambina. Corrió el místico san pedro y se arrojaron a los cielos quince camaretazos maleros, uno por cada jugador del equipo Atlético Sporting Heladeros Fútbol Club, incluida la suplencia.
Tras muchas carajeadas, putamadreadas y una que otra patada se logró controlar a los iracundos hinchas heladeros; tremenda turba estaba conformada por heladeros de traje blanco en triciclo tres estrellas (helado, campanita y basurero) y churres vende-bodoques en cajón de corcho; cualquiera en su lugar hubiera actuado igual, ya que según su entender en todo el campeonato les habían hecho trampa: árbitros vendidos, expulsiones injustificadas, incluso no les dejaron jugar en este partido al negro "cuco", porque tenía tremendo turrón que la hediondez hacía que las moscas se le pegaran en la comisura de los labios ¡Tremenda cojudés!.
No podían entender cómo fuera, a criterio del juez, falta penal una simple patadita con la parte interna del pie derecho a apenas veinticinco centímetros bajo el ombligo. Definitivamente el árbitro se había vendido. Pero ante grandes problemas grandes soluciones. Por suerte Juan Quiroga había traído al maestro "cautivito", reconocidísimo curandero ayabaquino, quien minutos antes de iniciarse el partido le había dicho que al equipo completo lo habían brujeado, les habían amarrados las patas. "Tráiganme como sea esa pelota, que yo voy a hacer que vaya a cualquier sitio menos al arco"; ante esto la turba heladeril se metió a la cancha y tras roces con los panaderos obtuvieron el balón, se lo pasaron al maestro "cautivito", éste lo mostró a los cielos y recitando una enrevesada plegaria pidió a San Felipe, San Eduardo y Santa Isabel sus favores hacia el Atlético Sporting Heladeros Fútbol Club. Tras esto tomó de su alforja una botella plástica, amarillenta, tapada con una bolsa negra, de corazoncitos rojos en los que se leía: "With all my heart"; y alzándola bebió su poción secreta, la cual escupió por tres veces sobre el balón, le dio tres palmadas y con patada soberbia la devolvió al área penal, donde el árbitro la reclamaba para que se ejecute la falta.
Los panaderos se vieron perdidos, se lamentaron de no haber traído al "Hermano Santiago".
El "colorado" Jiménez fue el que pidió el balón. Él era el único escéptico en asuntos de brujería, nadie había querido coger la pelota y ejecutar la falta; la puso en los once pasos, la acomodó a su gusto y pensó: "Se la pongo arriba y a la derecha". El "cholo" Kike, arquero de heladeros, se le acercó y le murmuró al oído: "¡Cómo muerde la "chiquita"!". El "colorado" se puso de los mil colores, no podía imaginarse a su "chiquita" besándose con ese Kike inmundo. "Pero claro –se decía-, yo la vi anoche saliendo del callejón por la casa del "cholo"; estaba asustada y hasta sus labios tenían una humedad que no le había visto nunca antes. Sí, seguro, la muy puta me saca la vuelta con este cojudo, yo los mato". Volteó a mirar a su barra y pudo ver a su "chiquita" como saltaba y gritaba: "Saúl, amor, hazle el gol"´. La miró con tal rabia que su "chiquita" palideció y parecía como si la hubieran descubierto desnuda en medio de la multitud, bajó la cabeza y dio unos pasos hacia atrás. Saúl volvió a mirar a Kike y se dijo: "Te la pongo entre los ojos maldito hijo de puta". "Saúl, acuérdate de los mil soles", se le escuchó gritar al entrenador. "Cierto los mil soles, si ganamos son para mí los mil soles... maldita perra, yo te mato...". Sonó el pitazo y Saúl corrió hacia el balón, cerró los ojos y pateó. Al instante vio el arco iris más bello de la creación: un amarillo propio del pecho de un gorrión, el blanco de los nevados andinos, el verde de los pastos de la pradera, el azul de la nobleza más rancia, el anaranjado de las mandarinas más dulces y el rojo concho de vino que manaba de su cabeza partida por tremendo ladrillazo.
lunes, mayo 02, 2011
Book Raider
Josué Aguirre
Hoy pasé por el mercado, por uno de esos puestitos de venta de libros. Y, como no estaba el vendedor, me animé a tomar la iniciativa y revisar a mi antojo la mercadería. Lo consideré un tremendo acierto pues, por vez primera, encontré cosas verdaderamente interesantes. Ahora bien, digo esto muy a mi pesar. Yo venía acostumbrado a ojear sólo lo que se exhibe en la superficie y, como mucho, a veces preguntaba por algún título en particular. Gran error: hasta el momento no había considerado que... UNO: aquellos libreros podrían rebasar mis expectativas (quizá ellos no dispongan de lo que buscaba pero sí de cosas mejores) ...y DOS: los vendedores son personas muy poco cultas como para recomendar títulos alternos (de hecho, creo que ni siquiera saben bien qué es lo que tienen en venta).
En fin, la cosa es que me puse a escarbar. Literalmente lo hice. Y de esa forma, a veinte centímetros de la superficie y, ya superada una capa rocosa de libros pirata de autoayuda, algunas copias deshojadas de "El señor de los anillos" y varios textos escolares desfasados, empecé a encontrar objetos valiosos. Lo primero que vi, entonces, fue una antología de cuentos de Valdelomar, en un estado no tan bueno. Sin embargo, como no tenía ni una hoja despegada, de inmediato agregué el libro a mi "carrito de compras". De repente, la excavación empezaba a rendir sus frutos: acto seguido, encontré un libro de misterio que llamó mi atención tras las primeras líneas. Se trataba de "California Roll", de Roger L. Simon. Sin embargo, algo más interesante yacía más abajo, a 30 centímetros de la superficie. Se trataba de una linchita de Molière: "El tartufo" y "El avaro", en editorial Punto de Lectura, esos libros que en Crisol no bajan de 25 lucas.
Luego, más al fondo alcancé con algo de dificultad un libro por el que ya había preguntado en la librería El Caballo Rojo. La obra, con descuento, no bajaba de 17 soles: una antología de Harlan Elison, en la serie "Biblioteca de ciencia ficción" de la editorial Orbis. Y adivinen qué: ¡a tres lucas!
Con todo, ya a medio metro bajo tierra, y justo cuando mi brazo empezaba a envidiar un poco más de longitud, empecé a divisar los peces gordos; los libros de tapa dura. El primero de ellos que me atrajo no me sonaba de ningún sitio. Pero, como me gustó tanto la edición, no dudé en incluirlo en mi selección: se trataba de "Pequeño teatro", de Ana María Matute. A él le siguieron los títulos "Cirujano del aire", de Slaughter y "Grand Hotel", de Baum; en la otrora exclusiva edición de Círculo de lectores.
Ahora bien, ¿cuánto pagaría usted por los 7 volúmenes mencionados? Espero que me crea si le digo que yo sólo gasté 20 soles por todo. Y es que, por mi parte, aún no puedo dejar de creer que le robé a alguien... ¿pero a quién?
Nota: Artículo posteado por vez primera en el blog El verduguillo.
Fotografía:Josué Aguirre.
domingo, mayo 01, 2011
Primero de mayo

En este día significativo para la clase obrera, Estirpe Púrpura entrega dos poemas de Víctor Mazzi, fundador del Grupo Intelectual Primero de Mayo (1965). Dicho grupo inauguró un discurso ligado a los trabajadores y su marcha colectiva e histórica.
Creí que en cualquier momento del año iba a reventar
en medio de ladrillos o libros, quedarme en el más completo silencio
a causa de este cansado corazón y estos días difíciles de mencionar.
Tú dices que ahora nadie estaá libre ni seguro de caer
de bruces contra el tiempo, de irse sin el previo adiós o
testamento
y esto es cierto y, además cruento, no hay melodía capaz
de seguir.
Elegía a un ciudadano desconocido
No sé si alguna vez tuvo certeza
de su orrigen, su terrón y trabajo;
si en otra hora amó, luchó y enarboló
el sudor de sus coyunturas;
si anduvo con los suyos
destruyendo falacias y musarañas;
si algún tiempo le disgusto el pan
compartido en pedacitos.
Pero cierto es que ahora está
besando el crucero del duro pavimento.
en medio de ladrillos o libros, quedarme en el más completo silencio
a causa de este cansado corazón y estos días difíciles de mencionar.
Tú dices que ahora nadie estaá libre ni seguro de caer
de bruces contra el tiempo, de irse sin el previo adiós o
testamento
y esto es cierto y, además cruento, no hay melodía capaz
de seguir.
Elegía a un ciudadano desconocido
No sé si alguna vez tuvo certeza
de su orrigen, su terrón y trabajo;
si en otra hora amó, luchó y enarboló
el sudor de sus coyunturas;
si anduvo con los suyos
destruyendo falacias y musarañas;
si algún tiempo le disgusto el pan
compartido en pedacitos.
Pero cierto es que ahora está
besando el crucero del duro pavimento.
Fotografía: Víctor Mazzi en un apunte a lápiz por Julio Carmona, 1977.
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