sábado, octubre 24, 2009

La inmensa mayoría


Julio Carmona

El título que he puesto a este artículo es una paráfrasis del poema de Nazim Hikmet, el inmenso poeta turco: “La inmensa humanidad”. Sus biógrafos refieren que era alto de talla y dan a entender que su estatura física se correspondía con la grandeza de su corazón. Y en el poema del título le rinde homenaje al pueblo, a la humanidad dolida pero esperanzada. Precisamente, el poema se duele de las inmensas carencias del pueblo, “pero –concluye de esta manera– la inmensa humanidad espera/ la vida es esperanza”.

La famosa expresión “vox populi, vox dei”, “la voz del pueblo es la voz de Dios”, da a entender que el pueblo siempre tiene razón. No en vano los fundadores de la democracia la definieron como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Los poetas románticos fueron tal vez los primeros en reivindicar los valores populares, aunque sin profundizar en sus anhelos, intereses o esperanzas. Son los poetas de la tendencia realista quienes logran ahondar en esa dimensión vital y en su potencial sin límites; es el caso de César Vallejo quien le atribuye el ser creador por excelencia: “Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él”– dice el gran maestro.

Pero no olvidemos que esa potencia de creación humana de que es depositario el pueblo está en relación directa con las condiciones de justicia que le dan contexto, sustento o inspiración. Un pueblo privado de justicia tiene el riesgo de que algunos de sus integrantes degeneren en drogadicción, delincuencia, inopia y hasta bestialidad. El mismo Vallejo decía: “Un hombre cuyo nivel de cultura –hablo de la cultura basada en la idea y la práctica de la justicia, que es la única cultura verdadera– un hombre, digo, cuyo nivel de cultura está por debajo del esfuerzo creador que supone la invención de un fusil, no tiene derecho a usarlo.”

Todo aquel que se considere parte del pueblo debe sentirse obligado a justificar ese derecho de pertenencia, reclamando justicia y actuando con justicia, y, en ese contexto, podrá sentirse seguro de que está creando su propia humanidad. Pero es posible que en ese afán se vea rodeado de supuestas mayorías que atropellan los principios básicos de la justicia, defenestrando el estado de derecho con la soberbia que su crecido número confunde con razón. En estos casos hay que aplicar el siguiente pensamiento de Francisco de Quevedo: “Donde no hay justicia es peligroso tener razón, ya que los imbéciles son mayoría.”

martes, octubre 13, 2009

Alta literatura en el Bajo Piura

Tomamos un artículo del escritor y editor Ricardo Ayllón, publicado en Libros peruanos, que nos sumerge en la experiencia que tuvo en la I feria del libro de Bernal. Aquí sus reflexiones:

No es lo mismo escribir en el Perú que escribir para el Perú. Este es un tema sobre el que hablábamos hace un tiempo con un entrañable amigo escritor. Le decía que la diferencia reside en que lo primero tiene que ver con algo inevitable, intrínseco, si es que el creador reside en este país; pero lo segundo, lleva consigo definitivamente un sentimiento, y es, sin duda, una voluntad humana, un planteamiento individual de cada escritor.

Y el creador lo entiende mejor cuando decide asistir a un encuentro o festival del libro organizado en una localidad del interior del país, y se rodea masiva e indistintamente de lectores de toda edad y condición que lo han esperado con la misma ansiedad que produce un megáfono anunciando la inminente visita de un grupo de cumbia. Ser invitado a una feria del libro en cualquier comunidad del Perú, lo hace saber que su literatura sirve mucho más que en la gran urbe, pues de hecho siente con mayor intensidad la espontaneidad del niño que hojea los libros con aquella violencia y curiosidad que nada tienen que ver con los escrúpulos, o el recibimiento cálido del campesino que conversa con suma naturalidad y sin los disfuerzos del lector citadino que busca conocer al escritor por las páginas faranduleras de los diarios, más que por su propia creación.

Este y otros pensamientos me invaden ahora que retorno de la feria del libro organizada por el joven narrador piurano Jorge Tume Quiroga y el alcalde de Bernal, localidad situada en la provincia de Sechura, o lo que se conoce como el Bajo Piura, un valle fértil donde se siembra arroz y algodón, y donde el clima en esta época tiene aquella apacibilidad que no la hace intensa ni grave, sino que tiene la justa temperatura de la calidez humana.

Jorge Tume Quiroga y César Olivares dirigen en Trujillo un instituto para el fomento de la lectura, y se han propuesto organizar en adelante todas las ferias y festivales que sean posibles para hacer que lector y escritor se aproximen con mayor frecuencia, intentando que la literatura se convierta casi en un artículo de pan llevar. Para esta ocasión, eligieron Bernal, el pueblo natal de Tume, a donde trajeron, desde Lima, a Oswaldo Reynoso, Dante Castro, Cronwell Jara, Ricardo Vírhuez y el autor de estas glosas; pero también, desde Trujillo, a Bethoven Medina y Alberto Alarcón; y desde la propia región Grau, a Houdini Guerrero, Wilfredo Temoche, Teodoro Alzamora, y algunos grupos literarios regionales conformados por jóvenes escritores como Ricardo Musse, Reynaldo Cruz o esa revelación (para mí) como es Cosme Saavedra, un nombre que usted, amigo lector, debe intentar recordar en adelante.

Una feria como ésta, tiene todo aquello que me lleva a confirmar que no solo escribo en el Perú, sino para el Perú, para esta patria a la que tanta falta le hace la lectura y en la que felizmente aparecen pequeñas localidades como la de Bernal, donde su alcalde comprende la necesidad y dispone parte de su escaso presupuesto para invertirla en cultura. Siento que escribo para el Perú (y no solo en el Perú) cuando descubro que Tume ha involucrado hasta a su familia en esta aventura: su padre, por ejemplo, es quien ha venido a buscarnos hasta la misma agencia de transportes que nos trajo desde Lima y nos invita a desayunar (en su propia casa) el mismo pan y el mismo queso cotidianos; su esposa, es quien lo apoya en la disposición de las mesas para la exposición de los libros; y es el pueblo en general el que se suma a las celebraciones organizando una verbena con números musicales del lugar.

De esta forma es como de pronto, los escritores que hemos viajado mil kilómetros al norte de Lima, empezamos a ofrecer nuestro trabajo con cariño: charlamos entre los pobladores con la misma confianza con que lo hacemos en familia, y por fin nos damos cuenta que la del escritor, no debe ser en el Perú tarea de gabinete, sino también de difusión, marchas, búsquedas y viajes por los intersticios y hendiduras de un país que espera siempre, en su literatura, reconocerse y erigir para sí una autoestima fundada en su tan ansiada identidad cultural.


Nota: fotografía de Ricardo Ayllón en Bernal

lunes, octubre 05, 2009

MERCEDES SOSA... In memóriam

Porque ante ti callan las flores y la canción (Carlos Oquendo de Amat)






20 Años de EL SOL A RAYAS de César Ángeles L.


César Angeles L.

MEMORIA: el S¤L a rayas.

Hace 20 años se publicó la primera edición del libro El sol a rayas, con un formato de sobre. Se trata de un volumen pionero en lo que años después sería una ola en el Perú: las ediciones del “libro-objeto”. Se hizo combinando las técnicas de la imprenta offset (para los textos) con la serigrafía del taller colectivo NN (para los grabados interiores y tapas), donde también metí mano aprendiendo con la confección de los 500 ejemplares que conformaron la edición, a tres o cuatro tiempos, de entonces. El grabado con tachos incendiados y humo que aparece a todo lo largo de la carátula & contracarátula (con dos perforaciones, respectivamente circular y oval, sobre la reproducción de aquel dibujo intervenido cromáticamente por Álex Ángeles, del NN) correspondió a Juan Javier Salazar, ex miembro del colectivo-taller Huayco EPS que fue un hito en la escena plástica local desde fines de los 70. Róger Santiváñez, fundador del poéticorokeroanarko Movimiento Kloaka, en los años 80, ayudó en la edición del conjunto de poemas que conformaron finalmente este libro. La aparición de El sol... cerrando aquella década de pólvora y apagones fue bien recibida, sobre todo por la gente más joven, la crítica más sensible a las manifestaciones más frescas del arte y la literatura nativas y, en general, por un público que solía mirar con asombro, tocar con curiosidad y sonrisa la presentación y páginas de este volumen, y comprarlo sin atenuantes. Con este libro, dicho sea (no tan) de paso, conocí un gran amor en las húmedas esquinas barranquinas por azar y voluntad poéticas. Se presentó, primero, en Arequipa, y luego en una antigua casona limeña donde hubo recital y diálogo con el público asistente.

Como cierre del acto, hubo una tocada con guitarra de Piero Bustos, líder de la banda de rokpostfolk Del Pueblo. La crítica más rigurosa y orgánica de este volumen la hizo José Antonio Mazzotti en el número 35 de la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana (1992). Entre mi padre y amigo, Eduardo Ángeles Figueroa, y yo financiamos la mayor parte de la edición. El resto lo pusieron, sobre todo con trabajo, algunos amigos del taller NN o del entorno. Dejo aquí sentadas la filiación y génesis de mi primer libro, y su particular modo de producción: híbrido y colectivo, como son tantas cosas en este perdido rincón del mundo. Sus rápidas 46 páginas, en papel marrón de embalaje e impregnadas de espíritu lúdico e irreverente con la tradición poética que prevalecía en los años 70 y 80 –sobre todo el coloquialismo, en la onda del anglostyle imperante–, se agrupan en cuatro conjuntos de poemas. Ahora que el fauno de esta fiesta (amigo Inmanente y compañero de viajes, así como en la revista Intermezzo tropical) mora y labora al Este de Denver, es propicia la ocasión para celebrar esta historia precisamente con un poema de la tercera parte, vía un personaje que recrea libremente el Far West que tantas horas me robó en la TV de los años 60 y 70. El mismo aparece en cuatro poemas del libro, uno de los cuales está dedicado a Róger Santiváñez, quien desde un inicio celebró su nacimiento y fue el principal animador para que dos de ellos aparecieran tempranamente en la selección de poesía peruana de los 80 La última cena (ASALTOALCIELO editores. Lima, 1987). La más reciente aparición de este personaje se da en mi tercer libro, Sagrado corazón, de publicación inminente en colaboración con una novísima editorial local.


Poema


LINTON ES MUY MALO
(canción)



MARTES TRECE

He abierto los ojos

aunque cuesta trabajo.

Separo los párpados con las manos

los estiro al máximo

incluso con los pies ahora.

MIÉRCOLES CATORCE

Abro la boca

tomo una bocanada de aire: suspiro.

Muevo levemente mi nariz

Paso saliva.

Ahora veo mi rostro dibujado en un papel

pegado en diversos locales:

me buscan / ofrecen dólares.

JUEVES QUINCE

Hace rato mi caballo tiene sed

y yo igual

“Falta poco amigo. Denver está cerca”

El sol nos incendia sin piedad

la cantimplora misma quiere agua (tiene solo polvo)

“Falta poco amigo”

VIERNES DIECISÉIS

Llegando a Denver nos tomamos toda el agua

Atrás el desierto largo.

Sentado a la sombra rompo despacio una hoja seca

y veo caminar a la gente

Mi caballo ojea una yegua estacionada a su lado.

SE BUSCA leo en una bodega lejana

y tengo un poco de miedo pero no decido no huir

esta vez

–¡Linton! –grita alguien

Es el comisario: me apunta con un máuser

–¡Linton! ¡No intentes nada o te mato!

Y continúo sentado mientras se acerca

La gente que estaba en la calle

ahora mira

desde las v e n t a n a s

Me arrojo al suelo y mientras oigo su disparo

le acierto un tiro en el pecho

Lo he matado (“otro” –me digo).

Vuelve el silencio / tan solo el viento

“Vamos, tonto” –le ordeno a mi caballo

(que, asustado, había dejado de mirar la yegua)

Trepo de un salto

y sé que la gente continúa

espiando tras las v e n t a n a s

Tan solo protegido por un chaleco

y un sombrero desempolvado

abandono Denver despacio

poco a poco haré trotar mi caballo

Ahora el desierto las montañas los desfiladeros

e innumerables estrellas


(César Ángeles L. Del libro El sol a rayas.
Lima, 1989: the-posición EDITORES / NN)

miércoles, septiembre 30, 2009

JOSÉ MARÍA GAHONA: "La nave de esteras"


1

Mi casa es una mujer con falda de esteras
blusa de cartones
y extremidades de algarrobo
cuando la lluvia estropea su traje de reina
de los tugurios
le crecen heridas en medio de los setentamil poros
al ganar el sol
en las copas de los árboles
ella pone a solear sus sandalias de arena
y deja transitar las lagartijas
por su cabellera de costales
y ordena que los niños salgan a recibir
la luz del día.

REVISTA INN CULTURAL ... Presentación


Este jueves 01 de octubre, a partir de las 7.30pm en la Alianza Francesa de Piura se presentará el Primer Número de la Revista INN CULTURAL editada y publicada por Athenea - Comunicación & Cultura.

El objetivo de INN CULTURAL es difundir las diversas manifestaciones culturales a nivel regional y nacional con un estilo diferente. Reynaldo Cruz, coordinador General de Athenea - Comunicación & Cultura, afirma que esta publicación es la primera propuesta de una revista especializada en manifestaciones artísticas desde la perspectiva de los jóvenes.

En este primer número INN CULTURAL rinde un homenaje a José Félix Aquino Valverde, maestro y patriarca de la familia de artesanos más reconocida de Catacaos y de la Región. Asimismo en sus páginas se saluda el cumpleaños 18 de Piajeno de la mano de su creador Luscor; así como el centenario del nacimiento de Ciro Alegría, el gran novelista peruano, autor de El mundo es ancho y ajeno.

En una apuesta por la juventud, INN CULTURAL difunde las creaciones de jóvenes artistas ligados a la literatura, las artes plásticas, la música y la restauración del patrimonio arqueológico.

Con un estilo renovado, juvenil y fresco INN CULTURAL busca convertirse en una fuente de consulta y vitrina de las expresiones culturales a través de las cuales crece la humanidad y se construyen nuevas sociedades más justas. Por eso los integrantes de Athenea - Comunicación & Cultura invitan a todos los piuranos y piuranas a compartir junto a ellos esta primera entrega en un ambiente donde el arte es el invitado especial.

Poniéndole nombre al siglo


Julio Carmona

¿A quién le cabe duda que el siglo XX fue el siglo del imperialismo? No sólo porque así lo sustentara Lenin, garantizado especialista sobre el tema por sus muchos trabajos conocidos, sino porque la misma actividad del imperio dejó sentada su capacidad de dominio en todos los órdenes de la vida mundial. Pero, también a no dudarlo, y reconociendo que el siglo XXI ha heredado de su predecesor esa rémora incontestable, ésta se ve minimizada porque ha asumido el pasivo adicional de algo que –por lo visto hasta ahora– tal vez llegue a ser su signo característico: la corrupción.

Cuando a fines del siglo XXI, por fin se diga: el imperialismo ha sido derrotado; por fin, se ha logrado la unidad universal mediante el reparto equitativo de la riqueza (desterrada la miseria, no sólo de la existencia sino también de la filosofía), para beneficio de la raza humana (obviamente, el racismo será una pesadilla de triste recordación), con el acceso de todos a la cultura, la salud y el disfrute de los bienes materiales (con el único imperio de la justicia), cuando esto ocurra, a fines del siglo XXI, y los herederos de éste quieran calificarlo, seguro dirán: fue el siglo de la corrupción.

Si bien el imperialismo ejerce su influencia directa de contaminación en las altas esferas de los gobiernos del mundo, llegando de esa manera a debilitar y exterminar a las democracias populares de la Europa del Este (los mal llamados “países socialistas” que fracasaron en el intento de serlo), la corrupción –que, de hecho, lo acompañaba en esa labor de zapa– se proyectó a su vez –en forma de metástasis incontenible– por todo el organismo social, cancerando todo lo cancerable (valga el neologismo). Felizmente, no todo lo es. Hay conciencias que se resisten a serlo. Y la conciencia es la reserva salutífera de la humanidad.

La corrupción impondrá su imperio siempre que haya alguien que se lo permita. Y la voz de alarma para impedirlo está en la conciencia. Y –asimismo, a no dudarlo– hay dos tipos de conciencia: la unipersonal, la egoísta, la decadente, la que se aferra al conservadurismo que se nutre de la creencia que nada cambia y que hay seguir la misma corriente de siempre, y la otra conciencia que se nutre de la idea social, solidaria, que reflexiona diciendo: si la sociedad somos todos, o nos salvamos todos o todos nos hundimos. Son los dos grandes partidos políticos de la humanidad. El resto es vanidad.

Cortina de humo


Acaba de aparecer la revista Cortina de humo. Esta revista es un producto del grupo editorial Pluma Libre.

En el editorial se da una explicación del nombre de esta revista:

"Cortina de humo" suele ser una frase utilizada por los políticos de oposición cuando el partido de gobierno maneja la información en los medios con el fin de desviar la mirada de la población hacia noticias de resonancia aparentemente importante, pero de contenido escasamente relevante, o... algo más o menos así.

Cortina de humo es en realidad una revista cultural que nace con el fin de desviar la mirada de los lectores hacia una opción diferente de ver el quehacer cultural manifestado en sus más diversas expresiones...


En este el primer número de Cortina de humo encontramos un trabajo serio que involucra: entrevistas a Andrés Neuman, Premio Alfaguara 2009, al músico Miki Gonzalez, a los creadores del Pez webon, Andrea Tataje y Carlos Banda Saravia; articulos de Julio Carmona, Carlos Arrizabalaga, Víctor Palacios Cruz y Manuel prendes Guardiola; un relato de Carolina Aguirre; un cuento de Luis Augusto Quimper. La historieta está a cargo de Angel Hoyos; poemas inéditos de Marco Martos, que son parte de un libro sobre el mundo de Grecia antigua

La revista también nos ofrece una visión de la vida profesional de Nathalie Hendrickx, productora ejecutiva de las películas El bien esquivo y Una sombra al frente; y un comentario de la campaña Acentos perdidos.

jueves, septiembre 17, 2009

Ciclo de cine: El escritor y sus problemas


Los integrantes del Grupo Literario Magenta están promoviendo el ciclo de cine: El escritor y sus problemas.

El ciclo está conformado por: El tercer hombre (Carol Reed, 1949), Capote (Bennett Miller, 2005), El Resplandor (Stanley Kubrick, 1980) y Cyrano de Bergerac (Jean-Paul Rappeneau, 1990).

Las dos primeras películas ya se proyectaron (10 de setiembre, 17 de setiembre), sólo quedan las dos entregas restantes: 1 de octubre y 29 de octubre.

La cita es a las 7 p.m en el auditorio de la Pinacoteca Municipal de Piura (Museo Vicús).

domingo, septiembre 13, 2009

¿Toda política es cochina?


Julio Carmona


Tantas veces se escucha el calificativo de “cochina” adosado a la política que uno se siente tentado de darlo por cierto. Ver la catadura de los parlamentarios y sus patéticas performances, abona a ese descrédito. Fue acertado que el sandinismo calificara de “chanchería” al parlamento nicaragüense de Somoza. Seudopolíticos como éstos son los que desprestigian la política. Observarlos es considerar que político es igual a chancho o cochino. Pero, en realidad, hay política y política, como hay amores y amores. La moraleja de esta reflexión sería: Del mismo modo como no dejas de amar porque un mal amor te traicionó, igualmente no desprecies la política porque un mal político te decepcionó.

Los políticos respetables, felizmente, la reivindican, le dan su verdadera calificación. José Carlos Mariátegui decía: “La política es hoy la única actividad creadora. Es la realización de un inmenso ideal humano. La política se ennoblece, se dignifica, se eleva cuando es revolucionaria. Y la verdad de nuestra época es la revolución.” Con la palabra revolución ha ocurrido algo parecido: sus enemigos la han satanizado y la han convertido en sinónimo de terrorismo. Cuando es todo lo opuesto. Es transformar lo negativo en positivo. Es acabar con la injusticia. Es combatir la corrupción. Es inmolarse por un ideal.

Con las grandes palabras, democracia, revolución, política, se da el proceso de mitridatización, tomando como modelo lo que hizo Mitrídates, rey del antiguo Oriente, que avisado de que sus enemigos querían envenenarlo, se inmunizó tomando pequeñas dosis de veneno, y cuando en verdad le dieron a beber un veneno muy fuerte, éste ya no le hizo efecto. Devaluar los hechos, repitiendo de ellos una visión negativa, es mitridatizarlos; es lo que ocurre cuando se habla política o de revolución como de basura, y cuando éstas se presentan como lo que son, ya la gente está inmunizada, y las rechazan.

Contra esa devaluación de la política vale recordar esta reflexión de Bertolt Brecht, poeta y político alemán: “El peor analfabeto, es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la carne, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. Es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el niño abandonado y el peor de todos los bandidos: el político corrupto, mequetrefe y lacayo del gran capital".

FIESTA DE LA PALABRA: I feria del libro en Bernal


Sin duda alguna realizar una feria que tenga como actor principal al libro es una batalla contra todo tipo de adversidades. En los próximos días 26 y 27 de setiembre, en Bernal se realizará la I Feria del libro. Este evento, promovido por el Instituto para el Fomento de la Lectura y la Escritura - INFOLEE y la Municipalidad de Bernal – Sechura, es único por la talla de sus invitados. Dicha actividad se realiza en torno a las celebraciones finales por el aniversario del distrito de Bernal

La figura más llamativa de la I Feria del libro es el escritor Oswaldo Reynoso (Arequipa, 1931) que llegará a estas tierras solares para recibir un homenaje más a su carrera literaria. Figuran en la lista de invitados: Cronwell Jara, Dante Castro, Ricardo Vírhuez y Ricardo Ayllón, Alberto Alarcón, Bethoven Medina, César Olivares, Houdini Guerrero, Carlos Espinoza León, Rafael Gutarra y Genaro Maza.

También estará presente la poetisa española Manuela Serrano, el Grupo Illescas de Sechura y el Grupo Literario Plazuela Merino de Piura.

La I Feria del Libro incluye diversas actividades como conferencias, conversatorios, recitales, presentaciones de libros, expo-venta de libros, así como espectáculos de teatro y cuentacuentos.

Fotografía de Jorge Tume: Calle Comercio de Bernal

Las alucinaciones de San Lúber


Houdini Guerrero

La poesía siempre está a contraluz, es un espejo que se disuelve en lo más íntimo de nuestro ser. En la poesía siempre buscamos, y aveces encontramos, un paraíso y una vez que lo encontramos procedemos con infinita paciencia a incendiarlo, a quemar los puentes que nos ligan con esa idea absurda llamada felicidad. El poeta Lúber Ipanaqué se aventura completamente desnudo por la vida y descubre un “Paraíso en llamas”, un paraíso donde la palabra es fuego que horada nuestras buenas conciencias, un paraíso donde no podía faltar – encuentra el amor: serpiente que acosa, que se mece entre el fuego y el agua.

Y en el paraíso surgen las alucinaciones de San Lúber, donde intenta cortarse las venas para beberse su sangre y resucitar a la semana siguiente y seguir trajinando este dorado valle de lágrimas donde la cerveza y las mujeres son los oasis en que se refugia el poeta.

En este poemario la poesía ha matado de una certera puñalada a la esperanza. Ahora la poesía se ha vestido de esperanza y con su aroma nos invita a repensar nuestra existencia.

¡Que los dioses y la palabra te acompañen siempre San Lúber!

¡Salud!

La naturaleza y el misticismo panteísta en “Transparencias” de José María Gahona


Ricardo Musse Carrasco

La estructura formal de “Transparencias” se vertebra a partir de cuatro ejes temáticos:

1.“Elegías a la madre” (cinco poemas): Con minimalismo expresivo y compositivo (constreñido a su máxima expresión, pues no pasan de ocho versos los poemas) se testimonia, con piadosa gratitud, la atribulada –pero purificadora- figura de la madre.

2. “La nave de esteras” (trece poemas): Con una factura compositiva más dilatada esta sección del poemario es la que –magistralmente transfigurada- atesora una clara postura ideológica, puesto que aquí se patentiza la sociopoética de la mirada artística.

3. “Transparencias” (quince poemas): Una concepción ambientalista sostiene estas realizaciones poéticas: La flora y la fauna de la región, infundidas por una especie de gracia verbal, configuran unos ecosistemas textuales que despliegan un bucólico misticismo donde la naturaleza es concebida como el ser absoluto, la sustancia infinita y causa de sí misma. Para José María Gahona, siguiendo el ateísmo spinoziano, la naturaleza es eterna e infinita, es causa, efecto, esencia y existencia
[1].

4. “Gaviota de un solo verano” (catorce poemas): Es la pieza poética consagrada a la amada, a esa mujer de altos ideales que se le desbordan amorosamente los geranios de sus manos francas: Esa parte que, gozosamente, emergida de nuestro ser –en la era de los latidos primordiales-, amándonos, curándonos y purificándonos; se restituye a sí misma esa bendita plenitud, cuando la primavera nos atraviesa a los dos –para no irse jamás- nuestra bienaventurada alma.

El libro posee, además, un preámbulo y un colofón: En el primero, se condensa –con verbal modestia- la concepción estética, que es retomada en los poemas de las páginas 27, 28, 29, 41 y 65 (puntualmente en el verso diez). Y se cierra con ese inconfundible misticismo panteísta que fluye por todo el ecosistémico cuerpo del poemario, donde la naturaleza es esa deificada totalidad hacia la cual retorna, finalmente, la voz enunciadora.

El enunciador del acto verbal –casi en la totalidad de los poemas- es un sujeto ficcional monocorde, esto es, un Yo que se apropia sólo él (aunque a veces se pluralice) de la enunciación: Una lírica omnisciencia que, omnipotente y portentosamente, va creando un delineado universo y cuya rígida personalidad no se desdobla, ni –muchos menos- se aliena despersonalizándose o que –aunque sea momentáneamente-, cediéndole la enunciación a otras voces (heteronimias diversas), se disgregue, haciéndose entonces tan difusa dicha enunciación que no se sabría, a ciencia cierta, quién está engendrando las realidades textuales.

Dentro de la poesía actual lo metaliterario es un ejercicio casi obligatorio: Es decir, hacer que la misma Poesía reflexione sobre sí misma, preguntarse ella misma para qué sirve y el ser consciente de su progresiva configuración formal a medida que va desbordando sus sustancias sobre el cuerpo textual; esta modalidad metaliteria no la encontramos en “Transparencias”. Lo que sí hallamos es un Arte Poética donde el poeta entra en profundización con su experiencia verbal (empero, no siendo la voz de la Poesía la que habla sino un omnisciente portavoz) que proclama que la literatura no es enigmáticamente inasible ni –de ninguna manera- metafísica, sino concreta, pues el canto es de arcilla y un festín vital y dialéctico que se explica partiendo del mundo mismo, ya que la poesía es un papel de aguas azules donde bajamos con la única piel que venimos al mundo.

Entonces por qué (esto me lo he preguntado siempre) la poesía de José María Gahona es un hito ya modélico dentro de la tradición literaria piurana -y peruana, ciertamente-, puesto que en su corpus poético hay un vaciamiento de referencias cultistas, de intertextualidades, recreaciones paródicas y ensamblajes experimentales; entre otras elaboradas técnicas. Estimo que por dos motivos. El primero: El enunciador acopia para su código –para luego construir sus reveladores enunciados- referentes escarnecidos y desechados por el imaginario social. Objetos envilecidos porque simplemente no confieren dignidad valorativa el poseerlos ni –de ningún modo- hablar de ellos en nuestras interlocuciones sociales, puesto que nos ensuciarían –delatando, además, nuestras vulgares identidades-, sin posibilidad entonces de situarnos en los pulcrísimos estamentos sociales. En este sentido, el enunciador a estos cachivaches verbales, rescatándolos de su inminente inutilidad -cual ropavejero que redime estos significantes inservibles y oprobiosos para muchos- les asigna un insospechado valor, suscitando un descentramiento discursivo; propiciando –entonces- que los discursos hegemónicos sean percudidos –axiológicamente- por estas enunciaciones periféricas. Y, además, por esa primigenia manera –casi infantil- (segundo motivo) de enunciar su universo, engendrándolo con una diáfana visión que purifica y transparenta –verbalmente- todo; con una tonalidad virginal que hace resucitar, en el lector, un atavismo espiritual (a contrapelo de su panteísmo materialista) remotamente anidado –desde siempre- en la profundidad de nuestra ontología.

Otras aristas estilísticas que bien podrían abordarse en la poesía de José María Gahona son el influjo oquendiano (poemas de las páginas 55 y 62), las referencias bíblicas subyacentes en algunos versos (páginas 33 y 66) y sus humildes neologismos (saucerrío, guayabocorazón y blancorear). Por lo que invito a los interesados a escudriñarlas con novísimas herramientas teóricas, a fin de plenificar este abordaje crítico de su ya sempiterna y panteísta –en nuestros elegíacos corazones- obra literaria.

[1] Doctrina materialista del siglo XVII formulada por Benito o Baruch de Spinoza (1632-1677), nacido en Ámsterdam en una familia judía acomodada.
Fotografía: José María Gahona

viernes, septiembre 11, 2009

Canción triste de cualquier hombre

En este vídeo se observa al poeta Jorge Castillo Fan leyendo sus propios poemas. Aquí la voz de uno de los poetas nacionales más importantes de los noventa...

jueves, septiembre 03, 2009

Frases más, frases menos…


Julio Carmona

“Hay frases y frases, mi querido Sancho” –diría el Quijote. Conste que no he puesto “dijo” sino “diría”, por lo tanto no es cita textual; es cita apócrifa, que las hay, y que a veces tienen la suerte de prevalecer sobre las de “rostro verdadero”. Y ese, tal vez, sea el origen de los refranes. Por eso no hay que sorprenderse si se cita a un autor con una frase que nunca dijo o que le pertenece a otro: “Usos son de la guerra: vencer y ser vencido” (¿Atahualpa?, ¿Napoleón?).

Alguna vez leí en un texto, impreciso, que la frase “saber dónde aprieta el zapato” se la atribuían a un escritor español, y la explicación de la frase era ésta: A un personaje se le recrimina por el hecho de haber repudiado a su mujer que –se argumentaba– era buena, discreta y, además, hermosa; a lo que él respondió, mostrando su zapato: “¿No es bonito, nuevo y está muy bien hecho?” Y, como sus censores aceptaran que sí, él les retrucó: “Pues, sólo yo sé dónde me aprieta”. Pero lo cierto es que la frase no pertenece al autor español a quien era endilgada, sino que es puesta por Plutarco en boca de Paulo Emilio, uno de sus biografiados.

Lo censurable se da cuando se dice algo como propio, y resulta que muchos ya lo habían escuchado o leído como perteneciente a otro. Es el riesgo al que nos conduce la ignorancia. Como se ignora las obras de los genios, se puede estar diciendo algo que ellos ya habían dicho (y con mayor pericia). Se cuenta de Blas Pascal que lo obligaban a estudiar gramática y él quería estudiar matemática. Y como lo encerraron en su habitación sin ningún libro de matemáticas, pues él por su propia cuenta volvió a inventar la geometría. Algo similar le podría ocurrir a cualquier Robinson Crusoe que, por necesidad, se viera obligado a inventar la pólvora o demostrar que es la Tierra la que se mueve alrededor del Sol, y aun dársela de Colón creyendo que ha descubierto América.

A propósito de Colón, recuerdo una anécdota que el poeta chiclayano Alfredo José Delgado Bravo atribuía a un profesor suyo, quien, en una fiesta, pisó el pie de una señora, y ésta le dijo: “Doctor, más abajo pisó Colón”, y aquél replicó: “Sí, pero Colón pisó tierra virgen”. Si alguien repite esta anécdota atribuyéndosela a Alfredo José Delgado Bravo, quedará demostrado cómo se genera este tipo de equívocos.

¿Leyendas de autor conocido?


Julio Carmona

Hace varios años, un sujeto (ya fallecido, por lo cual no digo su nombre) se empeñaba en hacerla de poeta; en ese afán, llegó a publicar como suyos unos versos de Borges, y cuando alguien le increpó la osadía, él se justificó con la siguiente explicación que también atribuyó a Borges: ‘Los poemas publicados ya no pertenecen a su autor sino a la humanidad’.

Don Ricardo Palma usó la “tradición” para sus creaciones narrativas, y sus temas tenían de leyenda, de historia, de anécdota y de invención propia; pero nunca dijo estar publicando leyendas, porque éstas –por definición– son de dominio público, pertenecen al bagaje cultural del pueblo, por eso tienen el atributo de lo anónimo, y de lo ecuménico. Los casos de José María Arguedas y de Miguel Ángel Asturias, “Mitos, leyendas y cuentos del Perú” y “Leyendas de Guatemala”, respectivamente, vendrían a ser excepciones que confirman la regla, pues los mismos títulos con la preposición “de”, que implica procedencia, posesión y hasta pertenencia, ofrecen al lector la idea de que los autores las han recogido de la memoria popular.

Pero un autor cualquiera que firma un libro con el título de “leyendas”, está dando –como diría Vallejo– “un traspié entre dos estrellas”, pues si los temas son suyos, sin tomarlos del acervo popular, lo que está haciendo es –como decía mi tía Lucía– “penitencia con avemarías ajenas”, porque, siendo la “leyenda” propia de la creación popular, es como si dijera: “Mi trabajo tiene el espaldarazo del pueblo”. Y puede ser que se trate de textos que ni siquiera han traspasado el primer umbral de lo literario: que estén bien escritos. De ser así, mejor que titule sus textos como “relatos”, mas no como “leyendas”. Y en el caso de que los temas pertenezcan al dominio público, a la tradición, al folclor, estará cometiendo “usurpación de autoría”, porque si las leyendas pertenecen a la creación popular, no pueden ser presentadas como propias de un autor en particular, cuando debía especificar que figura como compilador o antólogo, mas no como autor.

Lo descarado de estos robos está en tomar temas ya consabidos como, por ejemplo, el del taxista que es solicitado por una mujer que resulta ser la muerte o una muerta (Gabriel García Márquez lo trata –magistralmente– en una crónica periodística). Los “leyenderos” actúan como el “poeta muerto”, ignorando que: Dura lex, sed lex. Es decir que: Dura es la ley, pero es la ley. Y sin ley no hay leyenda.

lunes, agosto 31, 2009

ESTIRPE PÚRPURA en el blogday


Hoy lunes 31 de agosto, a partir de las 6. 30 p.m., en las instalaciones de la Pinacoteca Municipal se realizará el Blogday piurensis. Este blogger está invitado para dar a conocer su experiencia como director de un blog literario. Bueno, para allá vamos...

jueves, agosto 27, 2009

"La guerra del fin del mundo"... Argumento


Fabián Bruno

La guerra del fin del mundo es una de las novelas mayores de Latinoamérica; con ella Mario Vargas Llosa nos sumerge en la vorágine de la creación. Leer esta novela es una experiencia diferente porque requiere de un alto grado de concentración para comprender todas las situaciones que se nos presentan.

La historia se centra en la rebelión de un grupo de seres marginados, reunidos en una ciudad pequeña llamada Canudos (Brasil) que lucharán contra la República, recién instaurada, creyéndola que era el Anticristo.

La novela inicia la historia de Antonio el Consejero, un hombre muy flaco, y misterioso que recorría el Sertón de Bahía, predicando la palabra del Buen Jesús y anunciando la llegada del fin del mundo. Era seguido por un grupo de hombres; en cada pueblo que entraba restauraba iglesias y cementerios. En su caminar se le unieron: Joâo Abade, un cruel cangaceiro que era buscado por la policía. Joâo Grande, un negro errante que había matado a la mujer que lo crió; Antonio, el Beatito, joven con vocación religiosa y un gran amor por el prójimo; Pajeú, cangaceiro con una enorme cicatriz que le dibujaba la cara por completo; Antonio Vilanova, comerciante que había caído tres veces en la ruina económica; el León de Natuba, un ser deforme y pequeño, que caminaba como animal, tenía una hermosa letra y que posteriormente se convirtió en el escriba de Canudos; María Quadrado, mujer que había peregrinado a Monte Santo por haber matado a su pequeño hijo; y otros seres desposeídos.

El Consejero y toda su gente se asentó en Canudos, la tierra prometida, que era llamada Belo Monte; construyendo un gigantesco templo de piedra para el Buen Jesús. Rechazaban el matrimonio civil, la separación de la iglesia del Estado, el censo, el dinero, el sistema métrico decimal. Pasaron así los primeros años y cuando se enteraron las autoridades de esta situación enviaron una comitiva para buscar al dirigente de la rebelión. Los pobladores de Canudos – Se hacían llamar yagunzos, por ser alzados- los corrieron, dándoles una buena paliza.

Esta escaramuza provocó el envío de un centenar de soldados para el exterminio de Canudos. Esta primera expedición estuvo dirigida por el Teniente Pires Ferreira. Acamparon en Uauá y los yagunzos salieron a su encuentro. Los soldados descansaban y cuando vieron a lo lejos una procesión de gentes miserables, no se preocuparon por nada. Todos los yagunzos les caen encima ganando, de esta manera, su primera gran batalla.

Por otro lado, en Salvador o Bahía andaba un hombre rubio, tocando cráneos, era Galileo Gall, revolucionario y frenólogo escocés. A él le llega una orden de expulsión del país, por ser un extranjero indeseable; así que antes de ser expulsado decide solidarizarse con Canudos, lugar en el que veía como prosperaba una sociedad libre. Para esto va al diario “El Jornal de Noticias”, donde conoce a su director y presidente del Partido Republicano Progresista, Epaminondas Gonçalves. El anuncio que desea publicar no puede salir impreso. Tiempo después Gonçalves le propone llevar armas a Canudos, le pagaría bien y lo ayudaría a salir del país. Gall acepta, pero por cuestiones ideológicas.

Galileo Gall busca un pistero llamado Rufino, para que lo lleve a Canudos. Éste acepta, pero se va con la gente del ferrocarril de Jacobina. El revolucionario guarda las armas, que estaban en una carreta, en la casa del pistero. Pero se las roban e intentan matarlo, después de esta situación se abraza fuertemente con Jurema, esposa de Rufino. Ella despierta sus deseos sexuales y la viola. Pasados unos días es visitado por Caifás, hombre de Gonçalves que le confiesa que él había robado las armas e intenta matarlo pues su jefe necesitaba un hombre muerto con sus características físicas para hacerlo pasar como un inglés. Gracias a este muerto y las armas de marca inglesa, armaría una tetra para acusar al Barón Cañabrava, Jefe del Partido Autonomista, de conspiración y de querer restaurar la monarquía, ayudado por Inglaterra. Caifás estuvo a punto de matarlo, pero Jurema lo salvó y cuando Gall intenta hacer lo mismo, Jurema se lo impide. Ambos huyen en una mula; el revolucionario era casi ya un cadáver.

Por esos días había llegado a Queimadas la segunda expedición contra Canudos. Este nuevo ejército lo dirigía el Mayor Febronio de Brito, que tenía a cargo a más de quinientos hombres, dos cañones Krupp y dos ametralladoras. Al acampar en Mulungú, todos los guías, pisteros y cargadores se escaparon y fueron a pedirle perdón al Consejero por haber servido al Can.

La lucha comenzó en las faldas de Cambaio, los yagunzos caían y perdían terreno. Tiempo después huyen rumbo a Canudos. Los soldados creyendo que habían ganado, se tiraron al suelo, abriéndose sus ropas y zapatos. Mientras tanto en Belo Monte se reunieron hombres, mujeres, niños, ancianos y fueron en búsqueda de los ateos. Los sorprendieron descansando y los mataron. Es la segunda gran victoria yagunza.

Canudos había comenzado a crecer y todos los días llegaban miles de peregrinos. El Beatito los recibía y veía si eran los elegidos; Antonio Vilanova repartía los lotes para que las familias construyan sus casas; Joâo Grande se convirtió en el Jefe de La Guardia Católica, que tenía por misión cuidar al Consejero; María Quadrado, La Madres de los Hombres, tenía a cargo el Coro Sagrado, conformado por ocho beatas, que cocinaban, lavaban y cuidaban al Consejero.


Por otro lado, Gall estuvo a punto de morir y el circo del Gitano lo acogió junto a Jurema; la barbuda, el idiota y el enano -sobrevivientes del circo- organizaban sus funciones para sobrevivir. En Ipupiará son alcanzados por Caifás, pero esta vez no intentó matarlo, sólo le cortó su cabellera. Los hombres que acompañaban a Caifás desenterraron a un loco que se suicidó después de haber matado a sus dos hijos para hacerlo pasar por Gall. La cabellera y el loco servirían para coartada de Gonçalves.

Rufino había comenzado a buscar a su esposa y al revolucionario para cobrar venganza y limpiar su honor. Antes de comenzar su empresa va a la hacienda del Barón de Cañabrava para romper una promesa y poder matar a Jurema. En estas circunstancias el Barón se enterará del montaje de Gonçalves; manda a buscar al revolucionario; era su mejor arma para echar por los suelos las artimañas de su rival político.

El Partido Republicano Progresista presentó un cadáver carbonizado y una cabellera rubia, decían que era un agente inglés, que había sido atrapado con armas de marca inglesa y que el Barón apoyaba una conspiración en contra de la República. Gonçalves hizo creer a todos su versión; logrando que el Séptimo Regimiento dirigido, por el Coronel Moreira César - llamado el cortapescuezos por haber degollado a más de un centenar de personas en un levantamiento – se convirtiera en la tercera expedición hacia Canudos.

El Periodista miope, hombre de aspecto caricaturesco, que fumaba opio y sufría de estornudos, viajó con Moreira César, como corresponsal del Diario “El Jornal de Noticias”, donde trabajaba. En el camino Moreira César sufre un taque de convulsiones. Él necesitaba un lugar cómodo para descansar y reponerse y es llevado a Calumbí, hacienda del Barón de Cañabrava, a sabiendas que el republicano Moreira se molestaría. En Calumbí, Moreira y el Barón de Cañabrava mantienen una fuerte discusión sobre la conspiración, luego continúa la marcha y hace llegar su regimiento a Canudos. Cuando ve que las cosas no van bien, toma su caballo para dirigir el ataque, pero cae herido por un proyectil. Es operado urgentemente y antes de morir se entera que su regimiento está perdiendo terreno; ordena un nuevo ataque, pero su Estado Mayor no obedece sus órdenes. Con mucha cólera ordena al Periodista miope redactar un acta del hecho.

Los yagunzos comienzan a ganar y todo el regimiento huye. El Periodista miope en su huída se encuentra con el Padre Joaquim – cura que servía de informante a Canudos y proveía de medicina e información sobre las expediciones-. Estaba amarrado, cuando lo desata lo sigue a Canudos, donde conoce a Jurema, mujer que había visto morir a su esposo, Rufino y Galileo Gall, en una sangrienta pelea.

Rufino había encontrado a su esposa, pero no a Gall que había sido llevado ante el Barón (éste lo deja libre y le da a Ulpino, un pistero para llevarlo a un lugar seguro) Rufino, llevando a Jurema, inicia nuevamente la búsqueda del revolucionario. Ulpino, su amigo, le dice el paradero dónde dejó a Gall.

Pajeú y un grupo de yagunzos van a la hacienda de Calumbí, propiedad del Barón de Cañabrava y le comunican que la van a quemar porque la tierra de tanto sudar merece descansar. Este hecho provocará una honda tristeza en el Barón y la locura de Estela, su esposa, cuando ve que se quema en Calumbí gran parte de su vida.

El Periodista miope conoce a Jurema en Canudos; Pajeú se enamora de la mujer con nombre de flor, pero ella no siente amor por él. En una situación difícil, el miope y Jurema descubren el amor con grandes dosis de erotismo. Cuando sucede esto Jurema se había convertido en los ojos del Periodista miope, éste había roto sus gafas. También se convirtió en una especie de madre para El Enano.

Canudos se había llenado de trincheras por todos lados. Los hombres luchaban y dormían en ellas defendiendo Belo Monte. El templo del Buen Jesús servía de parapeto para los yagunzos que desde sus torres disparaban sin cesar. Así esperan la última expedición del General Artur Oscar que dirige, un ejército de cinco mil hombres armados hasta los dientes. Este ejército tenía un enorme cañón que los yagunzos lo llamaron “La matadeira”. Este canón provocará gran destrucción en la ciudad santa. Varias veces intentaron destruirlo pero fallaron.

Así comienza la guerra del fin del mundo, una guerra sin reglas; ganar un milímetro de terreno significaba un gran triunfo. Ambos bandos tenían miles de bajas. El ejército pidió refuerzos; mientras en Canudos, Joâo Abade, Pajeú, Joâo Grande, jefes máximos de la resistencia, luchaban contra los enviados del Perro; Antonio Vilanova proveía de alimentos y municiones a los yagunzos. Los niños eran utilizados como mensajeros, se les llamaba “párvulos”.

Llega un momento en que Belo Monte se convierte en unas cuantas calles, por el gran avance del ejército. Éste logró apoderarse de la única laguna que abastecía de agua a Canudos. Todo faltaba en la tierra santa y los yagunzos sólo eran huesos; los párvulos se deslizaban en las noches a robar agua, pocos regresaban, el resto moría a balazos. El agua era para los yagunzos de las trincheras, así podían resistir y seguir luchando unos día más.

Los ataques no paraban y cada día eran más los muertos; los yagunzos los enterraban con un trozo de madera –ésta se había acabado en Belo Monte- para que sean bien recibidos por El Padre. Del otro lado, los soldados se desintegraban en plena tierra. Su hospital estaba lleno de cientos de enfermos y heridos que eran engañados, prometiéndoles su pronta curación. Aquí muere Pires Ferreira, por pedido suyo, de un tiro en la sien que le dio el joven médico Teotónio Leal Cavalcanti.

Días antes de la caída de Canudos muere el Consejero. Sus hombres más allegados acordaron enterrarlo en el Santuario y decirle a los yagunzos que subió al cielo en cuerpo y alma, porque si les decían la verdad no resistirían la noticia. El Consejero en sus últimas horas manda a llamar a Antonio Vilanova y lo hace prometer que recorriera el mundo enseñando la palabra del Padre. Vilanova escapa junto con su familia, el Periodista miope, Jurema y el Enano. Para esto Pajeú va a lado contrario a entretener a los soldados para que Vilanova escape por el río. Antes de volver a Canudos es herido y apresado por el Soldado Queluz.

El caboclo Pajeú es devuelto a las trincheras decapitado. Días después el Beatito logra cruzar el círculo yagunzo y va al lado de los soldados a rogar por la vida de las mujeres y niños de Canudos. Los soldados acceden al pedido. Los yagunzos los acribillan cuando cruzan el cerco, llamando a este hecho las muertes piadosas. Los matan para que no los humillen y corten el cuello, como lo hicieron con Pajeú.

Luchan hasta el final, pero Canudos no pudo resistir más y el círculo fue roto por los soldados; murieron más de tres mil soldados y veinticinco mil yagunzos. Cuando todo estaba destruido obligaron al Beatito a llevarlos al lugar donde estaba enterrado el Consejero. El Beatito les indica el lugar por temor que lo coloquen en medio de una jauría (los perros entraban a Canudos a devorar muertos) y su cuerpo sea llevado por pedazos al infierno por los mensajeros del Can. Profanaron la tumba del Consejero y lo decapitan. Su cabeza es llevada para estudios posteriores, pero ésta acabará en el fondo del mar. El Beatito es degollado y enterrado junto al cuerpo sin cabeza del Consejero.

En este panorama desolador el coronel Geraldo Macedo, un cazador de bandidos busca insistentemente a Joâo Abade, cangaceiro que había perseguido por más de una década. Pregunta a los pocos sobrevivientes por el paradero de Joâo Abade y una ancianita le dice que lo subieron al cielo unos arcángeles.

El Barón de Cañabrava se alía con Epaminondas Gonçalves, y éste es llevado a la gobernación de Bahía. Esta jugada la realizan para que no sean absorbidos por los federales y poder seguir manteniendo autonomía de Bahía y todas sus propiedades.

Tiempo después de la caída de Canudos el Barón de Cañabrava recibe la visita del periodista miope que acude a él, para pedirle trabajo en su diario. Ambos mantienen una larga conversación sobre Canudos y su rebelión. El Periodista miope no quiere que la historia de la guerra de Belo Monte se olvide; ahora él vive con Jurema y el Enano.

El Barón de Cañabrava se ha retirado de la política y vive sus últimos días en su casa junto con su esposa Estela, que no recuperó la razón. Después que el Periodista miope se retira de su casa, se dirige al cuarto de su esposa que duerme junto con la mucama negra, sebastiana; y viola a esta última mujer en presencia de su esposa.

miércoles, agosto 26, 2009

31OGDAY: Bloggers Puirensis


Athenea Comunicación & Cultura dirigida por Reynaldo Cruz Zapata, el Patriarca Blogger de Piura, está promoviendo el blogger Day para este lunes, 31 de Agosto de 2008, a las 6:30p.m., en el auditorio de la Pinacoteca Municipal. El evento es totalmente gratuito

Participan: Reynaldo Cruz, responsable de Bitacora de Athenea; Fabián Bruno, Editor de Estirpe purpura; Miguel Godos, Editor de Palos al viento; y Richard Chavez, responsable de Mis letras, mis demencias.

¿Qué es el BlogDay?

El BlogDay es el día mundial de bloggers. Ha sido creado para conocer bloggers de otros países y de otros centros de interés. En ese día los bloggers recomiendan otros blogs a sus lectores.
El creador del BlogDay (http://www.blogday.org) es Nir Ofir, Editor en Jefe de Tapuz.co.il y fundador del primer servicio comercial de blogs en Israel. Propuso al mundo la organización de un día en el que cada blogger recomiende desde su propio blog otros blogs de otros países y áreas de interés. El propuso el 31 de Agosto para este día, debido a que la fecha 31/08 ó “3108” se parece mucho con la palabra “BLOG”.

¿Qué ocurre en el mundo durante el BlogDay?

Los bloggers en el mundo entero escriben un artículo recomendando 5 nuevos blogs, preferentemente blogs diferentes a su propia cultura, punto de vista y posición.
Así, ese día, los lectores descubrirán otros autores alejados de su entorno habitual. Es un día para descubrir nuevos bloggers y nuevas experiencias. Adicionalmente, durante el BlogDay se realizan diferentes eventos a nivel mundial con el propósito de difundir los blogs en diferentes comunidades.

¿Por qué organizamos un BlogDay en Piura?

El principal objetivo del evento que organizamos para el BlogDay será el de “dar a conocer de una manera práctica y simple el concepto de los blogs”. Buscamos también difundir la creación de nuevos blogs en Piura y de esta manera promover el crecimiento de nuestra comunidad.

Deseamos que el público en general (interesados en aprender sobre los blogs) conozca la experiencia de otros bloggers de nuestra comunidad y que esta experiencia sirva para impulsar a otros a ingresar a este mundo de las comunicaciones por internet.

Creemos que los blogs son un nuevo y potente canal, que permite a cualquier ciudadano expresar sus ideas, opiniones y sentimientos en un marco de diálogo por Internet. Este canal de bajo costo, se convierte cada día en un medio de comunicación relevante y seguramente el de mayor crecimiento a nivel mundial: aprovechando las tecnologías de fácil acceso en Internet que permiten combinar texto, imágenes, audio y video en un espacio personal a nuestra entera disposición.


PROGRAMA DEL BLOGDAY PIURA

06:20 pm. - 06:30 pm: Registro y Bienvenida

06:30 pm: Apertura del BlogDay – Representante de la Gerencia de Cultura - Municipalidad Provincial de Piura

Bienvenida e Introducción
¿Qué es el Blogday?

06:45 pm: “Cómo ser blogger y no morir en el intento”- Reynaldo Cruz
De “Sala de Redacción” a “Bitácora de Athenea

07:15 pm: “Free Lance blogger” - Richard Chávez.
Experiencia como blogger y cronista.

07:45 pm: “Yo Periodista, Yo Blogger” – Lic. Miguel Godos Curay
Las nuevas posibilidades para los comunicadores sociales.

08:15 pm: “La nueva literatura en un nuevo medio” – Fabián Bruno
Historia y evolución de Estirpe Púrpura.

08: 45 pm: Video sobre blogs en Piura.

08: 50 pm: Conclusiones del evento.

¿QUIÉNES PUEDEN ASISTIR AL EVENTO?
  • Estudiantes que deseen conocer el tema y aprovecharlo paraes del mejorar la difusión de sus ideas y la extensión de su carrera. (Ciencias de la Comunicación, Literatura, Computación e informática, Turismo y afines.
  • Profesionales interesados en conocer y profundizar sobre este nuevo canal de comunicación que sigue revolucionando el mundo.
  • Público en general, interesado en el tema de los blogs.

BUENOS MOTIVOS PARA NO PERDERSE EL BLOGDAY PIURA

  • Ponerse al día sobre este poderoso medio de comunicaciones que sigue revolucionando al mundo.
  • Conocer bloggers piuranos que compartirán sus experiencias y testimonios sobre diferentes aspectos de la blogosfera.
  • Integrarse a la comunidad piurana de bloggers.

miércoles, agosto 19, 2009

Subvertir… Ser Libre


Este 20 de agosto, en la Sala de Artes Visuales del Museo Vicús, a las 7 p.m., se inaugurará la exposición pictórica titulada “Subvertir…Ser Libre”. En este evento se expondrá la obra del Grupo Generación, conformado por los artistas plásticos: Richard Arévalo, Jhon Zapata, Carlos Albán, César Saavedra y Fernando Chang.

martes, agosto 18, 2009

JORGE LUIS TUME QUIROGA: Cuentista del desierto y el debate postergado de la actualidad del costumbrismo


Reynaldo Cruz Zapata

De Trujillo, tenía noticias de Alarcón y Luis Eduardo García, como representantes de nuestra literatura por esos lares, hasta la tarde del último miércoles cuando deambulando por los auditorios de la Feria del Libro de Trujillo (FLT), descubrí a Ricardo Ayllón, escritor chimbotano que conocí años atrás en el IV Encuentro Nacional de Escritores Manuel J. Baquerizo en Ica, presentando el libro Cuentista del desierto de Jorge Luis Tume Quiroga (J.L. Tume), un piurano que ha publicado su primer libro bajo el sello de Ornitorrinco Editores.

J.L. Tume, en esta publicación nos entrega 10 relatos de tendencia costumbrista, que merecen especial atención por el contexto en el que se inserta en la literatura piurana, que con la incursión de la nueva generación, por lo general ha estado alejada de la tradición e idiosincrasia popular. El panorama actual de nuestras letras es consecuencia del crecimiento acelerado de la urbe y su influencia en la creación de los jóvenes escritores.

Nacido el año de 1976 en Bernal (Sechura), J.L. Tume estudió en la Universidad Nacional de Trujillo, y a la fecha radica en la capital de la marinera, un punto esencial para entender la propuesta de este escritor: la nostalgia de la tranquilidad del campo, el recuerdo de la gente y sus relatos, las celebraciones lo llevan a plasmar Cuentista del desierto como un testimonio de lo acaecido en un intento de evitar se pierdan con la invasión de estereotipos urbanos que transfiguran lo esencial de los hombres del ámbito rural.

El rapto de las enamoradas como inicio de la vida conyugal, sigue siendo una constante en el campo, a pesar de que los jóvenes han adquirido de la ciudad nuevas formas de vestir, nuevas formas de comunicarse, nuevas formas para maquillar sus orígenes.

- Don castulo… vengo pa´ decirle… que su hija, la Eufemia, ya está en mi casa… como decimos acá me la he robao… hoy en la madrugada me la he llevao… mis intenciones con ella son buenas… nos vamos a casar.

El fragmento anterior lo encontramos en Mal presentimiento, el primer texto del libro. El discurso en estos casos sigue siendo el mismo que en épocas de los abuelos. J.L. Tume escenifica este hecho en la fiesta de Velaciones, pero también suele ocurrir en otras celebraciones como el carnaval, la navidad o el baile de año nuevo. La madrugada es propicia para que los familiares de la pareja conversen a cerca de la conformación de la nueva familia y a aquello se le conoce como “arreglar”.

“Ya sacó su mujercita este bandido… a Dios gracias porque ya tiene su edad… solo estas cosas se pueden hablar de madrugada… está bien… además nadie es eterno en el mundo… yo quiero que este buen muchacho encuentre su felicidad para cuando los viejos ya no estemos… ojalá sea una buena muchacha que le lave su ropita, que lo atienda, que le caliente su comida cuando venga del trabajo… que no haga problemas por su edad… que más bien le ayude a salir adelante porque la mujercita siempre nos ayuda a agarrar a palos la pobreza… la casa le voy a dejar a él para que no pase penurias”, pensó esbozando una sonrisa triunfal.


Una noticia de madrugada retoma la cuestión del matrimonio. Si en el anterior relato el protagonista no esperaba ese desenlace, en esta narración el personaje secundario se adelanta a los hechos e inconscientemente crea un futuro para su hijo. Nuevamente J.L. Tume nos presenta arquetipos de la vida rural: primero, la condición de que los hijos conformen una familia para evitar preocupaciones a los padres en su ancianidad; segundo, la condición de ama de casa que debe poseer la mujer (un machismo que se ha practicado desde épocas remotas y que se ha sumergido en el subconsciente colectivo, sobre todo en el de las mujeres paradójicamente, pero que con esta incursión de la modernidad en el campo se empieza de desdibujar). Tercero, primordial y que requiere urgente un estudio sociocultural, es la unión de parejas demasiado jóvenes – entiéndase 15 a 22 años - que es aceptada como normal y contrariamente las uniones de personas con más edad es casi un hecho curioso. Cuarto, la herencia de la casa y la chacra representa un materialismo de la gente del campo, al cual se le han unido otros accesorios urbanos como vehículos y estudios superiores (en este relato se puede observar este nuevo contexto).

Los bailes populares también nutren este primer volumen de cuentos de J.L. Tume, así tenemos: Un baile inolvidable y Plan poema, dos textos en los cuales se observa el jolgorio con el cual la gente del campo – un campo que como he anotado anteriormente no es tan campo como en los tiempos idos – disfruta de estos acontecimientos. Al leer los dos relatos, podemos tener una idea de cómo han cambiado las circunstancias y que definitivamente es necesario el debate postergado sobre la actualidad del costumbrismo o la denominación de un nuevo o neo costumbrismo.

Los 6 cuentos restantes, los agruparé en pares como los anteriores, así tenemos: Ña Pancha y Cuentista del desierto. La marca de un detergente da nombre al primer relato, a la vez que se observa la influencia de la publicidad, al parecer de la televisión, en el consumo de golosinas por parte de un niño. El segundo texto tiene más cualidades propias de un ambiente rural casi virgen, donde se aprecia al anciano narrador de historias que siempre existe en un pueblo. Un fantasma en el pueblo y El regreso del gigante son textos que esbozan la creencia de lo sobrenatural que aún persiste en la gente de la zona que geográficamente no pertenece a la ciudad. Finalmente, Pérdida de un chanchito y Justicia en el terral son manifestaciones de la viveza del poblador de estos territorios.

La gastronomía piurana se ve reflejada en los textos de J.L. Tume. En la mayoría de los textos aparece la chicha de jora, néctar de los incas, y se puede apreciar un plato de arroz, camote y pescado frito, el ceviche, la algarroba, café, tamales y panes.

J.L. Tume en este libro expone lo más peculiar del hombre piurano rural (hecha la aclaración que la imagen del piurano como hombre de campo que trabaja junto a su burro, bebe chicha en abundancia y pronuncia palabras como: gua, pa’, ña’, zonzo, que aún se tiene, requiere de un profundo análisis para comprobar que la influencia de la ciudad en el campo ha transfigurado las estructuras en las que se cimentaba la tendencia costumbrista) describe el ambiente donde se desenvuelve, la vida pueblerina, las relaciones sentimentales, la viveza y el folklore popular.

De la calidad narrativa de J.L. Tume puedo escribir que es aceptable al punto de convencer al lector a terminar el libro una vez que lo inicia, utiliza diálogos creíbles y, lo esencial en la literatura, tiene visos de verosimilitud; tomando en cuenta que es la primera publicación, me arriesgo a recomendar la lectura de Cuentista del desierto, pues se nota un trabajo de selección, corrección y maduración de los textos.

El génesis de los relatos de J.L. Tume ha sido las anécdotas de su tierra natal, situación que nos hace recordar que en un inicio la literatura sirvió para perennizar la vida de un pueblo, y en nuestros días se ha alejado de esta concepción por razones editoriales que apelan más a la irrealidad, a lo urbano, a las conspiraciones, a la autodestrucción del hombre o al positivismo sin sentido. Es necesario resaltar el aporte de J.L. Tume a lo que podemos denominar neo costumbrismo piurano. En esta tendencia ya se encontraban los primeros escritos de los narradores jóvenes José Lalupú, Javier Vílchez y Ana Sophía Sánchez.

Entendiendo a la tendencia costumbrista como la expresión de la tradición e idiosincrasia de las clases populares de nuestra región, es necesario repensar este concepto, pues las clases populares han cambiado significativamente, la mayoría de jóvenes ha optado por convertirse en obreros de la industria urbana a continuar con el trabajo en la chacra; las muchachas han logrado acceder a estudios superiores, aunque aún persiste la dedicación de algunas como empleadas del hogar y vivanderas. La internet ha invadido de modelos a los adolescentes que además de su gusto por la cumbia, ahora escuchan un género tan disímil como el punk. Las casas rusticas están cediendo el paso a edificaciones de material noble, el burro ha sido reemplazado por el mototaxi; el uso de teléfonos celulares ha significado el cambio de piuranismos tan conocidos como el gua, a nuevas variantes como okas. Ante ello, vale la pregunta ¿Podemos seguir hablando de costumbrismo? ¿Podemos denominar neo costumbrismo a la creación literaria que tiene como referencia este ámbito rural con tintes urbanísticos? ¿Es aceptable seguir construyendo la imagen del piurano bonachón, bebedor de chicha e ingenuo?

No todo se ha perdido para fortuna nuestra, sin embargo, como se nota en el libro de J.L. Tume, la influencia del campo en la ciudad ha sido significativa. El autor ha construido personajes teniendo referencias de la realidad, acaso tomando sin permiso parte de lo que aún queda de nuestros pueblos, como si fuera un compromiso tácito con la tierra que cobijo sus primeras tentaciones de convertirse en escritor.

En Cuentista del Desierto llama la atención la ausencia de una advertencia al lector a cerca de que lo contenido en el libro no abarca completamente la realidad del piurano; ya nadie puede decir que seguimos contando con la trilogía representativa de nuestra ciudad: algarrobos, piajenos y Seminarios, pues de la mencionada, el único sobreviviente parece ser la caricatura de Luscor. Ante esta situación un lector poco perspicaz puede crearse una imagen de Piura, que no es más que la imagen que la modernidad está borrando a pasos agigantados, incluso en la provincia de donde proviene J.L. Tume, que con la explotación de los fosfatos se asegura un crecimiento urbanístico y una transculturización que definitivamente se va a reflejar en los próximos escritores que emerjan de ella.

San Miguel de Piura, 01 de Febrero de 2009.

El mendigo de oro


Julio Carmona

El título de este artículo recuerda la famosa metáfora que, para referirse al Perú, pergeñara Antonio Raimondi. Y no se puede menos que reconocer su vigencia. Y de manera tan nítida que se puede hacer extensiva no sólo para graficar la idea del Perú en general, aludiendo a su riqueza natural y cultural, sino también para aludir al hombre peruano específico. Por supuesto, en el concepto “hombre peruano” se tiene que considerar sólo a “los que viven de sus manos” y no a “los ricos” (para usar la expresión del elegiaco Jorge Manrique), pues, obviamente, los ricos se encuentran abismalmente distanciados de la mendicidad.

Y cabe preguntar: En el Perú actual, ¿quién que ‘viva de sus manos’ no está inmerso en la mendicidad? Comenzando por quienes las extienden descarnada y diariamente en las calles citadinas. Y en esas mismas calles están también los dignos representantes de las protestas gremiales: maestros del SUTEP, catedráticos de la FENDUP, obreros de la CGTP, damnificados del terremoto del Sur, todos reclamando atención a sus justas demandas, ante la indiferencia olímpica de los obesos y –felizmente– transitorios detentadores del poder.

Y no podemos dejar de confundirnos en las mismas calles con los deportistas amateurs que imploran ayuda a la empresa privada porque del gobierno no reciben ni una mirada, aunque éste siempre está dispuesto a subirse al carro de los triunfos. Y qué decir de las generosas ayudas de grupos de socorristas extranjeros que vienen a construirnos casas y escuelas y hospitales y hasta templos, porque el gobierno y la empresa privada peruanos, jugando en los canales televisivos al Gran Bonetón, también los desatienden con el mayor desparpajo.

En las primeras décadas del siglo pasado el gran bardo bajopontino Felipe Pinglo Alva compuso un vals titulado “Mendicidad”, en éste –como en la metáfora de Raimondi que valora al Perú– Pinglo valora al hombre peruano, pues hablándole al mendigo de su vals es como si nos dijera a los actuales peruanos: “Mendigo sin nombre, tu tragedia afrenta/ a este mundo vano, artero y falaz./ Tú, con tus miserias y con tus harapos,/ vales más que el oro que el mundo nos da.”

El arte (además de ser la más grande alegría que el ser humano se da a sí mismo, como decía Marx) tiene la virtud de levantarnos la moral, porque es mucho más digno vivir pobre y luchando (mendigar es también una forma de luchar) a estar ya muerto en vida en medio de un dineral.

¿Internet robotiza?


Julio Carmona

¿Es verdad que Internet está “robotizando” a la gente? Una aseveración que así lo sostiene motiva esta pregunta. Y (“desde la trastienda”, como diría Gabo) respondo: Yo creo que no. Internet es parte de la revolución tecnológica que, en los últimos decenios, ha alcanzado dimensiones prodigiosas. Pero, como todo prodigio de su tipo, puede ser usado para bien y para mal. Los objetos tienen valor de uso, pero no “acción de uso”. Su bondad o maldad se la da la acción del hombre. Toda técnica –como toda invención humana– es indiferente de su uso. Es el caso del idioma: con las mismas palabras se puede dar la vida o la muerte. Un condenado a muerte pudo ser salvado con esta frase: “Perdonarlo; no fusilarlo”; pero un error en la trascripción del mensaje, produjo el efecto contrario: “Perdonarlo no; fusilarlo”.

Si mal no recuerdo, ya el viejo Aristóteles dividía a los seres en naturales, mecánicos y ficticios. Y, siguiendo a su maestro –Platón–, llegaba a la conclusión de que sólo los primeros tenían vida propia, la misma que adquieren de la naturaleza, y vendrían a ser una primera copia de la Idea Absoluta, mientras que los segundos están ligados a la ciencia y los terceros, al arte, como segunda y tercera copia de esa Idea, respectivamente.

La red cibernética se puede ubicar en el ámbito de la ciencia y la tecnología. Y, desde esa perspectiva, puede ser usada para perder el tiempo visitando espacios anodinos, cacográficos o pornográficos, pero también puede permitir el acceso a una suerte de emporio del conocimiento. Se puede perder el tiempo “chateando” nimiedades; pero se puede intercambiar información valiosa con pares intelectuales. Se puede encontrar basura, pero también buena literatura.

Un cuchillo en manos de un Jack el Destripador cumple una función totalmente opuesta que estando en manos de un ama de casa. Y lo mismo se puede colegir respecto de la energía atómica y hasta de la cocaína que, usadas en exterminios bélicos, tendrán efectos distintos en la medicina o en la ciencia en general. Igualmente, al ordenador no se le puede echar la culpa del mal uso que de él hagan los ignaros o mentecatos. La bondad del mundo la miden los buenos; no, los malos. Con la existencia de la Internet los poetas seguirán escribiendo y encontrando los mismos lectores que sin ella. Para que el hombre se desvíe del camino correcto o positivo contribuyen más las desigualdades sociales, que no los malos usos de la tecnología.

domingo, agosto 09, 2009

Elogio de la protesta


Julio Carmona

En toda sociedad civilizada, la protesta es un derecho ciudadano inalienable. La máxima expresión de ese derecho es la insurgencia, que consta en la Constitución Política. Esa situación debe enorgullecer al ser humano, pues no hace otra cosa que ratificar su calidad de ser libre, que es la esencia de su ser democrático. Por ello difundo estas bienaventuranzas que, de manera anónima como todos los designios de Dios, han llegado a mi poder. Y todo aquel que tenga algo en su poder o que tenga el poder de hacer algo está en la obligación de compartirlo.

Bienaventurados los que tienen algo por qué luchar, porque luchar es crear, y porque crear es atributo de Dios.

Bienaventurados los que elevan su voz de protesta, porque ellos, tarde o temprano, serán escuchados, y porque la voz del pueblo es la voz de Dios.

Bienaventurados los que elevan sus puños de protesta, porque en ellos está representado el poder del pueblo, y porque el poder del pueblo es el poder de Dios.

Bienaventurados lo que salen en marchas de protesta, porque las calles pertenecen al pueblo, y porque ellas son los caminos de Dios.

Bienaventurados los que hacen huelga de hambre, porque esa es la única manera de conquistar el pan, y porque de los hambrientos es el reino de Dios.

Bienaventurados los que denuncian las injusticias de la patronal, porque ellos ya saben quién es el enemigo, y porque el enemigo del pueblo es el enemigo de Dios.

Bienaventurados los que no se venden por un plato de lentejas, porque ellos son los dueños de su dignidad, y porque sólo los dignos pueden mirar de frente a Dios.

Bienaventurados los que mueren abaleados por el poder terrenal, porque quien muere por el pueblo es inmortal, y porque los inmortales alcanzarán el poder celestial a la diestra de Dios.

Bienaventurados los que regresan vivos a sus casas después de arduas jornadas de lucha por la justicia, porque entrarán limpios a las miradas de sus seres queridos, y porque esas miradas son la mirada de Dios.

Bienaventurados los que, en lugar de rogarle a Dios, cogen palos y piedras y salen a enfrentarse con los demonios del “orden”, porque Dios no pide ruegos sino acción, y porque Dios ha dicho: “Ayúdate a ti mismo que, así, te he de ayudar Yo”.

Epílogo: Se sabe -hasta la tradición- que frente a las agresiones de los gobiernos de turno los trabajadores sólo tienen una alternativa: luchar contra ellas, porque esas agresiones lo que buscan es amordazar al pueblo, mientras la patronal despotrica contra el pueblo con su prensa venal.

sábado, agosto 08, 2009

Nostalgia náhuatl


Fabián Junior.

Para qué escribirte a estas horas, es tarde, muy tarde; escucho Talk show de Pedro Suárez Vértiz, me inmerso y navego en la historia de aquella jovencita que apostó todo por un muchacho de su edad, pero que, por cuestiones del destino, terminan separados y por caminos totalmente distintos, por zonas que estaban distantes de todo lo que en algún momento había sido suyo y que ahora y siempre, con su eterno jamás, ya no sería de ellos ni de sus ciudades. Ya no volverían a levantarlas después de la guerra, ahora cada uno había emigrado a otras zonas del mundo interior. Es difícil contar la vida, no hay como empezar, pero una huella en el alma es un buen punto de partida, una voz que ya no escuchas, una voz que ya se fue, poetiza Pedrito en su clásico, mientras te escribo estas líneas para ti.

Y la hora avanza y yo trato de ordenar mis ideas que me golpean mientras te recuerdo con nostalgia; la jovencita muere y él le canta a su memoria y me vuelve a repetir, y a ti también lector desprevenido: cierren su historia de amor, terminen su libro. Y por qué terminar mi libro, por qué cerrar la historia, si en la nostalgia también se aprende a vivir, yo lo he logrado después de que Xóchitl se marchara. Ahora su sonrisa, sus ojos negros, su piel, su aliento, sus besos ya no me pertenecen, se han marchado para siempre y me he acostumbrado a pensar en jamás: jamás volverás, jamás te volveré a besar, a tocar tu piel, a no olvidarte por esta, otra y sucesivas vidas; ya no pronunciaré tu nombre de flor, y no sentiré en la medianoche tu náhuatl corazón en mi frazada.

Todas las tardes consumo tus palabras en mi boca y encuentro que he aprendido a reconocerte en otras mujeres mientras caminas por una ciudad extraña para mí y mi frazada ya sucia y con humedad; y tú mirarás alguna vitrina y entrarás a un viejo café para que al fondo del salón, que a esta hora ya está a rebotar, encuentres una pintura con telarañas y en ella observarás un parquecito de papelillo y una viejo monumento, en él está sentada una pareja, él le dice que los veranos se retrasarán y ella lo mirará con sus ojos negros, y en un bar de aquel parquecito óleo se deja filtrar ésta tu canción; ella le dice algo, él no la quiere escuchar, ella corre, él la ve bajar los peldaños y perderse en la ciudad mientras cae una lluvia suave; él, ella, y tu náhuatl corazón.

viernes, agosto 07, 2009

COSME SAAVEDRA: Historia general de la jorca

Cosme Saavedra es uno de los jóvenes narradores piuranos con tres novelas a cuestas, las mismas que se reúnen bajo el título de Historia general de la jorca. Todas estas novelas aún están inéditas, solamente conocemos algunos fragmentos que se han publicado en revistas y en el libro de cuentos Ya no llovería para julio.  Aquí una entrevista a este angel del abismo, realizada por Reynaldo Cruz.

lunes, agosto 03, 2009

FIL - Lima 2009 / "La literatura peruana contemporánea y las revistas literarias"

Este martes 4 de agosto se realizará en la 14º Feria Internacional del Libro de Lima, FIL-Lima 2009, el conversatorio de revistas literarias peruanas. La cita es en el auditorio Blanca Varela. La hora programada será de 4:00 pm a 5:15 pm.

El tema que se desarrollará será "La literatura peruana contemporánea y las revistas literarias". Los ponentes en 10 minutos disertarán sobre qué aspecto de la literatura peruana contemporánea han revisado en sus revistas o qué les ha interesado resaltar como algunos nombres o temas poco revisados por la crítica académica o a qué autores han rescatado. Además, hablarán de los nuevos números que piensan sacar próximamente.

Estarán presentes:
Claudia Berrios (Ajos & Zafiros)
Claudia Arteaga (Casa de citas)
Mario Granda (El Hablador)
César Ángeles (Intemezzo Tropical)
Américo Mendoza (Ajos & Zafiros)

domingo, agosto 02, 2009

NARRATIVA ERÓTICA DE CHIMBOTE / La Santa Cede: Del Copacabana a Tres cabezas


Juan López

Con más de diez cuentos de temática erótica y un fragmento de El zorro de arriba y el zorro de abajo de José María Arguedas como introducción, hace que La santa cede sea el eslabón que necesitaba la literatura nacional para poder mostrar rasgos marginales de una sociedad impura como la nuestra.

Esta antología, cuya edición realizada por los escritores Jaime Guzmán y Augusto Rubio, nos muestra desde un punto de vista sociológico la realidad mundana de un puerto a medio andar. Un puerto invadido por los mundanales que despedían fuertes olores de perfumes baratos y un arrechismo por sus mujeres deformes y algunas esculturales.

Si bien los cuentos y relatos de La santa cede esquivan la moral literaria, estos no llegan a caer en la vulgaridad. Aquí lo grotesco, mundano, irónico, ingenuo, pícaro: termina por anclar (como diría Oswaldo Reynoso) en serios enredos sexuales. La experimentación narratológica de estos enredos hacen que los antologados jueguen con estructuras propias; siendo originales y terminando por liberar sus demonios burdelescos que muy dentro de ellos les estorbaba su alma de hedonistas impacientes.

El libro no solo muestra sexo, sino, trata de revelar el lado oculto de personajes urbanos, intelectuales y sensualistas sin reparo. A esto también le uniremos la literatura homo-sexual. Algunos relatos dentro del libro nos muestran la curiosidad de indagar en el mundo en el cual viven inmersos estos personajes que aquí no son marginados ni presos de la homofobia, sino que se trata de inquirir dentro de su psicología como personaje especial.

La mezcla de ambos mundos, no dispersos, hace que La santa cede sea un libro exclusivo, apto para todo tipo de lector que no tema si por casualidad algún relato le haga sentirse como un marginal o un parroquiano pícaro o ingenuo dentro de uno de esos burdeles infectados de incienso y perfume barato...

viernes, julio 31, 2009

Quino en FIL - Lima 2009

Los Dolores Morales de Róger


Reynaldo Cruz Zapata

Róger Santiváñez, el muchacho que se declaraba con la mirada. Aquel Púber que a los 15 años que únicamente quería ser poeta, que gano los juegos florales de la Udep en 1974, pasó por Hora Zero, La Sagrada Familia y finalmente Kloaka en los 80`. Recibió el premio José María Eguren, en mayo pasado, y actualmente sigue un Ph. D en Literatura Latinoamericana en Temple University en Filadelfia, EE.UU. Estuvo esta semana en Piura para presentar su último libro “Dolores Morales de Santiváñez”, una casi antología de sus 30 años de creación escrita; y de paso contestó las inquietudes de este joven lector.

Kloaka fue una etapa importante en tu vida y en la de tu generación, a pesar que algunos críticos digan que es último de relevancia en nuestra poesía ¿qué recuerdas con más nostalgia de él?

Mi nostalgia de Kloaka se podría configurar por la nostalgia de la amistad. La nostalgia por un momento en que todos éramos hermanos, y todos como anarquistas vivíamos en una célula sin problemas. Todos dan, todos reciben era el lema al interior del movimiento, era como una gran comuna de intelectuales, de poetas, de artistas, rockanroleros que trataba de plantear una alternativa frente al sistema, como aparte del sistema, cosa bien difícil por los demás. Era una herencia de los movimientos contestarios de los 60`, del movimiento hippie, y de otras agrupaciones o posturas. Somos los herederos de la poesía beat: Ginsberg, Jack Kerouac, Allen, con Bob Dylan, Jhon Lennon, con Mick Jagger. Esto era lo que nos llegaba a nosotros con los 60` cuando éramos niños. En los 80` fue que tratamos de plasmarlo como una realidad, acondicionándola a la peruana. Eso sería Kloaka, en la mejor opinión que yo te podría dar. Porque es difícil, porque yo he estado dentro del movimiento, pero la nostalgia sería eso. La nostalgia de la relación humana.

¿Aún sigues pensando que el Perú vive una situación Kloaka?

Me duele tener que decir que sí. Porque si somos lúcidos, no vamos a tener que conceder a las prebendas del sistema. Hay que continuar diciendo la verdad. La sociedad peruana sigue siendo una Kloaka. Es un Kloaka en ese sentido, no es el mejor de los mundos como tal vez quisiéramos, como dijo González Prada: Hay que meter el dedo en la llaga. Ahora no solamente cuando metes el dedo en la llaga sale la pus, sino que el dedo ya está con pus también. Eso es lo que me dijeron hace poco. Eso me hace pensar que todavía estamos en la misma situación.

En un testimonio dices que empiezas a escribir aún desconociendo lo que era la poesía, y refieres que todo contacto con ella había sido únicamente una lectura de Vallejo ¿cómo definirías el papel del vate universal en el inicio de tu poesía

Vallejo fue muy importante, porque fue la gran explosión que yo reconocí, y fue pura casualidad porque vi el libro que tenía mi padre, cogí el libro y comencé a leerlo, fue una bomba atómica simplemente en mi poesía. Me marcó muchísimo, e influyó probablemente mucho. Quizá la actitud de Vallejo es lo que más me terminó por interesar, claro como poeta estrictamente siempre lo releo, y encuentro en cada lectura un placer distinto y un mundo diferente que se me abre y unas posibilidades infinitas de poesía. Me gusta mucho releer a Vallejo.

¿Cuáles son los Dolores Morales de Róger?

Mis dolores morales son los dolores que tengo por ser poeta. Por sufrir cada minuto de mi vida pensando en la muerte. A partir de allí, toda una angustia existencial domina mi vida, entonces trato de escribir para responder con palabras en belleza a esta situación que rodea la vida de uno. Esos son mis dolores morales, éticos, por el comportamiento en el sentido del vivir, de estar viviendo.

“La visión del artista adolescente que recorre las calles buscando lo que nunca encontrará” escribes en el primer poema. ¿Te veías así?

Claro. Yo me veía como ese adolescente que buscaba lo que nunca iba encontrar, porque era tan desesperado, cuando tenía 20 años que pensaba que nunca iba a encontrar nada de lo que soñaba.

¿Un idealista?

Sí, exacto, y con sentido trágico además de las cosas.

¿Y qué buscabas?

En esos días una muchacha, una compañera. Claro, después la encontré. Eventualmente podía tener una muchacha en una fiesta, pero siempre estaba soñando con tener una gran chica, linda e inteligente a mi costado, y otras cosas como la desesperación poética. De querer hallar tu propio sonido, tu propio tono en poesía, también es otra cosa que te puede desesperar a los 20 años. Es por eso que deambulaba por las calles de Lima, que además no conocía, y estaba conociendo, y me perdía por las calles del centro, pero igual salía a la Colmena, a la Plaza San Martín.

Tu creación es básicamente erotismo, recuerdos, notas subterráneas de un muchacho bastante irreverente ¿crees que se debe a la generación que los antecedió?

Podría ser. Pero la generación del 70` tiene algo que es muy marcado, que es la ciudad, la urbe, la violencia. A mí me gusta la generación del 70`, a bastantes los conozco, soy amigo de ellos. Incluso he sido militante de Hora Zero en una pequeña etapa con Pimentel. Soy muy amigo de Ramírez Ruiz, a quien vi hace poco en Lima. Después de mil años que lo encontré y tuvimos una conversación en el Queirolo de Quilca. Pero pienso que nosotros hemos avanzado un poco más, es decir, somos producto de otra situación distinta a la de los años 70`. Somos producto del narcotráfico, de la guerra de Sendero Luminoso, de la descomposición de la sociedad en todas sus formas, que hace posible el surgimiento de Kloaka, y sus expresiones en poesía, en artes visuales, en danzas, en artes plásticas, performance. Son creo, lo más interesante de Kloaka.

¿Integraste también La Sagrada Familia?

La sagrada familia fue otra onda. Fue como mi segundo grupo. Mi primer grupo fue la revista Auki, La peca de la jirafa con Arteaga. La Sagrada Familia fue en San Marcos, con Lucho Castillo, Mito Tumi, Edgard O`Hara, Willi del Niño Guzmán, el pájaro Rebaza, que ahora está en Londres. O`Hara está también en EE.UU, en el estado de Washington, donde tiene una incubadora con los originales de Lucho Hernández. En serio, las tiene en incubadora para que no se malogren, para conservarlos. Es que Lucho Hernández era alguien fuera de serie. Te transmitía una elevación, ritmo; un gran poeta, él era el que decía: “Sé que si llegaras a mi barrio, los muchachos dirían en la esquina que tal viejo chesu mare. Duramente recuerdo tus poemas, viejo fioca, mi amigo inconfesable”. Es increíble cómo pone esa frase justamente en el momento y sale bien, no parece una grosería, entonces la genialidad del poeta, como ha integrado la voz coloquial dentro del discurso poético.

¿Qué es ser latinoamericano en EE.UU?

Eso es bastante interesante. Es una esquizofrenia mental, acá tú eres lo que eres y punto. Pero cuando te vas a EE.UU, tú tienes que ser lo que eres aca más lo que te rodea que es ser gringo, entonces es bien jodido. Bueno, yo me he casado con una gringa y con eso ya tengo avanzado un 50% de integración a ese mundo, claro yo me enamoré de la gringa, Kathy, y me casé con ella. Vivir como latino en EE.UU, que no es ningún paraíso, y tampoco es un infierno pero es una condición especial.

¿Es como ser peruano en cualquier lado?

Exacto. Y peor creo. Porque no sólo eres peruano, sino eres latino, eres venezolano, colombiano, brasileño porque los gringos no diferencian, todos son latinoamericanos y se acabó la vaina. Sí, sufres fuerte al comienzo, el choque cultural es fuerte cuando uno se siente solo, despegado de la sociedad de EE.UU. El mundo allí no es agradable, pero cuando estás en buenas relaciones con la sociedad, con todo el mundo, chamullas tu inglés, puedes comunicarte un poco, la puedes pasar muy bien, porque es un país que tiene de todo. Lo que quieras encuentras. Claro que tienes que trabajar como una bestia, porque es un gran país que tiene una mística del trabajo, y todo está programado. Todo está fríamente calculado. Así de cierto, a las 8 tal cosa, a las 9 tal cosa, a las 10, a las 11 así, y lo van cumpliendo a pie de juntillas, y ahí si por a o b tengan que salirse de eso, es la gran crisis mundial.

Entrevista publicada el día 6 de agosto de 2006 en Semana, revista dominical del diario El Tiempo

martes, julio 28, 2009

EL PERU A DOS VOCES


El Perú
Marco Martos

No es este tu país
porque conozcas sus linderos,
ni por el idioma común,
ni por los nombres de los muertos.
Es este tu país,
porque si tuvieras que hacerlo,
lo eligirías de nuevo
para construir aquí
todos tus sueños.


LOS CONQUISTADORES MUERTOS
Antonio Cisneros

I

Por el agua aparecieron
los hombres de carne azul,
que arrastraban su barba
y no dormían
para robarse el pellejo.
Negociantes de cruces
y aguardiente,
comenzaron las ciudades
con un templo.

II

Durante este verano de 1526,
derrumbóse la lluvia
sobre sus diarios trajines y cabezas,
cuando ninguno había remendado
las viejas armaduras oxidadas.
Crecieron también, negras higueras
entre bancas y altares.
En los tejados
unos gorriones le cerraban el pico
a las campanas.
Después en el Perú, nadie fue dueño
de mover sus zapatos por la casa
sin pisar a los muertos
ni acostarse junto a las blancas sillas
o pantanos,
sin compartir el lecho con algunos
parientes cancerosos.
Cagados por arañas y alacranes,
pocos sobrevivieron a sus caballos.

“Nosotros” era un misterio…

Julio Carmona

No sé cuándo fue que por primera vez escuché esta canción que dice: “Escucha, quiero decirte algo/ que quizás no esperes/ doloroso tal vez. // Escúchame, que aunque me duela el alma/ yo necesito hablarte. Y así lo haré.” Ni sé tampoco cuándo la memoricé. Y lo más probable es que quien lea esto tenga la misma sensación. Y, en ese sentido puedo decir, asumiendo el título de la canción: “Nosotros”, que nosotros nos quedamos un tanto perplejos, ya que siendo una canción de amor: “Nosotros, que fuimos tan sinceros,/ que desde que nos vimos, amándonos estamos;// nosotros, que del amor hicimos un sol maravilloso, romance tan divino”, y a pesar de estar refiriéndose a un amor correspondido, al final se plantea la ruptura, sin ninguna explicación: “Nosotros que nos queremos tanto/ debemos separarnos. No me preguntes más.// No es falta de cariño;/ te quiero con el alma;/ te juro que te adoro,/ y en nombre de ese amor/ y por tu bien te digo adiós.”

Desde aquella lejana vez que escuché y aprendí la canción quedé saboreando la incertidumbre, fui alimentando el desconcierto. Y hasta puedo decir que me fui solidarizando con aquella tendencia interpretativa de la literatura que propugna el premeditado sentido ilógico del poema, y aun el ex profeso gusto por alejarse totalmente del contenido, dándole exclusiva prioridad a la forma poética, aun cuando ésta se torne caótica o ininteligible. Pero ahora, junto con el nombre del autor (cuyo desconocimiento era parte del misterio), los poetas –cubanos– Ernesto Rodríguez y Reynaldo García Blanco me dan la explicación.

Pedro Junco Redondas, compositor cubano (1920-1943), tenía una dolencia que le quitaba poco a poco la vida. La daga que cortaba la cinta de esa unión amorosa era una aguda tuberculosis. Y el poema no tenía por qué decirlo. Bastaba con decirle al oyente imaginario, a la amada: “No me preguntes más”. Y el lector u oyente circunstancial, debía asumir ese misterio como parte del valor poético.

La explicación del hecho real se mueve en el terreno especulativo del “lector impuro”, de aquel que busca explicaciones críticas, sociológicas, biográficas, históricas, sociales o políticas. Y siendo válida su inquisición, ese afán revelador de misterios, deviene parte de un interés subalterno en relación con lo artístico. “Las obras de arte –decía Rilke–: “son seres llenos de misterio, cuya vida, junto a la nuestra que pasa y muere, perdura.” Ese misterio hizo de “Nosotros” una canción imperecedera. Espero que esta infidencia de su secreto no melle su belleza ínsita.

Nota: Fotografía de Pedro Junco Redondas

jueves, julio 23, 2009

Presentación de libros de Jorge Castillo Fan

miércoles, julio 22, 2009

El mundo libro: FIL – Lima 2009

El día de mañana 23 de julio se inicia la 14ª Feria Internacional del Libro de Lima, FIL-Lima 2009, organizada por la Cámara Peruana del Libro. Este evento se prolongará hasta el 5 de agosto. La cita es en Vértice del Museo de la Nación. Este año se tendrá como invitado de honor a Brasil. Entre las más de 400 actividades culturales, artísticas y de entretenimiento, sobresale la presentación del famoso Joaquín Salvador Lavado “Quino”, también es notorio el reconocimiento a Alfredo Bryce Echenique, el homenaje a Rodolfo Hinostroza y los homenajes póstumos a las escritoras Mercedes Cabello de Carbonera, Clorinda Matto de Turner al conmemorarse el centenario de sus fallecimientos y otro homenaje póstumo a Laura Riesco por su reciente fallecimiento.

La página web de la FIL – Lima 2009 informa que para este evento asistirán más de 150 casas editoriales nacionales e internacionales; diversas personalidades peruanas y extranjeras del mundo de las letras, arte y ciencias; la instalación de un Salón de Libro con la finalidad de que los visitantes encuentren las recientes publicaciones.

Se realizarán talleres, presentaciones de libros, congresos, coloquios, mesas redondas, firmas de libros, conversatorios, el 2do. Encuentro de editores “Edición del libro infantil en Perú”, charlas, conferencias, etc. Además se anunciará al ganador del Primer Premio Cámara Peruana del Libro de Novela Breve 2009, y un sinnúmero de actividades más.

Preparemos maletas. La FIL – Lima 2009 nos espera.

lunes, julio 20, 2009

Palabras, palabras, palabras


Julio Carmona

En un principio, la palabra crisis no aludía a una situación social, sino biológica. Antes que con la economía, estaba ligada con la medicina. Georges Duhamel –intelectual y médico francés de mediados del siglo pasado– recordaba lo siguiente: “La palabra crisis es, antes que nada, un término del lenguaje médico. Es palabra que viene del griego y significa: el fenómeno –bueno o malo– que, al sobrevenir en el curso de una enfermedad, tiene valor decisivo e inclina al observador a juzgar la coyuntura.” Y concluye Duhamel: “Nuestros viejos maestros decían, no sin optimismo, cuando un paciente llegaba a la cúspide de sus trastornos: ‘la crisis es salvadora’.” Ahora que esta palabra es usada más para referirse al cuerpo social, ojalá pudiéramos decir de esta crisis, irreversible que padecemos, que “está llegando a la cúspide”, es decir, que más allá nos espera la salvación o el fin de tanto desconcierto.

El hombre vive de esperanzas y buenos deseos. Por eso se inventó la palabra “ojalá” cuyo origen se ubica en el idioma árabe, pues es con esta expresión “Oh, Alá” que sus usuarios claman a su dios. Y es probable que sea así, porque los árabes enriquecieron al idioma español con muchos vocablos: ocho siglos de permanencia en la península no son poca cosa. Y no es de extrañar, tampoco, que los pueblos primitivos le asignaran un poder mágico a la palabra. Y la religión misma es un ejemplo de cómo con los rezos o con los ruegos se espera obtener “el pan de cada día” que, se cree, lo dará dios. Pero la ilusión se desvanece frente a la cruda realidad. Y, finalmente, es el “poderoso caballero, don dinero” el que decide si hay o no hay pan. Lo terriblemente injusto es que este caballero sea un dios manipulado por unos cuantos fariseos, dueños del mundo, que deciden la suerte, la vida y la muerte de la inmensa mayoría de pobres que en el mundo son y han sido.

Y no sólo deciden la vida de los seres humanos, sino de todos los seres vivos y del medio en que viven. A propósito, me sentí tentado en repetir la manida frase “medio ambiente”, pero recordé que ambas significan lo mismo, son vocablos sinónimos, y al usarlos juntos equivale a estar diciendo el “medio-medio”, el “ambiente-ambiente”. Pero, fuerza es decirlo, las palabras –como las monedas y como los mismos hombres– se vuelven ajenas a sí mismas. Y, obviamente, no es culpa de ellas.

MARCO MARTOS: “PROFESOR DEJARÉ DE SERLO, PERO POETA NO”


Reynaldo Cruz Zapata (*)

Intelectual. Es uno de nuestros paisanos que más ha destacado en las letras. En entrevista a Correo nos expresa los sentimientos presentes en su última visita, su satisfacción de ser poeta, una propuesta para mejorar la educación y su confianza en que Piura tiene jóvenes que destacaran en la literatura.

¿Ser Piurano?
Es un regalo de la naturaleza, algo excelente, algo que no lo esperas y te lo dan.

¿Poeta o profesor?
Principalmente soy poeta, profesor dejaré de serlo, pero poeta no.

¿Ser presidente de la Academia Peruana de la Lengua?
Un logro intelectual.

¿Qué significado tiene la Academia?
La academia debe ser como la lengua misma, la casa de todos. Toda la colectividad está invitada a participar de sus actividades.

¿Mayor logro personal?
Es difícil de decir. Un hombre tiene la obligación de combinar esfuerzos, en mi caso, creo que estoy en esa tarea. La mayor satisfacción es haber logrado algo que yo quería, que era ser poeta, y lo quise desde los 15 años.

¿Cómo encuentras a Piura?
La veo mejor, pero con grandes problemas también, que no los enfrenta. En el campo educativo estamos muy atrás, hay que avanzar, por ejemplo, hay que hacer del colegio San Miguel un proyecto piloto para la región, y eso significa una inversión no solamente en muros, en computadoras, sino una inversión en la gente, eso significa mejorar la plana docente, darles incentivos y becas, esa es la única manera de mejorar.

¿Cómo estamos en la literatura?
Piura es una zona que produce escritores muy jóvenes, acabo de ser jurado de concursos de cuento escolar, uno en Piura y otro en Tumbes, y el ganador de Piura es un chico de 12 años, ese chico es una gran esperanza para la literatura.

¿De qué depende nuestro futuro?
La esperanza del futuro hay que ponerla principalmente en los jóvenes.



(*) Entrevista publica el 29 de Setiembre en el diario Correo de Piura, durante el breve regreso de Reynaldo Cruz a la prensa.

DE IZQUIERDAS Y DERECHAS


Julio Carmona

La gente que apoya el statu quo, desde hace tiempo viene rechazando las denominaciones “izquierda” y “derecha”. Se considera que es obsoleto seguir usándola para referirse a los conglomerados que integran esas opciones políticas, y aducen que con la globalización se han roto todas las fronteras, incluida la ideológica. Pero la inexistencia de algo no se produce con el simple alegato de decir “no”. Y siendo entidades de vívida existencia (correspondientes a grupos humanos perfectamente identificables, por representar intereses concretos de carácter social, económico, político y hasta cultural), su vigencia trasciende los deseos o augurios aislados.

Cuando se habla de sistema y antisistema, se está aludiendo a esas “nociones de sólido y viviente contenido social” (que decía Vallejo), y, obviamente, los grupos de derecha son aquellos que defienden al sistema imperante en una sociedad que tiene como referente canónico e inamovible a la propiedad privada (de los medios de producción) en desmedro de la inmensa mayoría que es propietaria sólo de su fuerza de trabajo (el ser dueño de una casa no da el status de poseer un medio de producción). Y todos los que están en contra de ese sistema (excluyente, injusto, corrupto, miserable) adhieren a una posición de izquierda. Ahora bien, entre éstos hay diversos matices, que van desde los minimalistas, es decir, aquellos que exigen soluciones mínimas (compartir el poder), hasta los maximalistas que exigen lo máximo (tomar el poder para sí).

Los anarquistas son una expresión especial de maximalismo: quieren el poder para crear una sociedad absolutamente libre, en que no exista estado, gobierno ni leyes. Y, apropósito, cuenta una anécdota que un grupo de anarquistas se reunieron para redactar una ley a la que denominaron “Código anarquista” y cuyo primer artículo decía: “Estamos en contra de toda ley”. Uno de los concurrentes reparó en la flagrante contradicción en que estaban incurriendo. ¿Cómo se puede estar en contra de toda ley a través de otra ley? Entonces, por unanimidad, adoptaron el acuerdo de redactar un segundo artículo que decía: “Queda derogado el artículo 1°”.

Negar, pues, la existencia de derechas e izquierdas es, en el fondo, querer dejar sin piso a las ideologías, y de manera especial al marxismo, ideología ésta que la tendencia de derecha considera culpable de la existencia de su opuesta: la izquierda. Estas reflexiones me las ha sugerido el libro de Raymundo Prado, El Marxismo de Mariátegui, que contradice al afán de la derecha de considerarlos muertos. Hay Mariátegui, Marxismo e Izquierda para rato.

martes, julio 14, 2009

BOCA DE LOBO


Tú no pediste la guerra madre tierra.
Andrés Calamaro


Reynaldo Cruz

Gime. Sus manos abren la bragueta del pantalón con destreza. Afuera se escucha la música, la lluvia no ha logrado detener la celebración patronal, es la fiesta de la Mamacha Candelaria, la gente bailará hasta que el frio de la madrugada se filtre entre sus cuerpos saturados de alcohol.

Los terrucos se han aparecido cerca de las once y media de la noche, según el informe del sargento Quispe: el camarada Caín y los cinco hombres de su columna han llegado a la plaza junto a unas muchachas de Lunapampa, bajando por el Cerro Negro, han llegado entonando una canción de mierda, algo triste y en contra del Ejército. Se han unido a la celebración, con unas botellas de aguardiente, saben que los estamos vigilando, han venido a provocar, a cavar su fosa donde descansarán para siempre.

Su cuerpecito ha sido vencido por el cansancio y el alcohol, me mira con ternura, intenta susurrarme algo al oído, la verdad que no le entiendo nada, prefiero continuar con el ritual, sacar mis manos de entre sus faldas, liberarla de las ataduras de sus ropas. Ella está excitada, me mira como diciéndome que está dispuesta a dejarse hacer de todo, a entregarse por completo, no importa qué pase más tarde, ahora quiere conocer el paraíso, sentir el aliento de un hombre montándola con locura, como nadie lo ha hecho, como nadie lo hará.

De ella sabía que era la querida del Teniente Aguirre, ese infeliz que se había negado a obedecer la orden de ejecutar a los tres profesores de la Comunidad de Tacaz, que eran sospechosos de apoyar a los rebeldes, eso bastaba, no importaba si entre ellos había un inocente. En la guerra no se detiene a preguntar si eres culpable, primero disparas luego averiguas, era una de las consignadas que aprendí en el S2 (1).

Hace quince meses que me infiltré en este maldito pueblo de Alapampa, poblado pequeño sin más distracción que su placita de armas y alrededor de veinte casitas que se agrupan entre las faldas del Cerro Negro y el Cerro Protector. Todo se conoce aquí. Se sabe que los soldados se llevan a las jóvenes más bonitas a la base contrasubversiva para forzarlas, pero nadie dice nada, si lo hicieran desaparecerían, es por ello que mejor centran sus comentarios en los líos de faldas. Aquí saben con quién estuviste tirando anoche, serranos de mierda, no se pierden una.

Estaba en la puerta de su casita cuando la vi por primera vez, tenía un aire de ser niña todavía, aunque las dos pequeñas que la rodeaban eran hijas suyas. Bebimos unas botellas de primera esa noche con los comuneros. Mi nombre era Josué Alva, 25 años de edad, soltero, maestro de profesión, venía de la ciudad a ocupar el puesto vacante en la escuela de Alapampa. Todo estaba preparado, los documentos de identidad y la credencial del Ministerio de Educación. Tenía que ganarme la confianza de la gente y conocer los movimientos de los rojos en la zona.

La Virgen Calendaria es la patrona de este pueblecito, a ella le piden la gente de estos lares que la chacra produzca más que el año anterior, le piden también por las vaquitas, los jóvenes rezan para que la muchacha que los calienta no la haga tan larga para entregarles la abertura que tiene entre sus piernas. Cuando la Mamacha Candelaria no oye sus peticiones la gente recurre a pedirle a los cerros, a las lagunas, a los brujos y a sus yerbas, total la virgencita no es celosa, ella sabe entender, esta gente sólo sabe pedir, no importa a quien. El único al que no le piden nada es al gobierno, y no es porque no quieran, si no que saben que no les hará caso.

Alapampa, está a quince horas de la ciudad viajando en camión, y a 3 500 metros sobre el nivel del mar, aquí los niños parecen unos muñequitos a punto de quebrarse, con el cabello amarillento, prueba de su desnutrición. Caminan de dos a tres horas para llegar de los pueblecitos aledaños a la escuelita, llegan sin desayuno, cara con legañas.


Cuando el Teniente Aguirre se fue de Alapampa, ella me miró con recelo, sospechaba que se debía a una acción mía. Aguirre, el muy cabrón nos estaba haciendo perder terreno en Alapampa, se había encariñado con la gente, sobre todo con la Antonina, serrana bonita, de estatura media, ojos claros y achinados, dieciséis años y dos niñas sin padre. Decían entre susurros que las criaturas eran hijas de Rodolfo Campos, aunque nadie podía probarlo, nadie le había conocido pretendiente alguno, y a los catorce años concibió su primogénita, un año después llegaría la segunda, como por obra y gracia del espíritu santo.

Su vientre se pega al mío, parece que ya olvidó a Aguirre, ahora es mía, aunque siento que aún me odia, lo sé porque me suenan falsos sus gemidos, pero no me importa, mañana ya no pensará en él, ni tendrá rencor para mí, y no es porque mañana desaparece para siempre de este pueblo de mierda, sólo que todo está consumado.

Cuando Aguirre fue designado a Alapampa, tierra con poco desarrollo ganadero y agrícola, ésta ya era zona roja, debido a la ausencia del Estado. Seis meses después de la primera incursión de los subversivos, Aguirre y cuarenta y cinco hombres ingresaron a la ciudad, tenían que conformar grupos de autodefensa con los lugareños; pues la mayoría de los campesinos de las rondas habían sido absorbidos por las ideas comunistas voluntariamente o bajo amenaza. A la semana siguiente, la respuesta fue el asesinato de siete campesinos de la Comunidad de Tacaz, vecina a Alapampa, que habían oído de la presencia militar y pensaban unirse al Ejército, pero para desgracia suya, alguien le avisó a Rodolfo Campos, camarada Caín.

Boca de lobo, así le nombramos en el G2 a la zona conformada por Alapampa, Tacaz, Lunapampa, Yerbabuena y Santa Eulalia, debido a que luego la matanza de Tacaz, siguieron asesinatos de campesinos en los pueblos vecinos antes mencionados que geográficamente parecen dibujar la imagen de un lobo, en total sumaron cuarenta y cuatro muertos, cuarenta y cuartro campesinos que sirvieron de mensaje de retirada de los rebeldes, los que sobrevivieron fueron llevados a la ceja de selva, nuevo bastión, donde recibieron adoctrinamiento, las mujeres bonitas saciaron la sed de su lujuria, y los bebes fueron asesinados para evitar que sus llantos atrajeran a las fuerzas contrasubversivas que patrullaban la zona.

Cuarenta y cuatro muertos, eso no se puede quedar así pienso, y ella sigue fingiendo gozar la despedida. Dentro de dos horas todo respiro humano será neutralizado, no debe quedar rastro alguno de Alapampa, de Caín y sus hombres, ni de la mujer de Aguirre, ni de sus hijas, ni del profesor Josué Alva. El polvo al polvo, los muertos a la tierra, y se acaba el problema.


***********

Alapampa, Colina de Guerreros, dice el letrero al ingreso del pueblo. Alapampa Colina de muertos, les digo a los soldados, y ordeno quitarlo, miramos hacia atrás, hacia el pueblo fantasma, ningún grito pide venganza, no hay más llantos rogando piedad, nadie escribirá la historia de Alapampa, donde sobre los cebadales se amaron Aguirre y Antonina, donde Caín inició la lucha armada que desangra al país.

Los ochenta y siete pobladores yacen bajo tierra, en el olvido, nadie los sacará de allí, ni siquiera la comisión de reconciliación que de seguro conformaran cuando todo esto pase, cuando de seguro ganemos la guerra, y los políticos que hoy se esconde vuelvan a hablar de democracia y derechos humanos. Es una huevada ¿y nosotros qué? Nadie nos levantara un monumento, ni nos dará una medalla, nadie conoce de la existencia del S2, ni los soldados a quienes dimos ordenes nos recordarán, para ello les lavaremos el cerebro, y luego jalaremos del gatillo sobre nuestras cabezas, no quedara huella de nosotros. Así somos los G2, tenemos que sacrificarnos por el país, esa es nuestra misión, nuestra tarea divina que nos ha encomendado el Señor.


(1) S2.- grupo de inteligencia ultra secreto, personal más selecto que sólo obedecía órdenes de la Central de Inteligencia. Los S2 tenían influencia para remover personal. En su mayoría eran civiles que eran reportados como desaparecidos, pero en realidad su tarea era desaparecer todo rastro de presuntos terroristas, aunque ello signifique daños colaterales.


LA NECESIDAD DE HACER LITERATURA DE LA LITERATURA


A propósito de la presentación en Lambayeque de la antología “Poética piurana de las postrimerías: sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes” del poeta sullanero Ricardo Musse.

Nicolás Hidrogo Navarro

Una de las cosas necesarias que le faltó a la generación de los 90 fue hacer crítica, reflexión, análisis literario, debate estético y una revisión profunda del discurso y hecho literario como concepción y visión transformadora. Desprendidos del tufillo sectarista del discurso politiquero ochentero y dopados de vanagloria, más pose que poesía, insuflación divesca, escandalete marginal y más ruido que nueces, cada uno se metió en su concha ostrácica y salía para garraspear su garganta etílica o secar sus harapos al sol de media noche.

Aún –en el 2009- estamos en los inicios de un nueva era: la de la creatividad literaria contextualmente seria, acompañada de la actividad crítica a partir de los nuevos enfoques pragmáticos, semióticos y una interpretación meta, inter y contextual del fenómeno literario.

Ricardo Musse, de profundas convicciones poéticas, cristianas y activista literario de la región más al norte del Perú, hace un esfuerzo intelectualizante por presentarnos en su texto una radiografía desde la visión del poeta sobre la actividad literaria en el contexto piurano, esfuerzo cremador de neuronas que saludamos y apoyamos por su contribución a mirarnos en el espejo refractante de la metapoética y la diversidad estilística y la visión estética de una de las pasiones más libres pero al mismo tiempo más prisionera del egocentrismo y poserismo.

TU CORAZÓN ES JOVEN Y TU PALABRA, INMORTAL.

Juan Antón y Galán, emblemático catedrático de la Universidad Nacional de Piura, fue reconocido en reciente actividad por el Día del Maestro. Durante el evento, Antón y Galán dio muestras de una lucidez a prueba de todo, tanto es así que corrigió al joven presentador del evento.

Galán es el escultor de la intelectualidad de quienes tuvimos la oportunidad de ser parte de sus lecciones en las aulas universitarias o en los pasillos de la Facultad de Ciencias Sociales y Educación. Pero su labor no se ha agotado en la docencia, ha ejercido el periodismo por 44 años en los diarios El Tiempo, Correo, La Industria de Piura y Trujillo y en la Revista Época. Como narrador nos ha entregado los libros: Daños, Relatos Piuranos y Leyendas Piuranas.

En este post, los editores de Bitácora de Athenea y Estirpe Purpura rendimos un homenaje simbólico al maestro Antón y Galán. Siempre estará presente en las aulas universitarias, sonriendo con los jóvenes, dictando la cátedra Morfosintaxis del Español.

¡Tu corazón es joven y tu palabra, inmortal!

!Salud, maestro!

Fabián Bruno – Estirpe Purpura.
Reynaldo Cruz – Bitácora de Athenea.

lunes, junio 29, 2009

PEDRO SANTA ROSA

Angel Hoyos - Josué Aguirre

BENEDETTI : LA PRESENTE SOLIDARIDAD HUMANA


(a propósito de una carta inédita de M.Benedetti)

Juan Cristóbal

Corría el año 1976, gobierno de Morales Bermúdez, llamado por Jorge Basadre, “El felón”, cuando ya había comenzó una purga en el aparato estatal, llamada eufemísticamente, “flexibilización laboral”. La CITE (Comité Intersectorial de Trabajadores Estatales), fundada en 1975, daba una dura batalla, tanto legal como en las calles, pero igual salieron miles despedidos. Yo trabajaba en INIDE, una rama autónoma del Ministerio de Educación, donde, junto con otros amigos, fundamos el sindicato respectivo. De nada valió, seguimos la misma suerte.

Como ya tenía responsabilidades familiares, comencé hacer algunos trabajos ligados a mi actividad literaria: vender libros, colaborar en algunos medios de comunicación, corregir pruebas, etc. Fue cuando se me ocurrió, junto con otros dos amigos, que lamentablemente no terminaron la tarea por problemas personales, escribir un libro sobre el Apra, que finalmente se llamó “¡Disciplina, compañeros!”(Ed. Debate Socialista, 1985). Era un libro basado en una serie de testimonios de exapristas no públicos, que habían tenido importantes responsabilidades en diversos niveles de militancia, que se habían apartado por la traición de su jefe. Cuando conversaba con Héctor Cordero Guevara, uno de los testimoneadores, me mostró un documento el cual había sido el origen de su separación. Era una crítica a las tesis filosóficas del Apra, el espacio-tiempo histórico. El documento se titulaba “Aprismo, Espacio-Tiempo Histórico y Marxismo. Crítica teórica de las tesis de Haya de la Torre”. El documento fue primero de circulación interna y luego se editó muy limitadamente en enero de 1958. Como me pareció importante dicho texto, tanto por su consistencia teórica, como por el momento en que se desenvolvía la política del país, donde el Apra, con Haya a la cabeza, pedían una nueva Constitución, en dura pelea con la izquierda, que ya era una importante fuerza en el país, le pedí a Cordero editar dicho texto. Lo cual fue aceptado. Así fue como vio a luz la segunda edición, en mayo de 1979, a través de la editorial Mantaro, de Carlos Matta, con el nombre de “Crítica marxista del Apra”. La acogida fue inmediata. Se vendieron rápidamente los mil ejemplares. No sé si se volvieron a sacar nuevas ediciones.

Producto de esta experiencia, se me ocurrió incursionar en el terreno editorial, pero más ligado a la literatura. Por aquellos años, estaba en el país exiliado el novelista uruguayo Mario Benedetti, que había tenido que salir primero de su país y luego de la Argentina de Rafael Videla. Escribía en el diario Expreso una columna diaria titulada “Esta América”, la cual tocaba dos grandes temas generales: culturales y políticos. En 1981 -después de ser deportado del país por Morales Bermúdez, un 22 de agosto de 1975, luego de darle el golpe a Velasco Alvarado como lo cuenta en su novela “Primavera con una esquina rota”, en el capítulo llamado Exilios (Invitación cordial)-, se me ocurrió editar todos los artículos que había escrito y que los había y tengo guardados, El editor, Carlos Matta, aceptó la propuesta, pero me dijo, “tienes que sacarle autorización”. Yo había conocido al novelista una vez en las puertas del diario Expreso, pero ahora que estaba lejos del país, en España, no tenía forma de contactarme. Algún amigo me dijo que Paco Moncloa se carteaba con el. Recurrí a Paco, con el cual trabajaba en algunas correcciones de pruebas, y le pedí la dirección del escritor. Paco me la dio y al día siguiente le estaba escribiendo. Sería junio de 1981. Como se deduce de la carta respuesta de Benedetti, desde Palma de Mallorca. Le explicaba –en la carta que le envié-que deseábamos editar los artículos que había editado en Expreso tanto por su calidad y enseñanza política y social, como por la necesidad personal que tenía de poder desarrollarme en el campo editorial, dada la situación en que me encontraba. Benedetti, como se puede leer a continuación, no sólo me transmitió un gesto noble de camaradería al aceptar loa publicación, sino que se mostró inmensamente solidario con la situación que pasaba. Jamás me pidió derechos de autor o algo parecido. Al final, lo único que deseaba era que le mandara unos ejemplares y que cuidase bien la edición. Lamentablemente, por la situación de crisis en que desembocó el país, no pude editar el libro ofrecido a este inmenso ser humano, noble como él solo, y notable escritor, don Mario Orlando Benedetti.

(A continuación la carta de Benedetti):

1971 / ELEGÍA DE BARRIO

Roy y su visión del amor. Tu poesía sigue más vigente que nunca....

Roger Santiváñez

Beatriz vivía cerca de mi casa;
nuestra adolescencia era la crisis
su cuerpo ya dibujado para el amor.
Sonreía como suelen sonreír
las muchachas antes de los quince,
más azules sus ojos al atardecer.
Yo amé cada día en el que su voz
llegó hasta mi teléfono
para contarme sus historias
para oír de mi soledad las palabras
que hacían más bella su belleza:
La ilusión de esos años tuvo un nombre,
unos meses de obsesión y poesía.
Sin saberlo
el verano, la nada, el cielo estrecho
me alejaron
de la sonrisa con que hoy la veo
a veces, fugaz sobre una moto,
más azules sus ojos al atardecer.
No sé de sus sueños, ni sabré:
Fue hermoso todo aquello que fue inútil
tan inútil, en fin, como el poema.

domingo, junio 28, 2009

LUCHITO Y LOS 18 DE PIAJENO


Nuevos edificios y centros comerciales han cambiado la arquitectura de la ciudad. Hoy la trilogía (los Seminarios, los burros y los algarrobos) que graficaba a los piuranos años atrás, parece haber perdido sus terrenpos; sin embargo, el personaje de la viñeta de un diario llega a la mayoría de edad, confirmando que la persistencia en el arte es recompensada.

Reynaldo Cruz

El artista creador de Piajeno es Luis Córdova Rumiche, conocido por sus amigos y lectores como Luscor, hombre de mediana estatura pero con una capacidad de análisis y crítica de la que adolecen algunos de los periodistas de Piura.
Conocí a Luscor, tres años atrás, cuando frecuentaba la redacción de El Tiempo, donde inicie mi labor como cronista, aunque ahora debo reconocerlo era - bueno, realmente lo sigo siendo - un muchacho despreocupado que intentaba escribir relatos y poemas. Así fue. En aquellos días, mientras esperaba enterarme de las noticias antes de que éstas llegaran a la rotativa, aparecía Luchito Córdova con una sonrisa que parecía el hombre más feliz sobre la tierra.

Luchito saludaba a todos, conversaba sobre la coyuntura política, deportes o cualquier otro tema, comentaba una anécdota que nos sacaba del tedio, de la presión de la hora del cierre y del estrés de intentar ser veraces e imparciales. Nuestra tarea era jodida, pero el buen Luchito parecía disfrutar de la sala de redacción, quizá por el merito de ser el único piurano que sin ser periodista había pasado por diarios importantes de la ciudad como La Industria y Correo.

Tiempo después decidí ser poeta. Abandoné el diario de la misma manera como llegué: sin avisar a nadie. Un año después, convencido que los poemas no me servirían para terminar mis estudios universitarios, volví a encontrarme con Luchito en mi nuevo trabajo.
En esa época, Luchito llegaba a la oficina con la misma sonrisa que lo acompaña a todo lugar. La amistad se fortaleció en esos días, pues una de mis últimas notas publicadas en El Tiempo había sido una semblanza de Luscor, quizá como la última batalla para intentar dedicarme al periodismo cultural.

Ahora, que he vuelto a ser escritor, mientras converso con amigos por las noches en la Plaza de las Dos Iglesias, suele aparecer Luchito para compartir con nosotros la viñeta del día siguiente. Piajeno ha llegado a los 18 años me comentaba Luchito a inicios del año. Este fue el motivo que me llevó a tramar un Conversatorio – Homenaje con los estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Piura.

Cumplir 18 años es todo un acontecimiento: la mayoría de edad; Piajeno ya es un ciudadano, por ello, además de la conversa que hicimos en la Universidad Nacional de Piura, la Alianza Francesa realizó un homenaje, al cual asistimos con la seguridad que Piajeno aún tiene muchos años para seguir reflexionando sobre lo que sucede en nuestro país.

LA FIEBRE POÉTICA LLAMADA CASTILLO FAN


PIURA. La noche del miércoles 24 de junio se presentó, en la Pinacoteca Municipal, Canción triste de cualquier hombre, Lámpara de fiebre y Yo soy aquel espejo. Tres libros de Jorge Castillo Fan editados pulcramente por el sello Zignos. Poeta piurano renombrado que perteneció a “Los Ángeles del Abismo” y que gracias a su verbo poético se ha ganado un sitial en la poesía actual de nuestro país. Ha publicado Insurrección del silencio (Talara, 1994), Eco del fuego (Piura, 1995), Revólver del amor (Lima, 1996), Canción triste de cualquier hombre (Talara, 1998).

La presentación de los libros estuvo a cargo de José Díaz Sánchez, Adolfo Venegas y Julio Carmona que se centraron en los ejes poéticos de los libros.


Aquí un poema de Canción triste de cualquier hombre:

Se apagó la puerta
y tus ojos quedaron impresos en la lluvia
Ahora otro puente aflora de tu sueño
y es error que eriza ciegas lámparas de búsqueda
Nuestra página de amor
es esa absurda luna
clavada en el espejo de tu llanto
Se apagó la lluvia
y tus ojos quedaron impresos en la puerta
No importa
sigo / sigue amando
la condición de los cerrojos.

Una muestra de Lámpara de fiebre:

DANZA DE/LIRIO

alma de fuego: el canto
fuego del canto: el alma
canto del alma: el fuego
fuego del alma: el canto
canto del fuego: el alma
alma del canto: el fuego

Y un poema de Yo soy aquel espejo:

Tu corazón
un faro ciego
doblado el adiós en dos olvidos
cae un eclipse
Punzan las aspas del rencor
y adentro llueve en forma de sin fin
De tanto fuego
reina la ceniza.

viernes, junio 26, 2009

KINA ES LA VOX



Julio Carmona

Aun cuando el término “box” se ha generalizado para denominar al “deporte de los puños”, yo prefiero usar la expresión “boxeo”, más ajustada a nuestro idioma, porque éste reserva el primer vocablo para el lugar en que se guardan los caballos. Y voy a tratar aquí del boxeo, no porque sea su practicante, aunque sí su aficionado; pero sólo cuando se trata de ver a fajadores tipo Tyson o “Maravilla” Hagler, o estilistas como Mohamad Alí o “Sugar” Ray Robinson.

Siempre prefiero ver una pelea de boxeo a un partido de fútbol, del que no dejo de aficionar; mas sólo si se trata de ver a un buen Brasil o un buen Barcelona y hasta un buen Alianza Lima: cuando están desprovistos del adjetivo “bueno”, deploro la pérdida de tiempo, pues obviamente hubiera preferido invertirlo en la lectura de un buen libro o en la escritura de un texto como éste, que sé que esperan mis pocos pero fieles lectores, lo cual no implica bondad textual, sino generosidad lectora.

Pero nunca me había sentido más a gusto después de una pelea que frente a la última perfomance (para agarrar contexto) de nuestra “crédito nacional”: Kina Malpartida. En realidad, me animé a verla pelear no por la publicidad que la promocionó (no soy de los que ceden fácilmente a los encantos del marketing) y tampoco por barato patriotismo; lo hice porque lo poco que había visto de su triunfo sobre la norteamericana –que le significó coronarse campeona mundial– realmente la acreditaba como una peleadora de fuste. Su marcación de distancia (que los conocedores relevan) es una de sus evidentes virtudes, o sus rectos de derecha, contundentes. Con sólo esos dos recursos –poderosos sin lugar a dudas– se alzó con la corona (y la retuvo); porque, también hay que decirlo, a nuestra campeona le falta afinar otras técnicas (que no es del caso precisar aquí).

Decía que, en verdad, me animé a ver la pelea, porque su rostro me pareció digno de ser tallado en piedra. Y, con el escultor dormido que llevo dentro, esperé ver también sus puños erizados como piedras, rasgando los aires para caer implacables sobre su rival de turno. Piedras callejeras lanzadas como gritos reclamando justicia por “los luchadores de la vida”, como llamó Kina Malpartida a los pobres del Perú, a quienes dedicó su triunfo. Y fue el nock out técnico de mi alegría. El pueblo peruano tiene una gran luchadora en sus filas. Se llama Kina. Vale un Perú.

ITINERARIO RETROSPECTIVO: SISTEMATIZACIONES CRÍTICAS DE LA POÉTICA REGIONAL


Ricardo Musse Carrasco

Toda antología es arbitraria, incompleta,
incierta y útil…


Antes de hablar sobre mi ensayo antológico, realizaré un itinerario sobre los libros que han antecedido a Poética piurana de las postrimerías: Sus pulsiones seculares y sus rasgos divergentes.

En el libro Los Otros (1986) de Alberto Alarcón, se consideran trece poetas y tres poetisas. Se hace una correcta selección de los poemas, transcribiéndolos; sin ejercer ningún tipo de valoración interpretativa. Existe sí, al inicio del libro, un recorrido donde el autor habla sobre las tres antologías que preceden a su libro. Tanto los antologados como las antologadas, después de pasado el tiempo, han desplegado una calidad estética y una apasionada perseverancia escritural. Desde este punto de vista, Los Otros es un libro de irreprensible objetividad crítica.

El libro Antología comentada de la expresión literaria en la región Grau (1991) de Sigifredo Burneo, considera algunos de los poetas de Los Otros (con textos diferentes) y antologa a otros distintos como Alberto Alarcón e Isaac Rupay (de la generación del setenta) y a Federico Chalupa (de la generación del 80). Contiene, además, una escueta apreciación crítica; por lo que más que un abordaje interpretativo de las obras, resulta ser, simplemente, una caracterización de los rasgos verbales de las realizaciones poéticas.

El gran poeta Eduardo Urdanivia y la poetisa paiteña Libertad Orozco aparecen, por primera vez, en un libro antológico denominado Breve antología de poetas piuranos (1993) de Jorge Ita Gómez. En las palabras preliminares, el autor caracteriza a los poetas, -precisando sus parentescos estilísticos- dentro del complejo panorama de dioramas que constituye el proceso poético regional.

El trabajo de José Díaz Sánchez agrupa seis poetas de los años sesenta y setenta, y cinco poetas y una poetisa de los años ochenta y noventa. De ahí proviene su denominación La palabra sobre el revés de los sueños (12 poetas de la región Grau) (1996). Es un estudio sociopoético, donde se busca contextualizar el texto literario dentro de ese fuego convulsivo epocal; procurando demostrar, taxativamente, esa recurrente relación contexto histórico-obra literaria. Empero, debido a la circunscripción ideológica, a ese sesgo selectivo de los textos, la mayoría de los poemas no son los mejores de los autores. Las virtudes de este trabajo son: Amalgamar la concepción orteguiana sobre generación con el discernimiento dialéctico, y el que sea el espacio antológico donde, por primera vez, aparecen José María Gahona, Mary Godos Curay, Camilo Ibarko y Carlos Bayona Mejía.

El libro de Manolo Abad Propuesta metodológica para la enseñanza-aprendizaje de la literatura regional en el segundo grado de educación secundaria (1998) es de naturaleza pedagógica. Su propósito conlleva un didactismo, concretado en las guías de control (secuenciadas éstas en cinco niveles: Nivel de exploración, nivel de comprensión, nivel de globalización, nivel de exploración afectiva y nivel de creatividad) para que el alumno acometa el análisis de los poemas. Consideramos este trabajo en este itinerario (a pesar de no ser una teorización crítica) porque es donde aparecen, por primera vez, Manuel Mena Sertzen, Santín Marón y Héctor Efraín Rojas. El único estropicio del trabajo –inaceptable desde todo punto de vista- es el haber estimado, literariamente, a Miguel Godos Curay, que de talento poético no tiene absolutamente nada.

El libro Poetas y narradores contemporáneos de la región Grau (1999) de Alberto Alarcón, sale a la luz pública para complementar el libro Los Otros; puesto que éste englobó a poetas de las décadas del cincuenta, sesenta, setenta, y sólo tres poetas de los ochenta. Si bien es cierto están considerados poetas de un encomiable nivel literario; este libro desdeña, deliberadamente, a las nuevas voces que emergieron durante esa concreta temporalidad generacional de los noventa; a pesar, que el autor sentencia -entre otras cosas- que el área antológica del libro es, ciertamente, exhaustiva. Sinrazones mezquinas menospreciaron a estos poetas dotados de una expectante retórica verbal; sin embargo, el paso inexorable del tiempo, ha propinado un furibundo revés a la mirada crítica de Alberto Alarcón. Finalmente, este estudio describe las versátiles tendencias, pero englobándolas dentro de una genérica afinidad estilística entre los autores.

Julio Aponte con Karminka antología de la poesía piurana (2000), es el primero que sitúa dentro de un espacio antológico a aquellas voces de los ochenta y noventa excluidas, despreciadas y silenciadas por la crítica arrogante, prejuiciosa, interesada, y vengativa de Alberto Alarcón. Y ¿quiénes son estas voces?: Elena Herrera Nisshioka, Federico Chalupa, Víctor Jara Nolasco, Pedro Montalbán, Hernán Flores, Jorge Montero Chapilliquén, Teófilo Peña, Mary Godos Curay, Harrinson Talledo, Harold Alva, y –por último- José Díaz Sánchez y Jorge Castillo Fan (dos de los más representativos miembros de lo que fue esa estirpe generacional de los años noventa, llamada “Los Ángeles del Abismo); desmitificadores éstos, en su momento, del entorno monopolizador que lideraba, arbitrariamente, Alberto Alarcón. La antología de Julio Aponte –por otro lado- se prolonga, cronológicamente, hasta los noventa, y contiene en sus postreras páginas una subjetivista caracterización estilística de los poetas considerados.

En la concisa antología Un metro del pasado (2001), publicada por alumnos de la promoción de Lengua y Literatura 1 995-II de la Universidad Nacional de Piura, en su sección de poetas, se estiman cuatro vates de la década del noventa: Eduardo Urdanivia, Luz del Carmen Arrese, José María Gahona y Santín Marón.

El libro Fiesta en noviembre (2003), cuyo cuidado estuvo a cargo del escritor Mario Palomino, es un fiasco antológico; puesto que carece de un elemental criterio selectivo; es un imperdonable escándalo para el parnaso poético piurano que se hayan considerado a diletantes, negligentes, oportunistas y advenedizos como estos: Manuel Castro Girón, Juan Carlos Valdivieso Farfán, Juan Ladines Castello, Antonio Purizaca Zapata, Augusto Juárez Siancas, Walter Castillo Navarro, Rosa Pizarro, Ipolicarpio Flores Peña, Percy Nole Herrera, Mario Camino Negrón, Idelfonso Niño Albán, Manuel Purizaca Arámbulo, Gloria Ordinola, Ena Ognio de Silva, Orestes Villaseca Morán, Eduardo Flores Rojas, Alfredo Gamio Valdivieso, Erwin Rivera Crisanto y Andrés Vera Córdova.

Y por último, Literatura de Piura (2006); cuyo prólogo, selección y notas es atribuida a Harold Alva. Aparte de priorizar poemas nunca o pocas veces publicados por los autores ya canónicos: Eduardo Urdanivia, Luz del Carmen Arrese, Róger Santiváñez, Lelis Rebolledo, José María Gahona, entre otros; el hallazgo más meritorio de este libro es el habernos puesto, frente a frente, con el universo discursivo de este poeta (desconocido por estos lares) llamado Enrique Robles Prieto:

“Mi viejo amaba el viento
y en su corazón de trigales
el sol era una pelota dando saltos
en la tarde.

Rey vestido de siervo,
remendaba sus sueños al cielo blanco.
Lo recuerdo como el mar en un sol naranja,
o doblando su cuerpo entre las sombras.
Los domingos como hoy
dejaba libre palomas de sus ojos
para sembrar helechos nuevos, amarillos,
pastosos con mi madre.
Un día llamaron del viejo hospital
y en su corazón de trigales
el sol había muerto.
Él y mi corazón también”.

El registro antológico de mi ensayo temporaliza a los poetas, a fin de ubicarlos dentro de una específica década, atendiendo la fecha de nacimiento y el año de publicación de sus poemarios.

Este es un ensayo antológico porque más allá de constituir un muestrario unilateral, con un metafórico tratamiento de la palabra; planteamos seculares sensaciones propias de esas postreras épocas, buscando una contundente objetividad con una subjetiva construcción del discurso; siendo nuestra teoría sobre el doble mitómano (donde nos apropiamos de certidumbres de la física cuántica) la disquisición más innovadora al respecto.

Para la selección de esta pléyade de poetas (20 poetas y 2 poetisas) nos regimos por una heterogeneidad de criterios múltiples y complicados:

a. La solvencia artística de los poemas, esto es, que atesoren indudables valores estéticos; por lo que una humilde plaqueta publicada –y no sólo la prestancia formal de un libro- fue suficiente para compilarlos; no obstante haber circulado su obra en espacios culturales muy reducidos.
b. La primogenitura e insularidad discursiva, esto es, que cronológicamente se haya abordado primero una determinada arista estilística y/o se discurra, solitariamente, por una personalísima senda retórica.
c. La perseverancia escritural, signo inequívoco de su terquedad por redimirse dentro de los inefables latidos de la poesía.

Otro aporte innovador del ensayo es el asedio interpretativo que ejerzo sobre la poética optada: Ese succionador desciframiento textual -detallista hasta el extremo desquiciamiento-, la obsesionante disposición por desentrañar su médula discursiva; singularizando a cada voz, desde una imparcialidad a prueba de balas, confirmándolas, sonorizándolas, reivindicándolas, confiriéndoles –por lo tanto-ciudadanía canónica; colocando los textos más representativos de su estilo y/o tendencia.

Para efectuar la disección hermenéutica de los textos hemos desenvuelto plurales categorías de análisis que provienen del estructuralismo, del formalismo, del dialectismo hegeliano, del discurrir metaliterario, del silogismo aristotélico, de la semiótica, del discernimiento biológico, de la teoría de la potencia y el acto, de la intuición analógica, entre otras.

De este trabajo existe una segunda parte donde -hasta el momento la conforman 29 poetas- los escritores Jorge Montero Chapilliquén y Juan Peña Curay cuentan ya con su respectivo escudriñamiento. El no tener un pleno acceso a las obras de los demás, no me ha permitido fraguarles el debido análisis; así como la irregularidad de sus logros estéticos; como también el no haberme alcanzado, a tiempo, un trabajo poético unitario –como son los casos de Elena Herrera Nisshioka y Oscar Aquino Lañas- cuando se los solicité; todo esto ha conspirado para incluirlos en el presente ensayo antológico.

Finalmente, este trabajo crítico sistematiza el proceso poético departamental con el propósito de evitar la dispersión y el olvido, enalteciendo estas voces, divulgándolas y buscando aportar en el proceso de dilucidación, valoración y comprensión, de nuestro rico universo poético.

NOTA: Alocución ofrecida el 19 de junio, en el auditorio de la pinacoteca municipal de Piura, durante la presentación del ensayo antológico Poética piurana de la postrimerías.

jueves, junio 25, 2009

LA TETA ASUSTADA


Julio Carmona

La metáfora es una figura retórica, una técnica artística, un mecanismo de comunicación que permite a los usuarios transferir las cualidades de un objeto (A) a otro (B) con el cual se le compara para hacer a este último más atractivo. Por ejemplo, si queremos resaltar el color oscuro de unos ojos (B) le transferimos la cualidad de la noche (A), y en lugar de decir: me miran tus ojos negros, se puede decir: me oculta la noche de tus ojos. Se dice que el idioma quechua es eminentemente metafórico, las canciones quechuas usan, por ejemplo, la expresión “urpi” (paloma) para aludir a la mujer amada, a quien si está ausente y sola se le dice “urpichallay”: mi pobre palomita. Y, en ambos ejemplos, se ve que la versión metafórica es más sugerente, atractiva o emotiva que la versión literal, lógica o racional.

Valgan las dos referencias a la metáfora y al quechua para tratar el tema del epígrafe. La película del mismo nombre, galardonada en Europa, tiene las dos vertientes: Teta asustada es la traducción del quechua “mancharisqa ñuñu”, que es al mismo tiempo la metáfora que traduce la creencia andina por la cual la madre transmite al hijo su miedo a través de la lactancia. La creencia popular, el mito, la leyenda, la fábula, el símbolo, la imagen, son medios metafóricos que transmiten los hechos reales suplantándolos por otros, ideales, fingidos o ficticios. Porque en esos terrenos, ligados a la construcción poética, lo que se busca es presentar los hechos comunes como si fueran algo extraordinario.

En el caso del filme laureado, la realidad evidente nos lleva a rememorar la terrible tragedia de la guerra interna que sumió al país en la angustia, la desesperación y el miedo, en la década del 80. Y que en las zonas alto andinas, especialmente en Ayacucho (rincón de muertos) se dio de forma extremadamente patética. Estos hechos fueron estudiados por la antropóloga estadounidense, Kimberly Theidon, quien escribió el libro Entre prójimos, que recoge esa relación de lactancia por la que las mujeres violadas llegaban al extremo de dejar morir a sus hijos evitando lactarlos para impedir que su miedo se les transmitiera a través de la leche. Y, todo esto, el filme lo dice recurriendo a sus imágenes artísticas, pero también lo hace a través de la metáfora del título, porque, al parecer, se basa en los parámetros antropológicos planteados por Kimberly Theidon. En ambos casos, con la intención premeditada de evitar su repetición.

martes, junio 23, 2009

MAGENTA Y SU REVISTA NÚMERO 50

El grupo literario Magenta ha publicado su revista 50 en el presente mes. Llegar a número ha significado la voluntad, obstinación y trabajo duro de Ángel Hoyos, Josué Aguirre y todos los integrantes magentianos.

Es un largo recorrido que, de una u otra manera se gestó con Tacreli (Taller de Creación Literaria), grupo literario de la Universidad de Piura.

!Salud por ello!

LA ESTIRPE BELLAMENTE MALDITA

Un poco de historia de la vorágine Los Ángeles del abismo. Grupo literario que actuó en los noventa del siglo pasado. Aquí el testimonio de uno de sus fundadores, José Díaz Sánchez, JODSAN.

viernes, junio 19, 2009

BOTELLA LXIX – LAS LÁMPARAS

Cosme Saavedra Apón

Pueden ser varias veces siete. Todas alumbran en diferentes dimensiones. ¡Lámparas! Benditas lámparas, que vencen las sombras de mi recinto y permiten que deslice mi pluma sobre la vertiginosa y vasta blancura del papier. Sin embargo, mis construcciones literales, a pesar de la iluminación interior, parecen estar siempre visitadas, de algún modo, por la niebla.

Sucede que las lámparas pueden existir, como también no pueden ser sino imaginaciones mías. Cuando Magali entra en la casa, donde recientemente nos hemos mudado, se molesta que las tenga todas juntas, encendidas, sobre la mesa. Dice que debería deshacerme de ellas, que no sabía por qué diablos el tal Edison se había esforzado tanto para inventar una bombilla de luz si, a pesar de tenerla sobre la cabeza, yo, desairando la ciencia, elegía esos humeantes armatostes.

Magali jamás entendería la diferencia que existe entre siete flamas crepitando frente a mí y una potente luciérnaga eléctrica capturada en un huevo de cristal. Sucede que a través del fuego natural puede distinguirse lo indistinguible, el olor del keroseno me despercude de algunos años, de muchos años atrás, y puedo ver a papá Ezequiel en la huerta de La Rural, a mi lado, hablándome acerca de un obsequio que debía entregarme; no obstante, la muerte estropeó todos sus planes.

Una vez me asomé al cuarto de papá y lo encontré charlando con las siete lámparas de la vida encendidas, uniformemente celestes, como un ejercito de espectros sobre la mesa a los cuales les preguntaba si debía entregarme la ajorca de oro, toda la tradición familiar, celosamente guardada por nuestra estirpe, o esperar algunos años más. No es que papá estuviera loco, su actitud era parte de una vieja costumbre que seguramente heredó de sus ancestros y yo heredé de él. El fuego, en cierto modo, purifica los pensamientos; hace que, después de contemplarlo, las decisiones tomadas sean, a todas luces, decisiones propias y no paquetes de emociones encontradas o nidales de animalejos raros, apestosos.

El hecho es que Las Lámparas sirven para mirarme a mí misma y a todo lo que me rodea, de un modo distinto. Por eso, a todas luces, después de cierto tiempo, lo que salva la memoria es lo que debe quedar escrito. Por algún propósito, este océano misterioso, llevará en su corazón las navegantes memorias de mi vida.

La capitana Porfiria debe continuar su periplo en otras aguas, espero que aún las de la muerte no acaricien mi embarcación y pueda arrojar mis botellas en los mares de la vida.

jueves, junio 18, 2009

BOTELLA LXVIII – LOS OJOS DE LAS QUIMERAS


Cosme Saavedra Apón

Recuerdo haber escrito algo acerca de las lámparas. Lo que reúno en mis manuscritos refieren muchas quimeras, al parecer, absurdas. Somos, enteramente, ¿hijos de la nada? ¿Hijos de la luz? ¿Hijos del caos? ¿Hijos de lo ridículo?

En medio de esta incertidumbre al hombre le conviene acortar senderos y decir: “aquí empieza mi vida y allá, supongo, terminará”; saber de donde viene y hacia donde ir, es decir, tener ojos mas que para las circunstancias. Los otros ojos que aún no descubre ni su uso ni su ubicación dentro del cuerpo pugnan en la más espesa niebla; es así que se hace necesario hablar de Lámparas, inventar esos resplandores, no solamente para el hombre, sino también para la Caravanera, para salvarnos de tropezar y caer en el abismo y quién sabe si en esos intentos de abrirlos, estrambóticos intentos, nos obedece uno solo, de esos ojos ocultos, y pasamos a ser seres superiores. Basta con que se abra una de esas ventanas secretas para que los demás sean capaces de lo mismo; cada uno elegirá la geometría del agujero de ventilación, otros pondrán una maceta en el alféizar y una hermosa persiana de seda. Entre las lámparas y los ojos que nos faltan descubrir existe una relación de las unas servirnos de luminarias mientras los otros, por lo menos, empiecen a parpadear.

Mientras avanzo a través de la caverna pesarosa de la vida y voy renovando visiones, encendiendo lámpara tras lámpara, no me complico pensando en quiénes fueron los primeros en pisar las cuevas y cuáles serían los últimos, los que saldrían de ellas, a otra forma de ocupar un lugar en el espacio. Esa larga y sistemática cadena de fémures, como la de mi genealogía familiar, es la única documentación palpable de unos viajeros desmemoriados. Los ojos a los cuales me refiero yo, son los que miran más allá del entorno, ese más allá entendido como más adentro, en la médula de lo aparente; porque hay personas que nunca han tenido problemas de cataratas y otras anomalías visuales pero, no obstante, la muerte los ha recogido extraviados, confusos, como perfectos ciegos, puesto que nunca habían visto sino lo superficial de la vida.

Aclaro, no estoy loca, vuelvo a aclarar, no tiro piedras. Soy una mujer de sesenta y ocho años, pero aún la lucidez me acompaña en estos tramos. Las lámparas tienen un propósito insólito, la vida tiene un propósito insólito, ¿cuál es? ¿La perfección? ¿La depuración?

Si sigo rebuscando en el asunto de la purificación, puede que llegue a conclusiones horribles. Por eso, mientras me mantenga en mis cabales, prefiero que la luz que no procede de nuestras Lámparas sino de las horas finales, entre convulsa en mis ojos abiertos firmemente o que me sorprenda regando mi huerta y rompa mis párpados y haga de mí un cadáver natural.

Aclaro nuevamente, no estoy loca, pero, a veces, parece que lo estoy. Si alguien pudiera leer lo que escribo, (espero que sea el capitán Amet, quien recoja mis botellas del océano, él podría entenderme)

Buscaré esos manuscritos referidos a Las Lámparas y serán mi próxima botella. A veces me pregunto: ¿servirá de algo todo esto? Ni siquiera Magali, mi hija, se hechiza leyendo mis confidencias, dice que ha nacido para ser silvestre, que los escritos raros y la filosofía antigua ennegrecen su vida. Yo perdono sus insensateces, después de todo, es mi hija. Ella, me conmueve tanto, adora su ceguera, que pasen los años a través de ella y sólo le haya visto a la vida unas cuantas boberías. Chica moderna, por eso detesto lo moderno y no es porque sea una anciana amargada que mira con malos ojos, con los ojos de las quimeras, lo que le sucede a la ciudad, cómo se va poblando de maquinas y despoblando de seres humanos. La profundidad humana, ha dejado de ser visible. Las generaciones actuales se tornan ociosas, remolonas, creen que el mundo y la totalidad humana son un producto acabado y entronan ese detestable vocablo llamado: “comodidad”, para qué; para generar más seres desamparados y neuróticos que sin un televisor o una máquina de juegos acabarían con sus vidas.

¡Modernidad! ¡Qué mierda para fabulosa!

martes, junio 16, 2009

LA HERENCIA DE FUJIMORI: LO QUE ESTÁ PROHIBIDO OLVIDAR

Reynaldo Cruz
“En un país como el nuestro, combatir el olvido es una forma poderosa de hacer justicia. Estamos convencidos de que el rescate de la verdad sobre el pasado – incluso de una verdad tan dura, tan difícil de sobrellevar como la que nos fue encomendada buscar – es una forma de acercarnos más a ese ideal de democracia que los peruanos proclamamos con tanta vehemencia y practicamos con tanta inconstancia”

SALOMÓN LERNER FEBRES
Discurso de presentación del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional.
Lima, 2003.

El objetivo del presente artículo es recordar las medidas políticas y económicas del gobierno de 1990 a 2000, que cambiaron drásticamente la estructura socio-cultural de nuestro país. Este texto ha sido elaborado luego de la sentencia a 25 años de prisión para el ex presidente Alberto Fujimori Fujimori, un hecho ejemplar que universitarios, periodistas y ciudadanos en general aplaudimos por la significación para el respeto de los derechos humanos y la vida democrática. La historia ha condenado a quien nos condeno a lo cerrar los ojos.

Alan García culminaba el primer gobierno del APRA con resultados desastrosos en perjuicio de la economía de millones de peruanos. Vargas Llosa, escritor reconocido se animaba a entrar a la contienda política y se convertía en el candidato favorito para lograr la banda presidencial. Hasta entonces nadie avizoraba el surgimiento del tsunami Fujimori, aquel chinito bonachón que subido en un tractor prometía honradez, tecnología y trabajo. Aquel ciudadano peruano japonés, que logro ocupar por periodos la presidencia de la República, demostrando así que nuestra ingenuidad ante los cuentos chinos. Han transcurrido 19 años desde entonces. Y aquel Fujimori que ostentaba el máximo poder en Perú, se encuentra privado de su libertad como consecuencia de los actos cometidos durante su gobierno.

Keyko, Kenyi y su anaranjada compañía quieren hacernos creer que el chino no sabía nada, que estamos condenando al presidente que acabo con del terrorismo, que somos ingratos, que nadie más que Fujimori es capaz de salvarnos de todos nuestros males[1].

MATAR UNIVERSITARIOS PARA MATAR LA UNIVERSIDAD

La investigación académica y la crítica son dos cualidades trascendentales, sin las cuales la universidad no existe, y aquello que dice llamarse universidad se reduce a la mera infraestructura y el ir y venir sin rumbo de docentes y alumnos. Con la aparición de movimientos subversivos en nuestro país, la universidad fue un escenario importante para la difusión de ideologías y reclutamiento de militantes. He aquí que el debate empezó a desaparecer de los ambientes universitarios, la imposición del miedo o la nula capacidad de discernir adecuadamente hicieron que la violencia opacara las lumbres académicas.

La CVR, en su conclusión n° 32 expresa su pesar por los miles de jóvenes que resultaron seducidos por una propuesta que constataba los profundos problemas del país y proclamaba: “la rebelión se justificaba”. Muchos de ellos, con voluntad de transformar la realidad injusta, no advirtieron que el tipo de rebelión que planteaba el PCP – SL implicaba el ejercicio del terror y la implementación de un régimen totalitario. Quedaron así encuadrados en una organización absolutamente vertical, y totalitaria que les inculcaba el desprecio por la vida, castigaba las discrepancias y exigía plena sumisión. Muchos de ellos murieron inútil y cruelmente. La CVR llama al país a impulsar las reformas institucionales necesarias para que proyectos terroristas y totalitarios no encuentren nunca más eco alguno entre los jóvenes.

Cuando el entorno fujimorista decide combatir el flagelo terrorista, lo hace con la seguridad que es inevitable la equivocación, la muerte de inocentes no debe ser causa de remordimiento. He allí acciones como en el caso de la Cantuta y la coerción ejercida en las universidades a través de las Fuerzas Armadas, logra anestesiar la actitud crítica frente a la realidad, que es común en los jóvenes universitarios. Era mejor callar, estarse tranquilo y no buscar problemas. Es difícil encontrar en la actualidad una universidad pública donde la investigación y la actitud crítica sean pilares, por lo contrario, la mayoría de ellas se convertido en instituciones en donde la corrupción se ha cimentado en grupos estudiantiles, docentes, personal administrativo y órganos universitarios ante la indiferencia de la mayoría de alumnos.

Lo que Sendero Luminoso inició, Fujimori lo culminó: La CVR ha comprobado que, entre muchos maestros y estudiantes universitarios, se volvió sentido común el cumplimiento fatal de la historia a través de la vía de la confrontación. Esta visión abrió espacios para el desarrollo de propuestas de extrema izquierda. La del PCP – SL fue sólo la más extrema (Conclusión n° 137). La CVR encuentra una grave responsabilidad del Estado: i) en el descuido de la educación pública en medio de un conflicto que tenía al sistema educativo como importante terreno de disputa ideológica y simbólica; ii) en el amedrentamiento y/o la estigmatización de comunidades enteras de maestros y estudiantes de universidades públicas, especialmente de provincias; iii) en el deterioro de la infraestructura de varias universidades públicas; iv) en haber permitido graves violaciones de los derechos humanos de estudiantes y profesores por el hecho de ser tales (Conclusión n° 139).

Quienes defienden hoy la inocencia de Fujimori, se niegan a reconocer que gracias a él, hoy nuestras universidades no producen nuevos conocimientos y la formación académico profesional es deficiente, por lo cual la sociedad peruana no puede hacer frente a los nuevos desafíos de la era del conocimiento y la tecnología. Es cierto que las vidas de los estudiantes de la Cantuta representan un significativo valor para quienes seguimos con el ideal que es necesario una reforma universitaria, pero más personalmente priorizo la idea de que Fujimori a través del Grupo Colina no sólo asesino estudiantes, sino asesinó la universidad.

QUITAR Y DAR SEGÚN CONVENGA

Para cuando inició el primer gobierno de Fujimori, la estabilidad laboral y los beneficios sociales eran una realidad. Con la aplicación de la política neoliberal[2], los índices de desempleo se incrementaron al igual que el número de peruanos en condiciones de pobreza[3]. En estas condiciones surgió el asistencialismo que ha dejado secuelas en muchas familias. La entrega de alimentos en lo que se considero sectores populares convirtió a la mayoría de los beneficiarios en personas sin motivaciones, sin expectativas de progreso, los condenó al eterno conformismo, para ellos era más fácil recibir ayuda del gobierno que buscar opciones de trabajo[4].

Los despidos arbitrarios, en algunos casos trajeron consigo rupturas familiares, depresiones, trastornos mentales, delincuencia y otras consecuencias sociales negativas. Eso no se debe olvidar.

Las personas que hoy salen a la calle a justificar el accionar de Fujimori, son parte de la población que durante su gobierno sintió que el papel de gobierno era preocuparse de que a ellos no les falte nada que comer, el resto era accesorio. Para ellos, es mejor tener algo de comida que preocuparse de los derechos humanos, su falta de empatía les lleva a decir que con la decisión del tribunal presidido por el juez San Martín, los terroristas han ganado – aún cuando en la lectura de la sentencia se resalto el hecho de que ninguno de los estudiantes de La Cantuta tenía vínculos con organizaciones violentistas. ¿Qué hubiera pasado si uno de los muchachos asesinados por Colina, fuera un pariente cercano? ¿Seguirían pensando igual?

Es cierto que al igual que estas bajas civiles inocentes, producto de elementos indeseables del gobierno de Fujimori, hubo bajas militares a quienes se ha postergado como consecuencia de esta imagen nefasta que el mismo régimen se encargó de crear. En consecuencia vale precisar que aún no se ha logrado cerrar las heridas producidas por el conflicto interno. Esto como consecuencia de que los gobiernos posteriores a la década del 90’ no han tomado las medidas correctivas para solucionar las raíces de acciones violentas como respuesta de la ausencia de políticas de Estado a favor de las poblaciones más alejadas de la urbe.

EL SIN PERVIRTIÓ A LOS MEDIOS

Los medios de comunicación tienen gran impacto en la población (véase Cuaderno para la reflexión n°1: Tamara, el último crimen de la prensa) y Fujimori y su entorno aprovecharon muy bien esta cualidad para mantener a los peruanos alejados de la realidad, las consecuencias fueron tales que cuando el régimen se desplomo, los anuncios televisivos expresaban la necesidad de retomar valores morales. Sin embargo, parece que los cimientos de aquella sociedad apática de las buenas costumbres y amante del camino fácil, aun persiste en nuestros días[5].

LA HERENCIA DE 10 AÑOS

A Fujimori hay que recordarle esta herencia de 10 años: una universidad sin rumbo, el desempleo y la corrupción. Para quienes aún piensan que se puede perdonar errores como estos, es necesaria una reflexión, el fin no justifica los medios y quien quiera que sea siempre estará al alcance de la ley.

En conclusión, recordar nos permite analizar el pasado para comprender el presente y estructurar nuestro futuro. Tengan por seguro que la memoria de quienes sufrieron las consecuencias del régimen fujimorista no permitirán que otro gobierno vuelva a realizar tales perversiones sin antes pensar en las consecuencias que le ocasionara en el campo legal. Esta decisión sin duda abre un precedente histórico, para que gobernantes que se escudan en la democracia cometan crímenes que atenten contra la integridad humana.

BIBLIOGRAFÍA

LEZEMA COCA y otros. BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.
COMISION DE LA VERDAD Y RECONCILIACION NACIONAL. INFORME FINAL. Documento 2: Los actores armados, los políticos y las instituciones, las organizaciones sociales y el movimiento de protección de los derechos humanos.

Notas:
[1]Quien quiera que hubiera asumido la Presidencia de la República en 1990 y con cuadros de gobierno más competentes habrían superado los problemas de la hiperinflación, el terrorismo y otros que afectaban el país. Sin duda, se habrían tenido resultados eficientes y con el menor costo social, de tal manera que lo que se pretende exhibir como logros del fujimontecinismo no lo son. VALDEZ CARO, Aurelio. El cinismo como política. BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.

[2] Los trabajadores fueron duramente golpeados desde los primeros días del gobierno de Fujimori, quien durante su campaña electoral se había manifestado a favor de la estabilidad laboral, pero no vaciló un instante en expulsar de sus puestos de trabajo a un número importante de empleados y obreros del sector público, tanto del gobierno central como de las empresas públicas… En el sector privado ocurrió una figura similar, en el marco de una política neoliberal denominada por algunos como “liberalismo salvaje” que, escudándose en un esquema de reconversión empresarial, llevó a la práctica una política de reducción del número de trabajadores. VALDEZ CARO, Aurelio. Ocupación e ingreso (I). BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.

[3] Esta información sobre el desempleo está muy lejos de la realidad, pues en los últimos documentos publicados por el INEI sobre el Cambio de Año Base de las Cuentas Nacionales precisan un nivel de ocupación para 1994 de siete millones de trabajadores que, comparados con la PEA de ese mismo año, definen un nivel de desocupación de más de un millón y medio de trabajadores. Es decir, una tasa de desocupación del 18,2%. En el mejor año de la última década habían más de un millón y medio de peruanos sin empleo. VALDEZ CARO, Aurelio. Cifras reales de desempleo. BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.

[4] Alarma por ejemplo señalar que el déficit de empleos hasta el 2007 será de 2 500 000, o que el 38% de los hogares peruanos consumen alimentos donados por el gobierno, cifra que en algunos departamentos de la sierra llega al 60%, como demostración palpable de la cultura de menesterosos impuesta en los últimos diez años. MOSQUERA MOQUILLAZA, Alberto. Maíz, pan y paz. BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.

[5] Nos ratificamos, por ello, en lo que escribimos en marzo del presente año en esta misma columna, a propósito de la falsificación de un millón de firmas para lograr la inscripción del Presidente Fujimori como candidato a las elecciones pasadas: “El pragmatismo neoliberal llevado a sus extremos nos ha convertido en una sociedad en lo que menos interesa son los valores éticos, que han sido invertidos incluso para justificar prácticas reñidas con cualquier manual de moralidad ciudadana”. Por ello es que a muy pocos les interesa que en el Perú existan más de 13 millones de peruanos que viven en condiciones de pobreza, o que hayan hombres y mujeres que sobreviven con menos de un dólar diario. MOSQUERA MOQUILLAZA, Alberto. Regeneración moral. BITÁCORA ACADEMICA: Crónicas sobre el Perú real 2000 – 2002. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima 2004.

viernes, junio 12, 2009

GÉNESIS Y ESCRITURA DE LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO


Fabián Bruno

La Guerra del fin del Mundo, novela de Mario Vargas Llosa, es una obra maestra por su estructura narrativa tan armoniosa, sus núcleos narrativos y el tratamiento de la temática; elementos que embrujan; uniéndose el manejo diestro del lenguaje que envuelve al lector haciéndole vivir la historia como propia. Las historias se unen a la gran orbita: Canudos; y es que Canudos no es una historia, sino un árbol de historias.

La idea de la novela nació como un proyecto cinematográfico para el director brasileño Ruy Guerra, éste en una entrevista personal con Mario Vargas Llosa, le explicó que quería una historia que tuviera vinculación con la guerra de Canudos; recurría a esta historia porque una película sobre la rebelión de Canudos[1] - ocurrida en Estado de Bahía, en Brasil, en los años 1896 y 1897 – era un proyecto enorme. Mario Vargas Llosa no sabía nada de esta guerra y nunca había oído hablar de este tema; así que él escribió el guión, mas no se llegó a hacer la película.

Creo haber leído prácticamente todo lo que se había escrito hasta entonces sobre la guerra de Canudos. Bueno, yo escribí primero un guión de cine, para una película que no se llegó a hacer por esas cosas que pasan en el cine. El proyecto llegó a estar incluso muy adelantado, ya con una pre – producción avanzada, pero un buen día la Paramount decidió que no se hacía, y no se hizo la película. Para Ruy Guerra, supongo que fue una desgracia eso, pero para mí… Yo quedé con la posibilidad de seguir trabajando en algo que me apasionaba y que al final había resultado algo muy limitado, porque un guión es una cosa pequeñita. Entonces seguí trabajando y leyendo, documentándome, y me llegué a apasionar de una manera como pocas veces me ocurrió con un libro[2].

Fue un nuevo reto; así que para esta labor empezó a documentarse y leer muchísimo y uno de los primeros libros que leyó fue Os Sertoes de Euclides da Cunha. No sólo le sirvió como base para la novela, sino que quedó maravillado con el aliento latinoamericanista del libro; en palabras de Vargas Lloras: yo quede deslumbrado. O sea, en verdad creo que la persona a la que le debo haber escrito La Guerra del Fin del Mundo es Euclides da Cunha [3].

También se nutrió de todo lo que se había escrito sobre Canudos; mucha gente le ayudó a conseguir todo el material impreso sobre esta rebelión. Trabajo arduamente en el Archivo Histórico de Bahía, en La Biblioteca del Congreso de Washington, lugar en el que encontró lo que no existía en las bibliotecas del Brasil.

En el diálogo sostenido con Ricardo A. Setti, periodista brasileño, el escritor peruano afirma que La Guerra del Fin del Mundo es su libro preferido:

Por lo menos la novela en al que yo he trabajado más hasta ahora. Es una novela que me tomó cuatro años escribir. Y a parte de recopilar una enorme documentación, y muchas lecturas, me significó grandes dificultades porque era la primera vez que escribía sobre un país diferente al mío (...) Creo que nunca una historia me ha apasionado tanto como La Guerra del Fin del Mundo (..). Una novela de aventuras, en la que la aventura fuera lo principal, no la aventura puramente imaginaria, sino con raíces muy fuertes en una problemática histórica y social. Quizá por eso es que me refiero siempre a La Guerra del Fin del Mundo como mi libro más importante[4].

En el diálogo se nota que el libro significó una gran empresa; el material recogido fue inmenso; el primer libro escrito, considerado, por el escritor, como el magma tenía de un millar de páginas[5], para luego trabajarlo y llegar a lo que es la novela actual.

Mario Vargas Llosa llegó a recorrer el sertón brasileño. En todo el mes de viaje lo acompañó Renato Feraz (Antropólogo, ex director del Museo de Bahía), él conocía todo sobre el sertâo desde el nombre de los arbustos hasta el del más pequeño animal. Recorrieron los veinticinco pueblitos que recorrió el Consejero y el momento más emocionante para el escritor fue llegar al monte, escenario de la batalla entre los soldados brasileños y los pobladores de Canudos.

El tiempo de escritura fue de cuatro años; en los dos primeros, según el escritor, el trabajo se tornó angustioso, pero cuando visitó el Sertón comenzó a trabajar los dos años siguientes, con un entusiasmo único; dedicándole al proyecto diez o doce horas diarias.

Sin duda, La guerra del fin del mundo es una de las novelas mayores de Latinoamérica; sus personajes nos atraen y el tratamiento del tema nos sumerge en una vorágine de historias que desembocan en un solo punto común: Canudos. Lugar real y mítico donde se mezclan pasiones, amores y desventuras.


[1] CANUDOS: “Adquiere este nombre por las cachimbas de Canutos que fumaban antaño los lugareños”. VARGAS LLOSA, Mario, La Guerra del Fin del Mundo, Barcelona, Editorial Seix Barral, 1985. Pág. 52
[2] SETTI, Ricardo A., Diálogo con Vargas Llosa. Ensayos, conferencias, Argentina, Editorial Inter. Mundo, 1989. Pág. 43.
[3] Ibídem. Pág. 42.
[4] Ibídem. Pág. 39-40
[5] Vargas Llosa expresa: “Sentía como un gran vértigo por que decía cómo voy a conectar, a enlazar todo este mundo de episodios, de pequeñas historias”.

miércoles, junio 10, 2009

UN METRO DEL PASADO


Fabián Bruno

Leí el libro “Pájara Fragata” de Santin Marón (seudónimo de Manolo Abad) en mis años universitarios y siempre tuve la idea de escribir algo sobre él; esta idea la reafirmé cuando conocí al autor hace un par de años en la presentación del libro de un amigo, pero nunca llegué a ser realidad tal proyecto. “Pájaro Fragata” llegó a mi manos cuando caminando por el “Mercado Modelo” de Piura me topé, no sé si por obra del azar o el destino, con un puesto de “libros de segunda” y vi, entre tanto libro huérfano uno negro con una pintura de Antonio Maro; de inmediato me sedujo y lo compré sin pensar dos veces, esperando descubrir algo nuevo. Se trataba de un ejemplar del libro mencionado, hoy agotado y por el que seguramente muchas personas, por tener entre sus mano y leer esta joya de la poesía piurana de los años noventa, pagarían un buen dinero.

El libro de Marón, publicado en octubre de 1992, es un libro que merece especial atención, porque es muy breve en cuanto a páginas, pero esconde todo un universo que seguramente tomó años en construirse; El libro agrupa veintidós poemas, los cuales están divididos en dos partes: Poesía inconclusa y Pájaro fragata.

En ambas partes, Santin Marón lleva al límite el big bang de su creación al romper con la gramática y sintaxis, como lo hizo Vallejo y los poetas de Hora Zero por mencionar algunos ejemplos; y en esta explosión se enrumba en la búsqueda que todo buen poeta hace con las visiones / que me queman / para desear / el mañana; buscando la destrucción y el nacimiento de la belleza como lo poetiza Marón; y buscar la palabra entre la noche, entre las sombras, para salir flotando y volver a destruirla con el fuego, aunque la destrucción no sea lo necesario para el trabajo poético.

Una pregunta que nos viene al tener el primer contacto con el poemario: ¿Qué es un pájaro fragata? Y el concepto se relaciona con un ave o una embarcación con fines de guerra; es decir parte de concepto de elevación y la fuerza de ataque de algo o alguien, que no es otra cosa que el ejercicio de la poesía. Es decir, cuando se alcanza a dominar la palabra, elevamos la creación, que debe tener una fuerza intrínseca, haciendo que la poesía alcance su verdadera vitalidad para transformar las realidades que se nos presentan.

Los versos nos acercan a la presencia de la mujer y la compara con la ciudad, recorriendo los cinemas, internado al lector en reflexiones, haciéndonos recordar que las vueltas al pasado, a uno mismo, son necesarias para recordar quién realmente somos, ingresando a la infancia, la soledad de la juventud, y la ausencia de una amada que no esté en tiempo determinado para amarla, y con los progenitores: la madre está en el campo de lo angelical y su padre, con altamar; con estos datos se puede aventurar a decir que su vida se ha movido entre la tranquilidad y las borrascas.

Para finalizar, el poemario de Santin Marón, a pesar de su brevedad, se centra en dos ejes: el quehacer poético y que en la brevedad de la vida: es lógico / que olvides / estas lluvias / lo borran / todo / Somos / un metro / del pasado.

2009, junio.

martes, junio 09, 2009

JORNADAS CULTURALES EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA


El Instituto de Cultura de la Universidad Nacional de Piura en coordinación con la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la referida Casa Superior de Estudios ha programado la realización de Jornadas Culturales durante los días 11 y 12 del presente mes.

Universitarios y público en general participaran en el conversatorio denominado Piajeno: 18 años de humor reflexivo en la prensa a desarrollarse este jueves desde las 8.30 a.m. en la Sala de Conferencias del Auditorio Manuel Moncloa y Ferreyra.

Luis Córdova Rumiche (Luscor), artista creador de la viñeta del borrico más inteligente de nuestro medio compartirá junto al Lic. Miguel Godos Curay, los inicios, dificultades y posibilidades de proyectos a futuro de Piajeno en el periodismo y en otros ámbitos de la comunicación social.

El viernes 12, en el mismo lugar y hora, el escritor Reynaldo Cruz tendrá a cargo el II Taller de Periodismo Cultural: Sala de Redacción.

Reynaldo Cruz, autor del libro Ciudad Mutable, ha publicado crónicas, artículos, entrevistas y comentarios en diversos medios escritos y virtuales, así como en revistas literarias. Comunicador Social de profesión tiene un diplomado en Cultura y Desarrollo por la Escuela Mayor de Gestión Municipal.

Estas Jornadas Culturales tienen el objetivo de complementar la instrucción académica con el desarrollo cultural, como parte de la formación humanística de la mencionada universidad. El ingreso es libre, la certificación por cada uno de los eventos académicos tiene un valor de tres nuevos soles. Informes e inscripciones en el Centro Cultural del Instituto de Cultura de la UNP.

Dato:

El Instituto de Cultura celebró el pasado mes 25 años de loable labor de promoción cultural, por su parte la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación conmemorara en agosto próximo 10 años de su creación.

Foto: Luscor y Piajeno

domingo, mayo 10, 2009

BOTELLA LXVI – EL CURSO DE LAS ESTELAS



Cosme Saavedra Apón

Mi salud pocas veces se ha resquebrajado. Ocurre que tengo cuidado con mi alimentación. Como sólo lo necesario, jamás abuso de las bebidas. Las botellas en las que introduzco estos manuscritos son los vestigios de pasadas veladas que organicé en casa para celebrar algo importante. Cuando mi esposo murió se acabaron las reuniones de familia, dejé de escribir por más de cinco años y, luego, para las lluvias de 1983, aprendí la costumbre de guardar los manuscritos al interior de las botellas puesto que los vehementes aguaceros acabaron con algunos de ellos y no encontré otra manera que protegerlos así, como si se tratara de un naufragio.

Confieso que algunas veces cogí algunos textos de filosofía que el común de la gente considera apócrifa, arcana, nebulosa y, sin embargo, a mí no dejan de seducirme. Estas reliquias se hallaban guardadas en un baúl que papá cuidaba como el mayor de todos los tesoros, junto a sus cuadernos de bitácora de antiguas y gloriosas embarcaciones que fueron capitaneadas por mis abuelos y los abuelos de mis abuelos, excepto por papá que sólo se limitó a reparar embarcaciones y servir de anticuario conservando, casi a integridad, la genealogía familiar. Otra ocupación de papá, aparte de calafatear navíos y transcribir pergaminos deteriorados, era leer y anotar, en las paredes interiores de casa, alguna frase que lo hubiera conmovido; de manera que mi formación, mi paso de lo agreste a lo cultivado fue a partir de eso, quedarme embobada mirando cómo las paredes de una blancura envidiable se convertían, rápidamente, en un cúmulo de palabras que a medida que pasaba mi niñez, los ocho años de mi vida que estuve con papá, mientras crecía crecían conmigo, se hicieron parte de mí. Lo importante de todo esto es que a pesar de la dichosa formación no he perdido totalmente mi lado agreste, los cachivaches siguen allí, una no sabe cuándo nos pueden sacar de algún apuro.

Sin embargo, lo que he aprendido de ese paraíso de frases, que las paredes de casa, a mi retorno, no pudieron conservar por más tiempo, y de los cientos de libros raros que conservaba papá, es el arte de la insatisfacción. El hecho mismo de escribir esa insatisfacción me otorga la salida de entre las espesas brumas de la vida y es más claro mi reencuentro con el curso de las estelas hacia mi propia habitación.

Mi salud corporal es prodigiosa, no obstante, he sufrido algunos trastornos últimamente que creo no son de orden orgánico por mis constantes cuidados dietéticos. El asunto es que tengo demasiadas pesadillas, sueños raros en los que un personaje incógnito me toma del cuello y pretende ahorcarme. Magali, mi hija, estudia enfermería y me ha dicho que posiblemente se trata de una mala digestión. Para no desairar a Magali decidí hacer más rigurosa mi dieta, incluso, algo que jamás pensé hacer en toda mi vida de forastera: ir al hospital de la ciudad para que me hagan un chequeo.

Pasaron unos meses y, luego de la visita al médico y el consumo de medicamentos, mis males no atenuaron ápice alguno. Mi problema era otro. Me profundicé en otras alternativas y supe, finalmente, que la solución a mis problemas debía analizarse y deducirse metódicamente, el problema era: las pesadillas, ahora, ¿cómo se originan las pesadillas? El paso inicial era meterse en la recámara y cerrar los ojos, luego dormir. Deduciéndolo todo, si en lo anterior al despertar estaba el problema, era obvio, que en lo anterior a las pesadillas debía estar la solución, es decir: dormir en una postura adecuada, que permita a la Capitana Porfiria, al lado impalpable de mi ser, retirarse y volver sin ningún problema.

Si todo se encuentra en constante movimiento, es evidente que durante el sueño ocurra, pues, lo que se llama arcanamente el desdoblaje: la separación momentánea, en mi caso, de Porfiria Embarcación que se queda apostada en la recámara, vacía, en otro tipo de mar, pero con la inexplicable conciencia de su propia compatibilidad con la que se marcha. La que abandona momentáneamente al organismo es la Capitana Porfiria, no obstante, cuando sale, debe asegurarse, deja sus estelas en el camino, como un corro de luciérnagas hechas de una materia semejante a la del espíritu.

El curso de las estelas es aquella luz de rastreo que cuando se extingue para siempre, el espíritu, el primero al mando, se confunde en la bruma y, por cuestiones superiores, es absorbido por el Principio y no retorna sino con nuevas misiones, hacia otras embarcaciones.

Lo que auguro para mí es una muerte anunciada, en la que mi embarcación quedará resumida a huesos, cuadernas hundidas y mástiles rotos y la Capitana Porfiria, partirá hacia océanos superiores en busca del capitán Amet. Tal vez antes de trasponer el horizonte, en la nave mayor de la muerte, vea mi lejana huerta de rosas y jazmines y junto a ella a una anciana agónica, con los ojos vacíos y convulsos. No sé si sentiré algún tipo de compasión por lo que me suceda, pero una parte de mí deberá navegar, primero a la deriva, para luego ser atraída, por una suerte de magnetismo, hacia las embarcaciones de los Orígenes, donde mora el capitán Amet y el resto de mi casta.

sábado, mayo 09, 2009

PORQUE ANTE TI CALLAN LAS ROSAS Y LA CANCIÓN... Homenaje poético a Mamá



MADRE
Carlos Oquendo de Amat

Tu nombre viene lento como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

Mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niños que los hombres miran desde aquí distante

Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura

A tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso

Entre ti y el horizonte
mi palabra está primitiva como la lluvia o como los himnos

Porque ante ti callan las rosas y la canción.

De 5 metros de poemas.


A MI MADRE
Leopoldo María Panero

(reivindicación de una hermosura)

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)

Poemas del manicomio de Mondragón. 1987


MERCEDES... in memóriam
Lúber Ipanaqué

Mi madre fue campesina.
En el crepúsculo sus ojos se tornaban como las
aguas del río Ucayali.
En el ocaso amaba el vuelo de las garzas.
Nunca dio su corazón a la sonrisa de las flores.
Ni su amor a las serpientes del camino
como los hombres suelen darse a la traición y
a la barbarie.
Pero una tarde- o noche, no recuerdo-
el tiempo no hizo diferencia entre la sonrisa de sus labios
y la contaminación de su sangre derramada por su cuerpo.
Se quedó cautiva de dolor y presa de miedo como una
mariposa en las manos de un niño.


Foto: Escena de la película La teta asustada.

lunes, mayo 04, 2009

TRES POR UNO O HISTORIA DE LOS PUBERTOS ENAMORADOS

Fabián Junior

Viajar es uno de los mayores placeres que puede disfrutar el hombre, y lo hacemos por una infinidad de motivos, los principales se relacionan con la búsqueda del sosiego espiritual, la ruptura de la rutina del trabajo, el querer cambiar de aires y dejar de ver siempre las mismas personas, el deseo de conocer nuevas tierras que se nos hacen cada vez más lejanas cuando cae la noche y no nos queda más remedio que sentir las ondulaciones de nuestro colchón. Otros enrumban con sus maletas por el trabajo que nos espera en otra ciudad, los más lo hacen por el simple gusto de viajar por cualquier motivo, la cosa es viajar y punto; otros viajan en búsqueda de libros. Los que se dedican a la literatura o a la lectura, al estilo del León de Natuba, quieren libros nuevos y encontrarse con seres como ellos, con los creadores de las mentiras más felices. Es así como el grupo literario Plazuela Merinox se entera que en la ciudad de Trujillo se realizaba la 4ta Feria del Libro; agarran sus morrales, un par de botellas de agua mineral, unos cuantos soles para solventar los gastos de comida, hospedaje, y otra buena parte, separada e intocable, que está destinada para comprar a aquellos seres de papel, los libros.

Es así que la gente recala en la ciudad de Trujillo, ciudad llena de cultura y tradición literaria. Reix, Jalevi Juárez y Fabián Junior, miembros de Plazuela Merinox, repletaron sus mochilas y morrales y compraron unos pasajes que los trasladaron a esta ciudad mística. Reix, poeta flamantito, llevaba su mochila llena de ejemplares de Ciudad Mutable; Jalevi Juárez tenía su morral lleno de los ejemplares de su segundo libro, Una mirada al averno, que casi en la puerta de la imprenta se quema. El morral tenía letras bordadas que decían Cajamarca, que él había comprado en esta ciudad, pero que fue fabricada en Limonta. Pero qué descosido que estaba este morral. Fabián Jr. Comenzó a pedir prestado agujas e hilo en la casa de un primo, donde habían planeado desayunar, pero como no estaba en casa la dueña original, no se supo dónde descansaban estos seres por algunos temidos; bueno Jalevi salió a calle, presuroso, en búsqueda de una tienda para adquirir estos artículos. Reix y Fabián Jr. Le hicieron saber que en las mañanas y las noches no se vendían agujas ni sal, porque trae mala suerte, pero él se enfrasco en esta mañanera y difícil empresa; al poco rato traía un canuto con hilo y una aguja de regular tamaño en su mano, y nos miró malicioso como el personaje de un cuento que escribió cuando integraba La Santísima Orden 34. Reix estaba nervioso, pensando que en cualquier momento mientras el sastrecillo avanzaba en su tarea, aparezca algún ser extraño en búsqueda del personaje para asesinarlo, como sucede en el cuento. Por fortuna estábamos en Trujillo y no en los arenales piuranos, qué alivio.

Después nos volcamos como locos a La 4ta Feria del Libro, muy desesperados, y allí estaba el imponente complejo Mansiche, eran las 9 de la mañana, aún no abrían sino hasta las 11 de la mañana, es así que nos internamos junto con el poeta Henrix Córdova, de estirpe huancabambina, a comer algo. Los carros pasaban y Reix hacía negocios con Fabián Jr., para que le bajara una gigantografía de Vargas Llosa que estaba colocada en el tronco de un enorme árbol de las afueras del complejo. Ahora Reix, el mutante se había vuelto un ladrón de poca monta para variar.

La comida fue modesta, al salir de allí Henrix Córdova llamó a uno de sus camaradas para gestionar el hospedaje de los recién llegados, es así que no logramos ingresar a la feria a las 11 de la mañana; el resto de la mañana se nos fue en la cargadera de maletas, mochilas, morrales hacia un cuarto amplio que nos brindaba un amigo de Henrix.

Por fin, a la 1 de la tarde logramos ingresar a la feria del libro, todo estaba bien organizado: auditorios (César Vallejo, José Watanabe), la exposición central dedicada a la biobibliografía de Mario Vargas Llosa, área recreativa para niños con su respectiva sección de lectura de cuentos, estantes de venta de libros de diferentes editoriales nacionales y extranjeras, un café súper acogedor; todo perfectamente señalado y bien distribuido. Así que nos volcamos al mar de libros que nos esperaba dormido en su tinta; libros por doquier y mucha más gente observando, preguntando por diferentes títulos, regateando con los vendedores, escuchando los comentarios de un novela, de un libro de cuentos o de los autores: Rayuela, Historia de Cronopios y de famas de famas, País de Jauja, La violencia del tiempo, La guerra y la paz, Crimen y castigo, y otros tantos libros; en El Aleph, Fabián Jr. escuchó preguntar a jovenzuelos y adultos, en sólo unos minutos, por Andrés Caicedo, Roberto Bolaño, Miguel Gutiérrez, Mario Bellatín, Juan Gelman, Oswaldo Reynoso, Antonio Cisneros, Roger Santiváñez…

Esta primera incursión en los estantes de venta fue buena, y luego ingresamos a las diferentes salas de conferencias, presentaciones de libros, ya para este el tercer día de la feria se había presentado, en Huanchaco, Mario Vargas llosa con su conferencia Los secretos de un novelista; César Hildebrand con su libro Cambio de palabras, provocando revuelo en el auditorio César Vallejo y en toda la feria que estaban a lleno total. Otro de los espectáculos que llamó la atención de niños y adultos fue el conversatorio del público con Nicolaza, el títere que aparece en TV Perú, que al responder a las interrogantes nos daba, fiel a su estilo, lecciones sobre algunas de las etapas más sobresalientes de la historia nacional, gastándose bromas con todos a no más poder. Y la noche era negra, y el concierto de rock esperaba impaciente para atragantarse con nuestras nostalgias.

Al amanecer, Reix recordaría, como Arancibia, malévolo personaje de Confesiones de Tamara Fiol, novela de Miguel Gutiérrez, sus días lejanos en Tumbes cuando fue a espectar el concierto de Nicole Pillman, peruana finalista en el Latin American Idol. Se le hacía muy cercana su ropa y su fragancia cerca de él, pero optó por levantar sus huesos para dejar de recordarla, y pensó una vez más que un punk reprimido como él no podía estar pensando esas cosas.


Era nuestro segundo día en Trujillo, esta vez teníamos que ingresar y a Jalevi se le ocurrió hacer una de las suyas. En la boletería se enteró que el pagó era voluntario, es así que sacó una moneda de un sol y pidió tres boletos; sin duda alguna, la entrada era tan barata, que Reix le aconsejó que comprara 40 ó 50 boletos por un sol y se ponga a revender en la entrada del complejo Mansiche; pero este narrador no le hizo caso porque quizá sospechaba de las malas intenciones del poeta punk. Fabián Jr. sólo los miró e ingresó dejando el boleto, uno de los tres comprados con malas artes, al pasar la vigilancia; regresó a mirar y Reix seguía inquietando al ya temeroso Jalevi.

Fabián Jr. deambuló un rato por los estantes, mientras esperaba que los otros ingresen con la paz necesaria; se detuvo ante Por las noches los gatos, antología de Antonio Cisneros (1961 - 1986). Se entretuvo con Cuatro boleros maroqueros, Tercer movimiento (affettuosso), Arte poética 1, Poema sobre Jonas y los desalienados; de repente sintió una palmada en la espalda, era Reix, luego se apareció Jalevi con una casaca negra y unos libros que había comprado el día anterior; una vez juntos se fueron una vez más a la caza de libros; y los minutos transcurrían sin mayor sobresalto, cuando de repente, no se sabe cómo, estaban rumbo a Huanchaco, querían ver su muelle y sus caballitos de totora. Es así que tres merinox paseaban sin zapatos, en jean a media rodilla por la playa, estaba tan fría el agua que ninguno se animó a meterse un chapuzón, realmente la niebla lo estaba invadiendo todo; apuraron el paso y fueron al muelle. Esta vez ya no le funcionó el truco a Jalevi y tuvo que pagar las entradas completas, caballero no más; el muelle invadido de turistas con sus anzuelos y unos pescados diminutos, los lugareños sí que pescaban, a ellos les iba mejor; Fabián Jr. se sentó en una de las bancas para recibir al hermano de Colán, se quedó un buen rato mirando a una mujer en un caballito de totora. Reix y Jalevi estaban en la parte extrema del muelle y miraban las olas y a esos seres mágicos de totora y a una que otra chica que se aparecía por allí, para esfumarse…

Salieron del muelle, oscurecía: a tomar el ómnibus para volver a Trujillo; a las 8 de la noche se presentaba Miguel Gutiérrez con su novela Confesiones de Tamara Fiol. Súbete rápido Reix le grito Jalevi; Fabián Jr. ya estaba sentado al fondo, junto a él se acomodó Jalevi, pero el poeta de Ciudad mutable se sentó solo, quería ir solo, bueno en fin; es así que subió una chica medio punk, era la ideal para él, así que se dispuso a tomar una buena posición para esperar que la chica se siente a su lado, pero ella pasó de largo entonando una canción difícil de descifrar, para sentarse junto a nosotros que no teníamos ningún afán con ella; reix la miró melancólico y no soportamos la risa. Definitivamente estaba salado este pata. Cinco minutos después el bus recogía otro pasajero, era un hombre alto y corpulento, se sentó junto a Reix, él lo miró asustado y nosotros nos volvimos a reir, estaba recontra salado, mismo caballa…

Sin duda Miguel Gutiérrez era unos de los platos fuertes de la 4ta Feria del Libro; y allí estaban los merinox en primera fila para escuchar al autor de El viejo saurio se retira, y aparece Gutiérrez, sereno y sonriente, ante un auditorio lleno; y la charla entre los presentadores y el narrador piurano se prolongó hasta las 9. 30. Al terminar muchos corrieron para pedir un autógrafo. Reix y sus patas decidieron salir del lugar y caminar por el complejo, pero Fabián Jr. los adelantó y compró un ejemplar de la novela. En los estantes de Alfaguara, la editorial que publicó la novela, Gutiérrez firmaba su libro y se tomaba fotos con sus lectores por doquier. Y allí vemos a Reix, Jalevi y Fabián Jr. fotografiándose con el padre de Tamara Fiol. Un par de fotos más y listo, le tocaba a una señora ya entrada en años, que esperaba ansiosa que esos mocosos se fueran ya…

La jornada se terminó, nuestro segundo día en Trujillo ya estaba extinto, y ahora tocaba retornar a La Solar. Cenaron algo ligero y a esperar la medianoche para retornar, la feria continuaba, estos pubertos ya debían retornar. Tan lejos, tan cerca de ti, dijo Fabián Jr. al recordar una mujer leyendo Rayuela, en una de las bancas de la feria, él la reinventaría como sucede en esta novela, capítulo 7… él intentaría un nuevo viaje, el más difícil de todos.

Fotos: Reynaldo Cruz

jueves, abril 30, 2009

REYNALDO CRUZ: “LA LITERATURA ES EL ESCAPE PERFECTO PARA LO QUE CONSIDERO UN CAMINO SIN RESPUESTAS”


Pedro Castro Balmaceda

¿Cómo recibieron los piuranos el lanzamiento de tú primer libro? ¿Y los críticos?

Ciudad Mutable (Canción Subte para Helena), es mi presentación formal como escritor, ya antes había aparecido en revistas como Sietevientos de Houdini Guerrero y Plazuela Merino, editada por el grupo literario de homónimo. En esa perspectiva, ya la gente sabía que un libro era eminente en mi carrera literaria, pero era cuestión de tiempo. En nuestra ciudad, existe el interés en la literatura, pero es un interés en crecimiento, en ese sentido, puedo decir que la respuesta de los piuranos ha sido favorable, teniendo en cuenta el contexto. Por cuestiones laborales he tenido que postergar para el próximo año la presentación del libro en Chiclayo, Trujillo y Chimbote, ciudades donde existe una estrecha relación con grupos literarios de mi generación.

En relación a los críticos, bueno no siempre se puede decir que el primer libro logra convencer al propio autor, que debería ser su mejor crítico. En cierta forma, a quien piensa dedicarse en serio a la literatura, le cuesta demasiado convencerse a sí mismo cuándo es el tiempo de publicar. Eso fue lo que me sucedió, después de 16 meses de corregir los textos, decidí que era tiempo del primer libro. No me arrepiento, pero cada vez que reviso el libro, me encuentro con una autocrítica, producto de la lectura constante que realizo.

Antes de que Ciudad Mutable llegue a imprenta, envié el material a escritores de Lima, Chimbote y algunos que radican en el extranjero como Roger Santiváñez, para pedirles una apreciación. La respuesta fue positiva, por eso, concrete la publicación, caso contrario no lo hubiera hecho.

¿Sobre que se trata el libro, y de dónde recibiste la inspiración para escribirlo?

La metamorfosis de la ciudad, es el eje de Ciudad Mutable; es un recorrido imaginario en la urbe, en tiempos en que lo antiguo cede paso a lo cosmopolita, y los cambios arquitectónicos se producen sin darnos cuenta, o porque nos resulta más cómodo ignorarlos.

El desencanto de la vida en la ciudad, es constante. Es una mirada apocalíptica de la modernidad. Es parte de una visión de cuando era joven idealista y contestatario. En el libro se refleja una búsqueda de transcendencia. Canción Subte para Helena, refleja tiempos vividos en el lugar más representativo para los artistas e intelectuales piuranos: la plazuela merino.

Me preguntaban si Helena existía, si acaso era una musa. La Helena más representativa de la historia fue la que desencadeno la guerra en la cuna de la civilización. El caos en la perfección. Helena representa la poesía, el amor y lo que no alcanza a ser parte de él. Entonces, la Helena de la cual escribo en el libro, no es una Helena que pueda existir en la realidad, pues la civilización es otra y las mujeres también. Un escritor serio no puede decir que su libro fue producto de la inspiración de alguien especial, eso queda para mozuelos despreocupados que sólo publican por figurar.

¿Desde que edad empezaste a interesarte por la literatura?

Desde que estudiaba en la primaria tenía una atracción a los libros, era común que pasara la tarde en la biblioteca del colegio San Miguel, donde estudie 12 años o en la Biblioteca Municipal. Cuando ingrese a la universidad, porque quería ser periodista, empecé editando un boletín de opinión con unos amigos, era una reflexión sobre lo que pasaba en el país.

Fue en la Universidad Nacional de Piura donde conocí a los muchachos de Café de artistas, la ultima estirpe generacional salida de la especialidad de lengua y literatura, con quienes nos reuníamos para intercambiar nuestras creaciones. Luego, cuando Houdini Guerrero dictó el taller de literatura, me percate que necesitaba poner más empeño. Allí fue cuando decidí que además de periodista debía ser escritor.

En el 2005, luego de varios intentos logramos conformar Plazuela Merino, junto a algunos integrantes del taller Aula 34. Con ellos publicamos tres números de la revista. Ahora estoy prácticamente alejado del grupo, por diversos motivos. Pero ellos se mantienen y están renovando sus integrantes.


¿Qué crees tú que es lo necesario para poder ser escritor en un país como Perú, donde poca importancia le dan a la cultura?

Perseverancia. Soy promotor cultural, he realizado proyectos relacionados en esta área, al principio sacaba de mis monedas para cubrir gastos. Luego me di cuenta, que subsidiar eventos culturales era mal acostumbrar a la gente. Un caso concreto cuando alguien publica un libro, siempre están allí fregándolo a uno para que le obsequie un ejemplar, en algunos casos es comprensible, uno ha sido poeta y sabe que otras son las prioridades, pero lo que no se puede entender es que la gente no valore lo que uno realiza. Mira para esta publicación he recibido apoyo de la UNP, pero también he puesto de mi bolsillo. Entonces, tenemos una inversión que es raro que se recupere en corto plazo. A los políticos no les importa la cultura, pero los escritores no nos sentamos a llorar por eso, avanzamos de cualquier forma. En poco tiempo, se hablara de las industrias culturales, y tal vez nadie se acuerde de los esfuerzos que hicimos cuando nadie le daba unos céntimos a la cultura.

¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

Ahora estoy estructurando el esquema de una novela sobre el papel de la prensa en el poder político, para ello me estoy documentando. La idea surge pues como te decía, soy periodista, y hay matices que no pueden escribirse en un periódico, pero si en un libro.

Mas libertad encuentro en la literatura, lo que escribo en ella fluye. He iniciado el primer borrador de la novela que espero terminarla a fines de este año, y si consigo el financiamiento publicarla en el 2010. Para eso, he decidido dedicarle más tiempo a la literatura que es el escape perfecto para lo que considero un camino sin respuestas.

Nota: Un fragmento de la presente entrevista fue publicado el jueves 26 de Marzo de 2009 en la sección Cultural del diario La República, edición norte.

CRISANTO PÉREZ ESAÍN FINALISTA EN COPE INTERNACIONAL 2008

Ricardo Musse

El escritor hispano-peruano Crisanto Pérez Esáin se situó, en la XV Bienal de Cuento “Premio Copé Internacional 2 008”, dentro del selecto grupo de finalistas con su realización cuentística “Sin noticias de Carriego”.

Con “Árboles enanos” (2 006) y con “La casa escondida” (2 007) obtuvo el primer puesto en el XXXIII concurso de cuentos “Ciudad Tudela” y en el XXV Concurso de relatos “Ciudad de Zaragoza”.

El grupo literario “Magenta” -ya un ineludible referente de la novísima hornada literaria piurana- en su revista mensual ha publicado algunas de las creaciones cuentísticas de Crisanto Pérez Esáin.

Además, en el 2 006, publicó su trabajo crítico: “Los trazos en el espejo: identidad y escritura en la narrativa de Julio Ramón Ribeyro”.

Con este último reconocimiento el escritor se inscribe dentro del talentoso parnaso de poetas y narradores del departamento de Piura, cuya solvencia estética fue reconocida por las distintas versiones del consagratorio Premio Copé.

Mis literarias felicitaciones al escritor Crisanto Pérez Esáin.

miércoles, abril 29, 2009

BIBLIOTECA VIRTUAL AYACUCHO


Gracias a las búsquedas interminables en internet, nos encontramos con un portal de gran atractivo para los lectores; se trata de la Biblioteca Ayacucho Digital, promovido por el gobierno venezolano. Este espacio nos pone al alcance las obras fundamentales del pensamiento latinoamericano.

Nos adentraremos a 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana del peruanísimo José Carlos Mariátegui, Tradiciones en salsa verde de Ricardo Palma, Comentarios Reales de los incas de Inca Garcilaso de la vega, Cuentos, que reúne la totalidad de los cuentos de Horacio Quiroga, Pájinas libres de Manuel Gonzales Prada, Motivos, obra poética de José María Eguren, Nueva Corónica y Buen Gobierno de Felipe Guamán Poma de Ayala, Poesía, la obra poética de Rubén Darío, Utopía de América de Pedro Henríquez de Ureña, Obra completa de Juan del Valle y Caviedes, Crónicas de poeta de César Vallejo, y un sinnúmero de títulos más.

La mayoría de los libros están escaneados y los podemos descargar en formato PDF, y otros, están estructurados y concebidos en este formato. Sólo nos queda leer y leer y leer…

POESÍA FEMENINA DE PIURA


El pasado 18 de marzo se llevó a cabo en la Pinacoteca Municipal, a las 7.30 p.m., el que parece ser Primer recital de poesía femenina de Piura. Este acto es trascendental porque es poco usual que las féminas de estas comarcas abandonadas organicen este tipo de eventos, lo que sí suele ocurrir con mayor frecuencia en Lima, por ejemplo, donde la tradición poética con perfume de mujer tiene un espacio ya ganado.

Ellas son las chicas malas de la película (citando un verso de María Emilia Cornejo): Mari Godos Curay, Erika Aquino, Bertha Núñez, Carmen Arrese, Libertad Orozco y Karina Guardado. Han arremetido con todo su arsenal contra la literatura hecha por los varones totalizadores; ¡que se cuiden los malditos!

Aquí dos poemas de Karina Guardado, promesa femenina de la poesía piurana.


BIOGRAFíA

Supe desde antes de nacer
que no se podía vivir esta vida.

Mi biografía la he dado
en tan diferentes versiones
que ya no sé cual es real.

Pero me aferré porque
quería conocer el placer
Sexual. Me decepcionó.
me aferre porque quería
conocer que tan estúpidos
Pueden llegar a ser
Los seres humanos.
También me decepcioné.


SUICIDIO

Parecía que soñaba,
parecía que conversaba,
sobre una de sus tantas guerras,
con las sábanas.

Confundía, perturbaba,
era como sentir crecer la luna dentro de él.

Fue en julio, lo recuerdo.
Y en la habitación sólo
había una cama y una lámpara
sobre una mesa gris.
Éramos pobres. Ahora somos más.

No sé. Está muerto. Lo maté.
Y lo dejé sonriendo sin vida.
Sobre la cama.
Desnudo. Agotado.

MERINO, LA PLAZA Y LOS OTROS


Reynaldo Cruz Zapata

30 de Enero. El lugar sigue oscuro, parece que alguien olvido pagar el recibo de luz. Tres niños hurtan las flores de las ofrendas florales para jugar a un velorio, su madre al verlos ha lanzado una serie de improperios. Tres muchachos en bicicletas, de aquellos que frecuentan esta plaza, miran con curiosidad la escena, es el aniversario de este Huevón dice uno, mientras otro refuta que a un muerto no se le puede celebrar su nacimiento.

Noventa y dos años han transcurrido desde el nacimiento de uno de los artistas más representativos del Perú. “En esta casa nació el 30 de enero de 1817 el insigne pintor peruano don Ignacio Merino. Tributo que a nombre de Piura, le rinde el Consejo Provincial. Año de MCMXIX”, es la inscripción en una placa en el interior de la casona donde hoy funciona el Centro Cultural del INC.

Hijo de don José Clemente Merino de Arrieta del Risco y doña Micaela Muñoz de Ostolaza y Ríos, Ignacio Merino viajó a Francia a los 10 años para estudiar bachillerato, pero más pudo su vocación por la cual abandono sus estudios universitarios, convirtiéndose a los 20 años en discípulo de Raymond Monvoisin, afamado retratista francés.
Esta placita, que nadie sabe porque algunos la llaman plazuela limita con la iglesia del Carmen (hoy museo de arte religioso) y la iglesia María Auxiliadora. Aquí en la intersección de la Avenida Sánchez Cerro y la Calle Libertad, retorno de vez en cuando, esperando encontrarme con el misticismo que encontraba años atrás, en que los que no había chiquillos emos y punks que son jovenzuelos que sólo quieren figuran y que todo mundo les mire sus peinados y sus ropas extravagantes.

En 1839, a los 21 años, Ignacio Merino regresa al Perú, luego de haber viajado por Italia, España y Brasil. En Lima fue incorporado a la Academia de Pintura y Dibujo, ejerciendo la dirección de la misma de 1841 a 1850.

Siete años atrás, la plaza era más nuestra. En aquellas noches, solíamos conversar de arte, literatura, política y nos reíamos de los demás, de lo esquematizado que era vivir en una sociedad. Los tiempos han cambiando, algunos se han marchado, otros decidieron quedarse, nuevos rostros aparecen y conocidos regresan cuando pueden.

Ignacio Merino, regresó definitivamente a Francia en 1850, a los treinta y tres años e ingresó al taller de Paúl Delrroche (pintor historicista que influyó en esta etapa de su pintura). Expuso en diversos salones y obtuvo el Tercer Premio en el Salón de París en 1863 con su obra “Colón ante los sabios de Salamanca”.

Tiempos atrás, cuando los abuelos aún vivían, en esta plaza se celebraban las festividades de la Virgen del Carmen y de María Auxiliadora, las bandas populares y las escolares del San Miguel y Salesiano deleitaban a los piuranos en las retretas dominicales. Hay quienes dicen que Francisco Sandoval se inspiró una noche en este lugar para crear el himno a la centenaria Alma Mater de Piura.

El 17 de marzo de 1876, Ignacio Merino muere de tuberculosis, no sin antes declarar ante el cónsul de Perú, en París, Ventura Marco del Pont, que es soltero, no tiene hijos ni herederos, lega sus cuadros a la ciudad de Lima y a su natal San Miguel de Piura todo lo que posee y pueda poseer.

En estos dominios, me inicie como cronista, mirando lo extraño que había en cada uno de aquellos personajes urbanos: los trajes negros de chiquillos punk y tunos, los cabellos hirsutos de los anarquistas; soñando la utopía de que todo podía ser mejor, bebiendo borgoña por motivos inventados, mirando los ojitos de las musas que creían que la poesía era lo mejor de nosotros, aquí conocí a mi primera mujer y a los que posteriormente integrarían el inefable grupo Plazuela Merino.

Teófilo Castillo, pintor peruano, afirma que “La mujer que ríe”, oleo de Ignacio Merino también conocida como “La loca”, es el retrato de Nina Guerin, una amante del artista, una musa, como las cruzan sin detenerse en esta plaza, y es mejor dejarlas pasar, el arte no está hecho para todas.
De lo heredado, 80 mil pesos, se compró para la catedral la pila bautismal, un escritorio y un ropero, también una verja que estuvo en la Plaza de Armas y un puente de madera que el río se llevó a 4 años de su construcción. Es posible que sólo nos quede el monumento de esta plazuela, que fue confeccionado por el escultor Querol en España. Cuentan que en su trayecto a Piura perdió el pincel, el mismo que fue reemplazado y se volvió a perder una noche que unos seres oscuros lo tomaron prestado por siempre. Hace 2 años la placa de bronce que expresaba “Piura a Ignacio Merino, 15 de agosto de 1903” fue robada sin que hasta fecha se conozca su paradero.

En otros tiempos esta plaza era solo una pequeña manzana de casas, que limitaba con una explanada en la iglesia del Carmen, que el alemán Carlos Schafer compró con dinero propio para demolerlas y construir así los dominios donde ayer aprendimos a no ser nadie. Llueve. Los feligreses han salido de la misa. Una nínfula ha robado una azucena de los arreglos florales para colocarla en su cabellera, es casi perfecta bajo la lluvia. Fuegos artificiales anuncian otro año más de memorable ocasión. Parece que hoy no vendrán los amigos, celebraremos otra noche cuando la plaza vuelva a ser tan nuestra como el recuerdo que los piuranos ya no tienen de Merino.

martes, enero 20, 2009

EL NUEVO PERIODISMO EN EL MUNDO


Una Reflexión de César Hildebrandt a propósito del lanzamiento de la edición norte del diario La Primera. Disertación realizada en el auditorio principal de la Universidad Nacional de Piura, la tarde del 6 de enero de 2009.

Transcripción de Reynaldo Cruz Zapata.

El periodismo del futuro es el periodismo que ya está asomándose en la internet. El periodismo que no hacen los periodistas sino que hacen los de a pie. Ya hay varios sitios en la web que toman el nombre de periodismo ciudadano, se llama ciudadano porque lo hacen anónimos, gente que comenta cosas, que denuncia cosas, que cuenta cosas y que hace crónicas de cosas que la prensa no registra.

El periodismo ciudadano tiene un gran porvenir y cada vez más certeza de su crecimiento a partir de la decadencia - claro que hay excepciones - de la decadencia general de la prensa, es decir, la decadencia de la prensa escrita no se debe a que ahora sea menos vista que antes, se debe fundamentalmente a que los periodistas son menos libres que antes, porque el periodismo en el Perú y en el mundo no lo están haciendo los periodistas sino los dueños, porque los periodistas en muchos casos son escribas, empleados, redactores dirigidos por gente que está sumamente interesada en dar una visión sesgada de las cosas.

El periodismo ciudadano va a asustar a la prensa formal y ya la está asustando. Resulta que la publicidad en internet crece, mientras que la publicidad en la prensa escrita - en el mundo, no hablo del Perú – tiende a decrecer. Hay periódicos serios, grandes en el mundo que están dedicándole muchas energías a su versión cibernética, a su versión virtual. Y hay muchas tribunas en el mundo que nacen todos los días en la expansión infinita de las páginas web, que cuentan cosas que ustedes no pueden ver, que no podemos ver en la prensa formal.

Si ustedes abren ahora por ejemplo, cualquier periódico peruano se van a dar cuenta que lo de Gaza no está retratado en toda su magnitud por la prensa formal, pero si ustedes entran a AlJazira, la cadena Katari, la cadena de televisión que se fundó con 130 millones de dólares hace algunos años. Si ustedes entran en Al Jazira que significa la isla en árabe, van a encontrar las imágenes que no van a encontrar en ningún noticiero peruano, ni en CNN, ni menos en la FOX, van a encontrar versiones de Gaza que no son sectarias, si no que son relatos ciudadanos precisamente y fotos tomadas con celulares de los que está pasando en Gaza, porque resulta que como el ejército de Israel está impidiendo el ingreso del periodismo formal en Gaza, el periodismo en Gaza lo están haciendo los Gazahuis o sea las víctimas, los habitantes de Gaza.

Es un ejemplo clarísimo, reciente, palpitante y sangriento de lo que va a pasar en los próximos años si la prensa formal sigue siendo cautiva de los intereses, de los grandes intereses del dinero, de los grandes intereses de las corporaciones. La prensa en el mundo ha perdido independencia y la pierde cada día más, porque está sometida a los intereses del dinero, entonces, eso hace que el internet y el periodismo ciudadano en general que se da a través del internet sea una alternativa real, concreta, de información, de verdadera información. Me temo sin embargo, que algunos gobiernos ya están pensando en fiscalizar el internet, en controlar el internet, en vigilar el internet y en reprimir el internet. Bueno, imagino que el internet encontrará las formas para evadir esa fiscalización, ese control, esa represión.

En general, lo que quiero decirles es que el periodismo del futuro, si estas cosas siguen tal como están, lo va a hacer la gente de a pie y no los profesionales, porque la gente de a pie si tiene libertad para contar cosas, no es el caso de casos de periodistas en el Perú y del mundo que tienen que obedecer ciegamente los patrones de los propietarios, algunos de los cuales son abiertamente mafiosos mexicanos entregados a hacer dinero a costa de cualquier cosa, y de allí pues lo encarnizado de esta pelea y de allí los insultos que uno recibe, y de allí las guerras civiles que uno tiene que enfrentar cuando habla del asunto real: quién es propietario de quien, quién es propietario de qué, y qué obedece la línea editorial de determinado periódico.

Sigan la pista del dinero que allí está todo, sigan la pista del dinero ¿quién está detrás?, ¿qué intereses mueve?, ¿qué bancos?, ¿qué corporación?, ¿qué negocio espectaticio?, ¿qué futura licitación? Allí está la explicación, y esto hace que el periodismo formal empiece a tener problemas cuando la gente dice la lectoría está bajando – no estoy hablando de Piura, por si acaso, nadie se sienta aludido, por favor, estoy hablando en general – en el Perú, cuando dicen la lectoría está bajando, si pues, claro que está bajando, que creen que la gente no se da cuenta de cómo los intereses se han comido la libertad de los periodistas, de cómo los intereses comerciales han devorado la libertad de muchos periódicos, cómo resulta que al final de cuentas el periódico cuenta lo que el dueño quiere y mutila lo que el dueño quiere y subraya lo que el dueño quiere, calumnia a quien el dueño quiere, insulta a quien el dueño decide insultar, la prensa está en serios problemas.

Si yo fuera – que no lo voy a ser – profesor de una facultad (de Comunicación), estoy seguro que fuera un fracaso; pero si lo fuera, mi primera lección sería decirles: chicos cuídense de la prensa, porque la prensa no es como ustedes creían que era: el territorio de la libertad, el territorio de la opinión libre, el desinteresado territorio donde la verdad se dice y la mentira se denuncia, ni se la crean, eso es caperucita roja en 3D. Sí, sí eso es ricitos de oro en versión xxx, (risas del público), ni se la crean, se van a encontrar con unos jefazos que los van a mirar con desconfianza y les van a decir: “Y tú quién te has creído para imaginarte que te vamos a publicar tu crónica. Qué te has creído”. Es que soy el periodista. “No, no, no. Aquí eres lo que queremos y se acabo”.

El periodista que fue a hacer su crónica esforzadamente, que escribió esforzadamente, que trató de registrar una cierta verdad sensorialmente captada: había 3 mil en el mitin. No, no, no, había 500, ya está, lo decide el jefe de redacción y el jefe de redacción recibe las órdenes del dueño, si tiene que haber 500, habrá 500 y si conviene que los 500 se conviertan en 5 mil, habrá 5 mil, lo que usted quiera, como usted mande. En ese territorio se van a mover ustedes, por eso es que la primera frase que ustedes deberían oír es: “Aprendan a decir no, como las vírgenes” (risas del público), porque el que dice sí, después ya no puede decir no, se vuelve un sí crónico, automático, y luego viene el fenómeno de la autocensura que es lo peor que le puede pasar a un periodista, un periodista que ya no necesita ser corregido, rectificado, sino que se corrige y se rectifica sólo porque sabe hasta dónde puede llegar, sabe dónde están los intereses de los periódicos, de los propietarios y sabe qué es lo que tiene que hacer ante cada caso, a eso hemos llegado, por eso es que grandes periódicos que antes eran paradigmas de transparencia y libertad se han convertido en lo que son ahora: tristes sombras, remedos de lo que fueron, hablo del New York Times, no estoy hablando del diario La Aurora de Huancayo, hablo del New York Times.

El New York Times llegó a ser tan patriótico, tan repulsivamente patriótico en la guerra con Irak que tuvo que pedir disculpas en un editorial de dos páginas cuando se supo que no hubo armas de destrucción masiva y que la administración Bush había mentido. El New York Times se embarcó en la mentira de las armas de destrucción masiva, y la divulgó y la defendió y se quemó. Y quien fue la jefa de redacción Judith Miller tuvo que ser echada a patadas para que el diario se limpiara un poco de tanta vergüenza. Eso le paso al New York Times, al New York Times, nada menos, imagínense qué le que pasará a La Aurora de Huancayo, ya no amanece, anochece La Aurora de Huancayo (risas del público), Crepúsculo se llama ahora. Claro, estas verdades no le gustan a muchos, porque dicen éste es el aguafiestas, la verdad que me interesa muchísimo ser el aguafiestas a ser el mentiroso, me encanta ser el aguafiestas.

Les cuento mi experiencia. Les cuento desde el comienzo, yo entré a la televisión creyendo que los programas periodísticos estaban sumamente interesados en contar la verdad, estaba convencido de eso, era lo suficientemente cretino como para pensar eso. Bueno, tuve primero mi primer, que salió muy bien, el ego lo tenía en la azotea, de maravilla y me duró siete meses y me botaron a los siete meses, por qué me botaron, porque me fui al Líbano y le hice una entrevista a Yasser Arafat en un programa que se llamó Testimonio, que fue el primer programa que yo tuve, que se emitió en canal 4 en el año 1981. Entrevisté a Arafat, 20 minutos. Las preguntas eran tan incómodas como el celular que acaba de sonar (el periodista hace este comentario ante un timbre ruidoso de un celular; risas del público). Le pregunté a Arafat: ¿Si su organización no era terrorista, por qué había producido la masacre de Múnich? Y le pregunté a Arafat: ¿Por qué si su organización no era terrorista, hacía que niños fedayines de once y doce años manejaran ametralladoras rusas? Así que el señor Arafat se quedó muy disgustado conmigo, cortó la entrevista de 20 minutos, se paró y se largó y yo me quede a las 5 de la mañana en un zócalo, en la verde de Beirut, en plena guerra civil, absolutamente estupefacto, Arafat me había dejado plantado, pero por lo menos tenía 20 minutos de entrevista; llegué a Lima y edité mi entrevista y dije: aquí me consagro, 20 minutos con Yasser Arafat, el jefe de la OLP, Organización para la Liberación Palestina, el líder de la resistencia palestina, ¿Quién no quisiera tener 20 minutos con Yasser Arafat? Bueno, la propalé y me botaron (risas del público). Y me botaron porque el dueño del canal me dijo que había recibido muchas presiones que decían que considerando que Yasser Arafat era un terrorista como era posible que canal 4 hubiera propalado la entrevista a un terrorista y por lo tanto el canal me rescindía el contrato. Ya está, listo ¿así aprendí? No, no, no aprendí, seguí aprendiendo hasta que me botaron dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce veces me han echado de televisión, por diversas razones, pero sobre todo porque yo creía que la televisión necesitaba la verdad y creía en la verdad.

Un día – y esto lo acabó de contar en una columna - mi reportera Sonia Goldemberg descubrió la farsa en la cárcel de la policía de investigaciones, en donde todas las noches los presos salían de parranda todos los fines de semana y Sonia Goldemberg descubrió que se quedaban sólo 2 y se iban 30 de parranda y 2 contestaban la lista por los otros 30. Fulano de tal, presente. Fulano de tal, presente. Eran 2 voces nada más. Presente, presente, presente, presente, presente (risas del público). Todos estaban presentes y había 30 afuera. Bueno, el dueño del canal me dijo que no pasara eso, que no propalara eso, que no difundiera eso porque iba hacerle mucho daño al gobierno, le dije que no creo que le haga mucho daño al gobierno, le hace mucho daño a la policía podrida que tenemos. No, no olvídate, a la democracia, me dijo. ¿Cómo va a hacerle daño a la democracia decir la verdad? Hombre, lo ha pedido el señor Pedro Pablo Kushincky, que era ministro del segundo gobierno del señor Fernando Belaunde Terry. Bueno, al final difundí la cosa y me cancelaron en el aire el programa, me dejaron como un idiota, me pusieron comerciales y luego me pusieron los Detectilocos (risas del público), que era un programa cómico.

Me han botado por mil razones. Una vez me botaron porque Ricardo Uceda, descubrió el paradero del Comandante Camión. El Comandante Camión era un marino que se apellida Artaza, había cometido unos crímenes espantosos en materia de derechos humanos y que estaba en Panamá, feliz de la vida. Uceda descubrió su paradero. Bueno, allí fueron más eficaces, porque eran mis amigos de canal 2 y me dijeron: Esto no puede salir (imita el castellano masticado de Baruck Ivcher). Pero, entonces, yo me voy. Pues tendrás que irte, por no salir (nuevamente imita el castellano masticado de Baruck Ivcher). Y no salió, así que esa fue una guerra preventiva, por lo menos.

Para terminar, se enfrentan – los que van a terminar - ustedes con un mundo bien difícil y bien hostil, donde nada es lo que parece y lo que parece no es. Así que habrán bien los ojitos, lean todo lo que puedan, incrementen su incredulidad y su desconfianza, no les crean a las ratas que hablan por televisión.

Muchas Gracias.

miércoles, diciembre 10, 2008

LO QUE LA PRENSA ME ENSEÑO (DE PERÚ 21 Y OTRAS OMISIONES)


REYNALDO CRUZ

Álvarez Rodrich es el nuevo héroe de los estudiantes de periodismo, como para mí lo fueron César Hildebrandt y Edmundo Cruz. En la universidad uno cree estar aprendiendo el mejor oficio del mundo, descripto por Gabriel García Márquez, pero el mundo de la prensa te despierta del sueño que nunca será real.

“discrepancias sobre temas editoriales tan importantes que en opinión del grupo accionista requieren el cambio del director”. Ha confesado AAR es la razón de su salida de Perú 21, hasta hace unos días, el diario que representaba más pluralidad y credibilidad entre los medios escritos del país. “Son los 6 años más bonitos de mi vida…para mí personalmente fue una experiencia magnifica en mi vida haber liderado este esfuerzo” expresó brevemente.

AAR fundo Perú 21, le dio su personalidad, es cierto que los accionistas ponen su dinero, pero ellos no representan el prestigio que tenía el diario. El grupo humano del que se rodeo AAR le otorgo frescura al medio, esbozo su imagen, y lo convirtió en el diario más respetado del país. Algo que le costará mucho recobrar a quien sea designado el nuevo director del matutino.

La censura representa la desilusión para quienes idealistamente creemos que podemos fiscalizar autoridades y atenernos a las represalias que de una u otra manera tendrán que llegar. Los medios de comunicación han sido desde sus inicios empresas con fines políticos más que económicos, eso lo aprendí en mi etapa de cronista.

“No escribirás noticias que atente los intereses de los socios, empresas u amigos del periódico” parece ser un mandamiento de la santa inquisición de la prensa que permanece en el subconsciente de los periodistas. Cada letra escrita puede ser parte de la sentencia que uno mismo firma, si no se limita en la línea editorial.

La prensa que soñamos, aquella de café, entre maquinas de escribir y cigarrillo, aquella donde la investigación sea la rutina, ya no está mas con nosotros. Ahora, hay que darle a los lectores lo que quieren: muerte, escándalos y chismes. Decir que no es así, es ser cínico, pues más ventas se obtienen con malas noticias, que con notas de interés social.

Hay mucho por decir de la prensa. Quienes alguna vez entramos en una sala de redacción, sabemos que ante todo la publicidad limita el espacio de las noticias, es la primera en ocupar un espacio en la diagramación. Un diario no sobrevive de las ventas, sobrevive de la publicidad. La publicidad es la sangre del periódico me decía un maestro en la universidad.

El caso de Perú 21 merece una reflexión a quienes permanecen en la prensa. La ilusión ya no es la de antes, la realidad no es la misma. Tienen un compromiso con la profesión que muchas veces olvidamos por la rutina o por los apremios económicos.

Una noticia cultural no es más importante que la muerte en la portada de cualquier tabloide. La gente se ofende con el sensacionalismo de los mass media, sin embargo, es lo que les fascina a la mayoría. Se regocija inconscientemente de las tragedias ajenas. Se ha acostumbrado al consuelo tozudo de que en un país como el nuestro cualquier situación es posible.

Quienes aún sueñan con el periodismo de antaño, aquel que era un espacio de cultura, donde a pesar de que los medios eran empresas, se mantenía un poco más de libertad, alimentan desde sus pequeños espacios tradicionales o desde la blogosfera, aquel sentimiento que nunca debió perecer bajo la seductora caricia del poder.

Los comunicadores que vendrán, es una generación con un gran reto, el de no dimitir ante la estructura impuesta, el de renovar los medios, de apostar por una apertura, una pluralidad que permita al público educarse, desarrollar sus capacidad y no convertirlos en simples espectadores dispuestos a recibir todo lo que se les entrega.

Hay mucho por escribir sobre la prensa, sobre el poder mediático, sobre la supuesta investigación de los periodistas, sobre quien decide lo que publica y lo que se censura, quienes manejan en realidad los mass media y su interés que tiene en los consumidores de la información, quienes casi nunca se han preocupado por detenerse a ver quien les está colocando opiniones sobre temas coyunturales y otros intranscendentes.

Como AAR hay que ser consciente del momento adecuado para retirarse y reflexionar sobre lo que la prensa nos enseñó y ser tan digno para decir que la tentación del poder no pudo doblegar nuestra voluntad de ejercer el mejor oficio del mundo como nos indicó el maestro gabo.

martes, noviembre 25, 2008

EL LOCO OCTAVIO Y YO, LOQUEANDO LA CIUDAD

Lúber Ipanaqué


Al caer la noche como un puñal que corta el tiempo entre lo real y lo fantástico Piura deja de ser Piura para transformarse en un monstruo misterioso vestido de ciudad, por sus calles que simulan ser venas obstruidas por bolsas blancas de basura de cuando en cuando se suele encontrar caminando o tirado en una esquina, resoplando o efusivo, sobre todo nómada, con sus vestiduras sucias, las barbas blancas crecidas y una colcha sobre el hombro a Octavio, el loco más cuerdo.

Octavio, digna reencarnación de Carlos Marx, quizá sea el único ser en esta ciudad que se ha recibido realmente de hombre, ser trágico y misterioso que sin quererlo ha logrado construir un universo de incógnitas para quienes sólo lo hemos visto transitar con su locura a cuestas o para quienes nos hemos atrevido a conversar con él a cambio de una moneda y nos hemos deleitado con sus teorías inconcebibles- pero que en tiempos en donde lo único razonable parece ser la locura-, nos deja en un mar de desconcierto como verdaderos náufragos de la razón y el pragmatismo, y no sabemos si creerle lo que dice porque quizás nosotros seamos los que estamos realmente locos y él sea el único cuerdo.

Octavio, el políglota, habla francés, alemán, inglés y español. Octavio, el físico, habla de la fórmula vectorial de Vicocksy; Octavio, Harry Haller, quizá el último lobo estepario de esta ciudad; Octavio, el alquimista, es el que ha vencido a la muerte cuando en un principio era un dadito; Octavio el poeta, recita su poema El Beso y habla de Kafka, Vallejo, Rimbaud, Hemingway y otros; Octavio, el filósofo, nadie como él para definir nuestra existencia en una “mierda” y al universo en “otra mierda más grande”; Octavio, el comunista, dice que hay que destruir al imperialismo; Octavio, el alienígena, dice pertenecer a otro mundo en donde todo es energía de la mente, como si creyera en la existencia del topus uranus platónico; Octavio, el profesional, no sabemos cuándo en realidad se graduó de humano-humano, ya que tiene como colegas al Loco toca flauta, que suele sentarse por el Civa; y al Loco Héctor, quien suele burlarse de nosotros al deambular alrededor del Hospital Regional, llegar a la puerta de la Universidad Nacional y darse media vuelta, moviendo sus brazos como si fueran alas de pájaro y así nos dice que él sí puede ser libre.

Una de estas noches lo he visto caminar por la Av. Sánchez cerro, hasta que cruzó en dirección al Cine Municipal y lo he seguido una cuadra. Al saludarlo me reconoció cuando le dije, hola, Octavio, y él me dijo, hola amigo de Pucallpa, he estado leyendo su libro, hasta el momento va bien. Cuando me dijo esto recordé que le obsequié mi último libro y le asentí con la cabeza. Luego caminamos y conversamos, me doy cuenta que sus ojos tienen un brillo impresionante, una pareja de enamorados nos mira, sobre todo a mi, que voy caminando de lo más normal con Octavio y sonríen como diciéndose que el loco soy yo y no Octavio. Y es verdad, yo me siento el loco en ese momento.

A la medida que avanzamos, miro sus pies desnudos y con uñas largas, como las de un animal salvaje,- “un lobo en la estepa”, pienso- pisando el pavimento de las calles, y me pregunto cómo será sentirse así de libre, cómo será estar en ese estado tan natural. Quisiera preguntarle cuál es su nombre, porque no tengo la certeza de que su nombre en realidad sea Octavio, cuál es su apellido, dónde ha nacido, si es verdad lo que dicen, que ha sido profesor universitario, si es alemán; quisiera saber cuántos años tiene y muchas cosas que la gente normal suele preguntar, pero prefiero callar y sólo sentir que es mi amigo. Mientras yo pienso en todo esto, él habla de la vida, del triunfo que han tendido ante la muerte, de cómo la hicieron explotar en mil pedazos con rayos ultrasónicos cuando aun era un dadito y le sacaron “la gramputa”, de que si tan sólo llegáramos a encontrar los cuatros vectores de la fórmula de Vicocksy como “ellos” lo hicieron otro sería nuestro destino.

Siempre habla en plural, como si no estuviera solo y perteneciera quizá a una secta de locos o a un grupo de científicos malévolos o de almas superiores o de espías Nazis que gobiernan el mundo, y me hace pensar en la novela Sobre Héroes y Tumbas de Ernesto Sábato, en donde los “inocentes e inofensivos cieguitos” a quienes por pena damos una moneda pero que en realidad viven en un sub-mundo debajo de la ciudad, en las cloacas, desde donde lo controlan todo y son seres perversos que nos odian a muerte. Esos “inocentes cieguitos” han creado un sistema que nos gobierna, hacen y deshacen de nosotros, hasta controlan los colegios con el tipo de enseñanza que nos brindan y nos meten en la cabeza ideas como “hay que dar una limosna a los invidentes”, tienen un sistema de inteligencia perfecto que al primer intento de rebelión no dudan en eliminar al osado que los descubre, para que luego- como también controlan los periódicos- salgan como víctimas de un accidente de tránsito o un presunto y simple suicidio. Imagino la cantidad de locos que viven en los buzones de la ciudad, que debe ser como otra gran ciudad y de cuán inocentes somos al subestimar y tener tanta compasión a los “pobres loquitos”.

Yo pienso en estas cosas mientras Octavio al mismo tiempo despotrica del sistema, habla de que estamos condenados a estar solos y que terminaremos en la mierda, pues la destrucción, todo, todo, me dice, los edificios, los carros, la ropa que llevas puesto, este metal- me dice mientras sostiene la moneda de un sol que le di-, tus huesos, tu piel, van a la muerte, a la destrucción que no es otra cosas mas que la mierda, la mismísima mierda. El universo es una mierda, la muerte es un mierda, ¿me entiendes?, me pregunta, yo le digo que sí, que estamos jodidos para siempre. Él me mira y siente que hay alguien que lo entiende, yo siento lo mismo, siento que hay alguien que me entiende también.
Caminamos cuatro cuadras llegando cerca al puente colgante, yo siento que me está llevando a su guarida, pero para mi sorpresa y desilusión el se queda parado y me dice, hagamos un pacto de sangre, yo le digo está bien, él me mira y me dice que es hora de irse cada uno a su mundo, y cierra los ojos cuando pone sus dedos a la altura de su sien para después con sus dos puños agitar sus manos con fuerza como si con su mente se trasladara a otro lugar. Cuando termina ese ritual, me quedo con la nostalgia de no poder seguir hablando con él, nos damos la mano y doy media vuelta, esperando volver a verlo pronto, pero ojalá esta vez sea en un bar, y así podamos loquear la ciudad otra noche más mientras recorramos juntos sus venas de monstruo.

miércoles, noviembre 12, 2008

LA CANTANTE DE VOZ FENOMENAL / ALEJO CARPENTIER


Tomo este artículo de Terra ignea, blog del poeta Armando Arteaga.


Yma Sumac, la cantante peruana de voz fenomenal -en cuanto a la extensión de un registro que cubre cinco octavas- acaba de iniciar en Londres una gira de conciertos que la llevará a las principales ciudades de Europa.

Confieso que la voz de Yma Sumac me produjo una especie de miedo, cuando la escuché por vez primera, en grabación fonográfica. Ese canto que pasaba sin transición del agudo más aflautado a un grave de contralto que por momentos toma un timbre varonil; ese pasearse por las tesituras sin coto ni límites, me produjo el efecto de un encantamiento, de algo logrado por artes de magia. No podía asimilar tales facultades a las que se requieren, habitualmente, para cualquier buena interpretación musical. Las acercaba más bien, por asociación de sensaciones, a ciertos poderes de andar sobre el fuego, que tienen los iniciados de vodú haitiano, o a la facultad de dar saltos sobrehumanos, de ciertos danzantes rituales de las ceremonias ñáñigas de Cuba -dicho esto, sin el propósito de mermar el prefavorecida con un don que, según sus propias palabras, sólo se recibe una vez en mil años.

Pero es eso, precisamente, ese hecho de que tienen que transcurrir diez siglos para que una voz humana se permita el lujo de alterar sus propias leyes, lo que plantea un problema particularismo, cuando pensamos en el arte de Yma Sumac. Y ese problema atañe principalmente al repertorio. En efecto: el hecho de poseer una voz fenomenal veda a Yma Sumac el acceso al repertorio universal de melodías escritas para soprano, contralto, tenor o barítono, puesto que sería absurdo usar una voz de cinco octavas en cantar un lied de Schubert que cabe en una y media, o ciertas composiciones modernas, como El infierno de Koechlin, que consiste en un simple recitativo poético sobre tres o cuatro notas cercanas unas de otras. En cuanto a la ópera, de nada sirve cubrir la tesitura de la contralto a una cantante a quien se encomienda la interpretación del papel de Rosina, en El barbero de Sevilla... ¡No! Yma Sumac, para ser Yma Sumac, tiene que valerse de obras escritas especialmente para ella. Ahora bien: ninguna de esas obras sobrevivirán, ya que se destinan, por fuerza, a su interpretación exclusiva. Nadie más las cantará, ni en el presente ni en el futuro. Y por lo mismo, no es probable que un verdadero compositor -un Hindemith, un Stravinski, un Honegger- consagre su esfuerzo a escribir para ella una obra de un valor trascendental. Muchos músicos se sentirán atraídos sin duda, por el problema técnico de manejar una voz de tal dimensión; pero el resultado será siempre lo que se llama, en jerga del oficio, "el trozo de circunstancia", lo que equivale a decir, la composición con pie forzado, de un interés secundario. Así nos encontramos con que si bien nos resulta sumamente interesante escuchar un concierto dado por Yma Sumac, por presenciar un caso insólito, su repertorio nos interesa bastante poco. Y lo que tiene grabado hasta ahora, en punto a composiciones originales, es a menudo bastante mediocre.

Repito que no tengo el menor deseo de poner en tela de juicio el valor de una notable artista de nuestro continente, al escribir estas líneas. Pero el caso de Yma Sumac mueve a meditación. Nos lleva a pensar que el hombre dispone de un cierto número de facultades que, al serle otorgadas, fijan sus propias fronteras. Esas fronteras desde luego, se hacen menos estrictas para ciertos privilegiados. Pero siempre dentro de límites comunes a los demás mortales. Cuando se llega más allá, cuando se rebasa la humana medida, el poseedor de facultades fenomenales, el taumaturgo de nacimiento, queda solo. Y quedar solo, como es el caso de Yma Sumac, tiene más de una desventaja.


El Nacional, Caracas, 1 de Junio de 1952

REPORTAJE. YMA SUMAC




miércoles, noviembre 05, 2008

YMA SUMAC

In memóriam Yma Sumac

El Condor Pasa




Gopher Mambo

miércoles, octubre 15, 2008

LABRANDA DE ROGER SANTIVÁÑEZ



Del último poemario de Roger Santiváñez.

jueves, octubre 09, 2008

CHE GUEVARA... In memóriam

“ARO DE MADERA”: EL LENGUAJE Y SU ENTROPÍA POÉTICA.


POR: Ricardo Musse Carrasco

En la poesía de Luis Gil hay un desquiciamiento semántico donde, vaciadas de cordura significativa, las palabras se conjugan des-estructurándose (reconstruye lo que en nosotros se encontraba disperso) dentro de sus veraces absurdidades.

La realidad cuando surgió intempestivamente en ese inmemorial tiempo de los orígenes se pluralizó dentro de un entramado de dimensiones. Y cada una de ellas, engendrando ya sus propios panoramas, instauró –a la vez- sus propios signos.

Para Luis Gil esas dimensiones –por la obstinada obsolescencia de todo lo existente- continuamente están estallando (como una entropía implacable) y de esos permanentes y disímiles residuos el poeta, traduciéndolos con su inconfundible lingüística, reconstituye sus intuitivos poemas: Los textos albergan signos cuya procedencia es múltiple y que al cohesionarse se reconocen –trasladados en un común lugar discursivo- poseyendo –cada uno de ellos- una común extrañeza semántica:

“HE LLEGADO A TU MOMENTO, CUERPO.
Me has encontrado.
Despierta; el gatillo y la mosca.
Y deja.
Al humo, la ventana

Soy para ti, como un desfile
de escogimientos.
Momentos de oasis y la estirpe solidaria
de otros órganos, piedra;…”.
Pues, las dimensiones –si bien es cierto entre sí están comunicadas- algunas se encuentran abismadas, desprovistas de una solución de continuidad, irremediablemente ensimismadas dentro de sí, irreductiblemente separadas dentro de su hondura leibniziana, como mónadas portadoras –dentro de su hermética esencia- de primordiales lenguajes que sólo una abisal sensibilidad podrá verbalizar humildemente como lo hace Luis Gil.

El lenguaje de Luis Gil nos parece tan incoherente y desvalijado de significación, puesto que responde a una imperiosa necesidad por fraguar una personalísima sintaxis; donde desarticuladas las conexiones, desfigurándose cada vez más los vocablos, dislocándose la temporalidad ficcional, inmiscuyéndose dentro de la perplejidad discursiva lo paradojal, con desdibujados fonemas extraviándose dentro de su propia resonancia esquizoide, fusionándose con automatizadas grafías dentro de un solecismo y de una alteración semántica de los vocablos envejecidos, que han ido acumulando y trasbordando a sus espaldas una carga inmemorial de oxidación histórica; se hace un uso inaudito de las mayúsculas, comas, guiones, paréntesis, puntos seguidos, puntos apartes, puntos suspensivos, puntos finales, dos puntos e interrogaciones; pareciendo el habla –con reiterativos pleonasmos y frases estropeadas- de un enunciador neonato que, a la manera de la pueril y edénica simplicidad del verbo de Trilce, trasunta la imposibilidad del castellano ordinario para expresar una realidad mística y metapoética:

“Quién hace tánta bulla, y ni deja
testar las islas que van quedando.

Un poco más de consideración
en cuanto será tarde, temprano,
y se aquilatará mejor
el guano, la simple calabrina tesórea,
que brinda sin querer,
en el insular corazón,
salobre alcatraz, a cada hialóidea
grupada.” (César Vallejo: I –“Trilce”).

“Nuestro muerto; la costilla que crece en el carro

que se pretende.
(Así se iniciaron los relojes)

Ya no llamará a la muerte-dices
ya no nos llamarás:

Lázaro, no nos fuerces:
Tu ínsula es la más próxima”. (Luis Gil: 5-“Aro de madera”).
De los rasgos retóricos que caracterizan la enunciación poética postmoderna tenemos el fragmentarismo que Luis Gil trasunta y transcribe fielmente en sus piezas poéticas: Una discursiva discontinua que se va plasmando con los pedazos de una realidad explosionada y que proclama -dentro de sus configuraciones formales- veraces absurdidades existenciales:

“Parta adelante, vaya, como la bomba
que da vida a los albedríos.
Gigantes, para que sienta el peso
del amor”.

“Conozco. Sólo uno entre los cabellos
como un obrero y tuerca de nuestras

espaldas.
En su
gota,

Ya está fría. Y esta fe: Así, armemos un pedazo.

Y sabremos”.

Si hablamos de una paternidad estilística –dentro de la tradición piurana- Luis Gil procede de la prosapia de Róger Santiváñez, que distorsionando deliberadamente la sensatez comunicativa del universo poético pone en tela de juicio el papel del poeta como comunicador; aspecto que muy palmariamente grafica en su más reciente trabajo denominado “Labranda” donde cada verso es una construcción densa que va conformando paso a paso una arquitectura de poemas donde densidad y ligereza se entreveran, contraponiendo con acierto y mano segura elementos personales y universales, mediante fuetazos que vibran y sueltan sus ondas y eslabones rumbo a lo astral :

“Corales caracoles estrellas

Invocadas fui llevado a conocer
Su puerto mas no fue Constitución
Sino el Nuevo Puerto de la yerba
Reunida con Jimmy a la volada

Hendrix a todo volumen en la radio
& el auto sometido a redada policial
Que belleza de la mar hirviendo
& todo el movimiento de la Brava…”.

Y un poco más adelante tenemos al poeta Jesús Espinoza Pariatón –miembro conspicuo, durante los noventa, de la Estirpe Generacional “Los Ángeles del Abismo”- que mezcla la respiración rítmica en el organismo textual con construcciones discursivas vertidas de vitales irracionalidades:

“Y en todas ellas encontré
triplificación;
porque la literaturx
como the poyehegetix
unidos van…”.

“Cadapasaytimy,
Mayupatachampy
Risuscusmayuc,
Piñascaihacán,
ins
ans
pans,
pagara,
Junque,
Yunque
Respetado y universal profesor César Vallejo”.

Apareciendo junto a Luis Gil su coetáneo Elton Rivera Ramírez –ganador de los Primeros Juegos Florales “Carlos Augusto Salaverry (Área Poesía) convocados por la Municipalidad Provincial de Sullana y la Coordinadora Nacional de Artistas/ Intelectuales del Perú (2 007)- que semejante a Él tiene un registro que abstrae en extremo, pues aloja dentro de locus sintácticos dispares referentes, el universo verbal:

“Cuerpo sombra,
rostro mundano,
es la saliva del ojo,
que calla cuando grita…

Abismos planos,
trae la lluvia de pelo largo,
es la anemia cromática,
Desnuda.

El sexo etéreo. Afiebra tus huesos iluminados,
por los pechos de la luna.

Y doble tus nalgas en la mitad,
para escribir: Los latidos del papel,
esas líquidas serpientes de alas nostálgicas,
fulgorean fulgorean…

En la ceniza húmeda;
aorta del tiempo,
buscada por cansados colores.

Ápteros.

Mariposa de aire,
la ecuestre sonámbula,
ve disecar su espejo,
en azúcares lagrimas…

Jinetes…jinetes…,
son los celajes,
fruto de la hostia.

Metáfora. Lupanar de musas…

He coagulado silencio,
en estas cuatro palabras.

Olvidó la acara esperanza,
tejer las almas con aterciopelada lujuria,
lujuria ¿Quién te madura?
quemadura ocasiana…

Heme acuario árbol,
cielo embotellado,
ebrio en estrellas espinosas,
vuelve a reír la cuclilla,
entre las hoja que maúllan…”.

En suma; Luis Gil, erigiendo su universo a partir de una unidad argumental: El develamiento progresivo hacia una infinita vinculación metafísica y enunciativa, es una de las voces más osadas aparecidas en esta afligida y autista generación postmoderna.

LA BATALLA DEL ÚLTIMO SEGUNDO Y LOS CONDENADOS DE LA TIERRA


“La juventud de un país subdesarrollado es frecuentemente una juventud ociosa. Primero hay que darle ocupación......La concepción capitalista del deporte es fundamentalmente distinta de la que debería existir en un país subdesarrollado. El político africano no debe preocuparse por formar deportistas, sino hombres conscientes que, además, sean deportistas. [De lo contrario] pronto se contemplará la podredumbre del deporte por el profesionalismo, el comercialismo....No hay que cultivar lo excepcional, buscar el héroe, otra forma de líder. Hay que elevar al pueblo, ampliar el cerebro del pueblo, llenarlo, diferenciarlo, humanizarlo. Volvemos a caer en la obsesión que nos gustaría ver compartida por todos los políticos africanos, la necesidad de ilustrar el esfuerzo popular, de iluminar el trabajo, de desembarazarlo de su opacidad histórica”.

(Frantz Fanon, en Los condenados de la tierra)



POR: César Ángeles L.

PRIMER TIEMPO

Con estas palabras caracteriza el escritor y político martiniqués, Frantz Fanon, la actividad deportiva a raíz del período revolucionario vivido por Argelia, desde fines de los años 50 (la guerra de guerrillas contra el colonialismo francés terminó con los acuerdos de Evian de la independencia de Argelia el 5 de julio de 1962). Publicada póstumamente en 1961, su obra más influyente, Los condenados de la tierra (Les dammés du monde, con Prólogo de Jean Paul Sarte), aborda diversos aspectos de ese proceso, pero también del continente africano y, en general, de lo que por entonces se llamaba el Tercer Mundo (“países subdesarrollados” también los llama Fanon, con una terminología hoy criticada y en desuso en los análisis más serios del campo cultural, político y social). Esta obra, y esta cita en particular, nos vienen a pelo, ahora que la selección peruana de fútbol de mayores acaba de obtener un esforzado empate ante el reciente campeón olímpico: la selección de Argentina. El partido del pasado 10 de setiembre, en el coloso del Monumental, tuvo un sabor especial, no sólo por aquel rival de polendas, sino también por la tradición contradictoria y compleja que en el plano deportivo existe entre Perú y Argentina, desde aquella recordada faena en la Bombonera en 1970, con unos novísimos Cubillas, Sotil y sobre todo un jamesdeaniano Roberto Challe, entre otros buenos jugadores de aquella época, además de la sospechosísima goleada de 6 contra 0 que encajó la selección peruana ante Argentina en el Mundial de 1978 realizado en este país (un resultado que permitió la clasificación argentina a la final -que ganó- y que se ha prestado a varias conjeturas, entre las que resalta la “echada” del seleccionado peruano para favorecer a su rival)*.

El partido del pasado 10 de setiembre, en el coloso del Monumental, tuvo un sabor especial, no sólo por aquel rival de polendas, sino también por la tradición contradictoria y compleja que en el plano deportivo existe entre Perú y Argentina, desde aquella recordada faena en la Bombonera en 1970, con unos novísimos Cubillas, Sotil y sobre todo un jamesdeaniano Roberto Challe, entre otros buenos jugadores de aquella época, además de la sospechosísima goleada de 6 contra 0 que encajó la selección peruana ante Argentina en el Mundial de 1978 realizado en este país (un resultado que permitió la clasificación argentina a la final -que ganó- y que se ha prestado a varias conjeturas, entre las que resalta la “echada” del seleccionado peruano para favorecer a su rival).1 A lo anterior habría que sumar esos dos partidos para la eliminatoria de México 86 frente a Argentina, con la última selección peruana merecedora de tal nombre; sino yerro, allí se dio nuestra única victoria en Lima frente a esta selección, 1-0 con gol del “ciego” Oblitas, siendo director técnico el mismísimo Roberto Challe. Décadas después, otro empate contra ese rival ha puesto en primer plano a los futbolistas de la actual selección de mayores.



Idos ya los días de la glorificación de los integrantes de la sub 20, los “jotitas” (a quienes se les hizo una serie en la TV peruana y todo), con su rutilante estrella Reymond Manco, hoy en Holanda, (siguiendo los pasos de una estrella local hoy cuestionada por el escandalete del Hotel El Golf: Jefferson Farfán); idos también los días de las tan inesperadas como celebradas victorias internacionales del club cuzqueño Cienciano ante los emblemáticos clubes porteños River Plate y Boca Juniors, que lo consagró campeón en la Copa Sudamericana y, luego, en la Recopa. Sí, pues, el empate ante Argentina de hace unos días ha desplazado del imaginario peruano todo ello, y también la aclamada reciente participación de la selección de menores de vóley que logró el subcampeonato en el último Sudamericano y, de esta manera, el pase a las Olimpiadas de México 2009, algo que hace años no se lograba con este deporte, que tuvo en Seúl 88 su más brillante y trágica perfomance. Brillante por la medalla de plata obtenida aquel entonces ante la poderosa Unión Soviética (aún resuena en mis oídos los gritos y gestos de oso siberiano del entrenador soviético, de seguro carajeando a sus muchachas cuando el marcador iba 2-0 a favor de Perú. Esto, por cierto, me resuena tanto o más que el legendario cachetadón que, según se cuenta, solía estampar el DT peruano Man Bok Park a sus matadoras cuando estas no cumplían sus indicaciones). Y trágica porque, para no variar, cuando en ese partido final la selección peruana iba ganado dos sets contra cero, por un peruano destino de los astros, la selección soviética dio vuelta al marcador y obtuvo así la medalla de oro. Llantos, abrazos compungidos, lamentos, valses, y cajón.


INTERMEDIO



A lo que iba con todo este largo hilo de memoria deportiva es que este empate reciente en el fútbol ha desempolvado pasiones, reverdecido aletargadas místicas, resucitado elogios y reciclado epítetos encomiásticos a favor del DT peruano José “Chemo” del Solar y sus dirigidos, empezando, por supuesto, por los héroes de la jornada: el “loco” Vargas, lateral que se sopló solo media cancha hacia el arco rival, para dar el pase de gol más famoso de estos últimos años, y claro que el “gavilán” Johan Fano, que puso la puntita justa, oportuna y sagrada introduciendo la pelota servida en el arco argentino en el último segundo del último tercer minuto del tiempo suplementario que el árbitro Carlos Amarilla (quien sacó, es verdad, varias tarjetas amarillas, 8 en total durante todo el encuentro) concedió en el segundo y último tiempo de ese partido. Es decir, un empate a las justas, bordeando el abismo, típico gol peruano, mismo bus interprovincial que estuvo a punto de caerse y, oh dioses del parnaso, no se cayó, flotó en el aire, dio una cabriola, y retornó a la pista llegando en primer lugar sobre una carretera malherida como van por ahora (¿y antes no? ¿y mañana tampoco?) las averiadas calles de la capital perucha, la Lima de tus amores.

Y todo ello borró los malhumores y maldiciones contra esta selección de fútbol de mayores (que, no olvidemos, sigue en penúltima posición en la tabla para conseguir un cupo al próximo Mundial de Sudáfrica), contra su entrenador, contra la comisión mundialista, contra el tantas veces cuestionado presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Burga y su collera, etcétera. Todo volvió casi a fojas cero. Y estamos ahora frente a un equipo de valientes, que no arruga, que al igual que hizo Chale en el 70 en plena Bombonera (la foto ha recirculado estos días e incluso antes del partido) le puso la pelota en la nuca a los jugadores argentinos, les sopló a la oreja lisuras del Callao (eso dijo el chico Zambrano, el “León”, que no se amilanó ante la clásica y legendaria boquilla borgiana argentina), y por fin que todos los seleccionados, como nunca, o al menos como hace mucho mucho tiempo, pusieron lo que tienen, pues, los hombres entre las piernas velludas: huevos, garra, coraje. ¿Qué mejor símbolo de todo eso que la carrera del loco Vargas (“¿de dónde sacó Vargas ese aire?”, declaró asombrado a la prensa el seleccionador argentino, el “Coco” Basile, hoy vapuleado hasta por sus propios jugadores, según leo en los diarios), y el pundonor constante que coronó con su oportunismo final el cholo gavilán Fano? A este último hasta lo comparan ya con el amado cholo Sotil, y a Vargas lo han disfrazado de Superman en alguna carátula periodística nativa: a ambos se les glorifica. Si recordamos la cita de Fanon, cabe hacer algunas acotaciones para tener en cuenta si queremos hacer de la vida algo anclado en la realidad, y de nuestros sueños e ilusiones algo viables.


SEGUNDO TIEMPO



Las victorias y derrotas de un equipo son eso: de un equipo. Así que hubo, y esperemos siga habiendo, un esfuerzo colectivo que sustenta esa fuerza final de esos dos importantes jugadores ya mencionados. Lo mismo debe decirse, por cierto, de los citados casos de los “jotitas”, del club Cienciano, de la selección de menores de vóley, e incluso de las selecciones de vóley y fútbol que en la historia peruana del deporte lograron algunas victorias y reconocimientos en sus trayectorias (no estamos aquí abordando otros deportes que en el Perú han obtenido meritorias victorias, muchas veces desdeñadas por el periodismo o las dirigencias nativas, de seguro por razones de marketing y menores intereses económicos que se mueven en esas disciplinas). Nunca será suficiente insistir en el esfuerzo colectivo, como decía Fanon, antes que “cultivar lo excepcional”. Claro, Fanon se refería al esfuerzo de todo el pueblo africano, o de todo el pueblo de una nación como Argelia. Me pregunto qué relación podría encontrarse en este empate con sabor a victoria con la historia del pueblo peruano. Qué relación podría hallarse entre estos jugadores que aparentemente han renacido de las cenizas y la mayoría del pueblo peruano, que aun maltratado durante siglos por sus propios dirigentes y gobiernos no cae del todo, renace del barro y vuelve tercamente una y otra vez para lograr triunfos en diferentes campos de nuestra historia.

Asimismo, otra cuestión en que insistía Frantz Fanon es la conciencia. Es decir, darnos cuenta qué se tiene al frente. ¿Una victoria? No. Es un empate, igual que en la mitificada gesta en la Bombonera de 1970. ¿Qué hace que un empate agónico en casa se convierta en una fiesta superlativa? No cabe duda que la carencia de victorias y sobre todo de amor propio que el fútbol peruano ha venido mostrando en las últimas décadas, por ser generoso con el cómputo de fechas. Pero concedamos aquí que ese empate tiene un sabor grato por lo dicho, por la garra mostrada, por pelear hasta el final. En verdad, todo este equipo lo había hecho, unos más que otros, pero en general el rendimiento en las filas peruanas fue parejo, a lo largo de los 90 minutos del partido. Lo que por cierto no niega las figuras más descollantes dentro de este esfuerzo y voluntad de cambio colectivos. Así que concedamos la legitimidad de esa alegría, más allá de lo que algunos han empezado a decir luego, que se debió a los premios en dólares que fueron ofrecidos y etcétera (en otras ocasiones también se ofrecieron jugosas sumas y los resultados fueron catastróficos, aun más, vergonzosos. No perdamos de vista, ante todo, que el fútbol es un gran negocio por encima de tantas cosas). ¿Pero ahí queda la conciencia de lo obtenido? No. Fanon ha insistido, y aquí lo suscribo (¿yo solo?) que se trata de un asunto de conciencia. Sería bueno saber qué exactamente se está celebrando, y desde dónde y hacia dónde, con este empate ante el campeón olímpico Argentina.

Me atrevo a afirmar que se celebra algo tan peruano como lograr lo imposible y positivo más allá de los obstáculos. Vencerlos aunque todo apuntara en contra. Lo confieso, faltando un minuto para el final, viendo este partido, me amargaba una vez más diciéndome por qué esta selección de fútbol aun jugando como jugó, es decir, jugando fútbol, como antes no lo hizo, tenía siempre que perder faltando 10 minutos como sucedía luego del malhadado gol argentino. Y entonces me dije por qué en un país con tantos brujos y chamanes no se unían todos para que esto no acabase así, siquiera una vez. Cómo sería, imaginen, mi sorpresa, cuando al minuto de mis palabras se produce el empate que ha sido visto por todos, incluso fuera del Perú. Y más sorpresa cuando al día siguiente, en los diarios, se informara que un conocido club de fútbol peruano había contratado a unos brujos para que ayuden a la selección. Me sentí poeta-mago, prestidigitador, con poderes visionarios, un Rimbaud del fútbol. Mínimo.

Pero todo ello significa que ante la improvisación, ante la falta de planes, ante el sinfín de trabas desde las propias autoridades, un colectivo como este equipo, aun contra sus propios fantasmas y recaídas en individualismos estériles, podía lograr torcer el brazo a su propia mala trayectoria y conseguir el objetivo propuesto (“ganar 4 puntos de los 6 en disputa”, como había adelantado el capitán “Ñol” Solano refiriéndose a los partidos recientemente jugados ante Venezuela y Argentina, con ulterior triunfo ante el primero y empate con el segundo). Es decir, el alma peruana se vio expresada en ese grito de gol imposible, insospechado, y quién sabe si fuese resultado de algo tan irracional como la magia antes que del trabajo concreto. Recordemos también que nadie daba un céntimo por esta selección antes del partido contra Venezuela, días antes. Y que ante Argentina pocos creían que podía lograrse un buen resultado.


SUPLEMENTARIO



Pero quiero terminar con una invocación final para no hacerla larga. ¡Saquen las manos del fútbol y de los deportes en general! ¿Quiénes? Todos los comentaristas deportivos, los presidentes del Perú, los políticos, los administradores, ayayeros, comechados, acomodados, sobones. Saquen las manos de todo el deporte que se hace en este herido territorio. Los propios deportistas sabrán qué hacer. Cuanto más se mete el poder y principalmente esta burguesía dependiente que rige el Perú, peor ha de ir todo. Si se trata de apoyo económico, que se deposite en cuentas bancarias, anónimamente. Pero que no vaya nadie abrazando y subiéndose al carro de las victorias parciales o totales que los deportistas peruanos van logrando. Cuanto más cerca se esté de la realidad, cuanto más conscientes sean los deportistas de para quiénes están jugando, cuánto más puedan sentir que lo hacen por su propia gente, aquella que creyó en ellos mismos desde pequeños, desde adolescentes, desde antes que tuvieran dinero, carros o ropa de marca, cuanto más se vinculen, es decir, a la masa que los vio nacer, mejores resultados tendrán. Cuanto más vuelvan, como sabía el gran poeta César Vallejo (que él solo es un carrerón como el del “loco” Vargas y varios “gavilanes” Fanos juntos, en la escena internacional), a sus propias raíces populares, mejores cosas harán. Lejos de todos ellos el poder y el tejido del poder corruptos del Perú y de otras partes del mundo. Lejos de todos ellos el abrazo burgués que corrompe las mentes, las conciencias, los espíritus.

De eso también hablaba Fanon. Que todas y todos ellos reconozcan que sus victorias son de otros también, cuando se ven como parte de una comunidad, y sobre todo que son fruto del trabajo, no de alguna iluminación de divos, de elegidos, ni del movimiento sincopado de los huayruros. Es decir, cuando se valore el trabajo que libera (no el otro, que sujeta). Cuando a diferencia de estas élites parásitas que han exprimido las tetas de este país se quieran a sí mismos, porque saben que todo lo que logran es fruto de su propio esfuerzo y talento cultivado. Y que eso que logran será más grande en la medida que esté al servicio de quienes necesitan tanto de esa fuerza. Los deportistas serán mejores deportistas cuando antes que nada quieran ser personas conscientes, que estén en esta vida con ojos y alma abiertos a la realidad que acontece, cuando no crean que lo que no tiene valor lo tiene, y cuando den valor a lo que realmente lo posee. Es decir, cuando se politicen, cuando cada cosa que hagan esté dentro del torrente de transformación corajuda de las masas. Un deportista que dé la espalda a todo esto, que se conforme con los privilegios y símbolos vacíos con los que el capitalismo suele engatusar a los más destacados, será poco a poco un ser intrascendente y no quedará en la memoria de los hombres. El deporte es apenas una faceta del ser humano, y todo lo sucedido estos días demuestra que los gritos de victoria que se han venido expresando luego del empate ante Argentina no sólo están gritando aquel gol en el último segundo. Esos gritos echan sus raíces en el nudo más oscuro de nuestra historia. O para decirlo mejor, en el fondo ocultado del pueblo. Refiriéndose a la garra evidenciada en el empate ante Argentina, el Fauno de esta fiesta me ha dicho que ojalá fuera así el Perú. Mi respuesta fue que quizá eso era el Perú, pero que la historia y el poder oficiales han venido ocultando los momentos más extremos y poderosos de este país. Y aquí solo se acuerdan de las derrotas, o de las gestas parciales y en verdad mediocres de las élites y sus batallas limítrofes, o de sus valientes victorias militares contra los levantamientos de una población armada de piedras y palos, o poco más que eso. Urge poner siempre, en primer plano, las gestas heroicas y las victorias que las mayorías han venido haciendo en el Perú.

Los deportistas que den la espalda a todo ello verán cómo sus almas, al igual que en El retrato de Dorian Gray, la célebre novela de Oscar Wilde, se les envejece, y sus victorias habrán de carecer de ese sabor popular y radical que tienen cuando se enraízan en el colectivo. No otra cosa estarán sintiendo, por ejemplo, aquellos futbolistas que se han quedado marginados de la selección por creerse excepcionales, fuera de un equipo, por ocuparse en cuestiones triviales y frívolas. No significa que quienes integran hoy esta selección sean demasiado diferentes a quienes no fueron convocados esta vez. No seamos idealistas. Pero al menos en la cancha, y en ese partido ante Argentina 2008, han podido demostrar algo diferente. Esperemos que no sea golondrina -o gavilán- de un día. Esperemos que no sea una máscara de jabón que la destiñe el paso inclemente de los días. Esperemos que alguien en ese grupo haya entendido hondamente qué significa hacer deporte en un país y un planeta como estos. Es, como han dicho ellos mismos, una cuestión de coraje. Y no precisamente se mide el coraje contra 11 jugadores argentinos. Ellos fueron apenas el rival de turno. Dejemos otra pregunta: ¿A quién se ganó realmente? O ¿a qué? Y también, ¿a quiénes y, sobre todo, a qué falta aún ganar muchos más partidos? Estoy seguro de que no solo Johan Fano y Juan Vargas tienen la respuesta (si la tienen).

GOL

A la bandera del Perú le sobra un color. ¿Cuál?


*Una de las hipótesis que se barajó en la prensa es la siguiente que tomo de la net: “Dentro de unas semanas se publicará el libro ‘El Hijo del Ajedrecista 2’, segunda entrega de quien fuera hijo de uno de los grandes narcotraficantes colombianos del cártel de Cali, Fernando Rodríguez Mondragón. En él se cuenta cómo sobornaron a la selección peruana de fútbol -aunque sin indicar la cantidad- para ayudar a la de Argentina a conquistar el Mundial de 1978 y también que hicieron una jugosa oferta a Maradona para jugar en el América de Colombia. En aquel Mundial, Perú perdió por 0-6 frente a Argentina, algo que le permitió avanzar en el torneo y eliminar a Brasil. "De primera mano supimos cómo fue lo del partido Argentina-Perú. Mi tío Miguel habló con un grande del fútbol mundial y le confesó lo del dinero que hubo para arreglar ese partido para sacar a Brasil de la final", sostuvo el hijo de Gilberto Rodríguez, conocido como 'El Ajedrecista' en el cártel de Cali”.

EL REGRESO II


En estos meses, leyendo Santivañez City en Colán; con Nenfas, novísimo integrante de Plazuela Merino, por las calles soledosas de Piura.

jueves, julio 24, 2008

EL REGRESO DE ROY SANTIVÁÑEZ


Reynaldo Cruz

Mi primer descubrimiento de Roy Santivañez fue cuando un descuidado lector me presto una copia de Sueños de Ecce Homo –número único y para coleccionistas- con poesía erótica de Sigifredo Burneo, Mito Tumi, Carlos Guevara, Laly Vallebuona, y por supuesto el chico que se declaraba con la mirada , Roger Santiváñez; ejemplar que sin duda nunca devolví.

El 01 de agosto de 2006, Roy presentó en nuestra ciudad Dolores Morales de Santivañez, 2 años antes había hecho lo propio con Eucaristía. Para la primera ocasión, llevaba 2 años en la Universidad Nacional de Piura, y andaba más ocupado en encontrar un ideal que en la literatura, a pesar que por esos días frecuentaba Aula 34, donde encontré a conocidos como los muchachos de Café de Artistas, no se por que extraña razón no asistí a la presentación Eucaristía.

A mediados del 2006, mi buen amigo Fabián Bruno me comunicó la visita de Roger Santivañez a La Ciudad del Deseo, para presentar su última publicación Dolores Morales de Santivañez, en aquella fecha empezaba a frecuentar la sala de redacción de El Tiempo, como colaborador, entonces decidí contactarme con Roy para realizar una entrevista, propuesta que aceptó.

La entrevista pactada tuvo que ser postergada el mismo día previsto para un día después, por cuestiones técnicas (uno de mis buenos amigos había prestado mi reportera ese mismo día), y no tenía a un fotógrafo del diario a mi disposición. Cuestiones del oficio que nunca faltan.

Al día siguiente, provisto de reportera y una cámara de papel, ingrese al hogar paterno de Santivañez, acompañado de Dany Cruz, amigo poeta que se le ha dado por estudiar filosofía. No recuerdo cuanto tiempo duro la entrevista, pero fue extensa. Ese día aprendí tres cosas: Roy era un pata chévere, decidí que quería ser poeta en serio, y que Dany Cruz como fotógrafo era un buen pata.

De lo conversado con Roy, quedan buenos recuerdos, y de lo leído, un disfrute de sus versos. Recuerdo haber leído sus poemas en la Plazuela Merino, y como siempre la expresión fue la misma: que paja es esta poesía.

Ahora, Roger Santivañez, está en Perú, después de 2 años para entregar su última creación literaria: Labranda. Espero encontrarme con él, y compartir una cerveza bien helada, mientras conversamos de poesía y las musas que siempre estarán presentes.

“En Piura cae otro atardecer inmisericorde con la poesía. Es decir yo puedo escribir que estoy solo y puro, que mi vida es un reciclaje sorprendente, pero nada será como el poema más bello nunca logrado. Porque es inexistente, pero es”.

Roger Santiváñez


San Miguel de Piura, julio de 2008.


Nota: Reynaldo Cruz entrevistando al Chico que se declaraba con la mirada.

martes, julio 08, 2008

SOBRE ETERNIDAD DE RICARDO MUSSE

Javier Vílchez Juárez

El espíritu creador es como el chilalo,
ese animalito volador que si lo
enjaulas, muere.

A veces suelo pensar que me estoy volviendo un ser demasiado sensible o demasiado duro para serlo. Pero lo que estoy seguro, es que no he cambiado mi disposición para expresar lo que pienso sin tener que arrepentirme de ninguna de mis palabras. Es más, suelo ser mucho más directo con las personas a quienes estimo de una u otra manera.

Si bien es cierto, la experiencia te dota de herramientas que te permiten dar una crítica certera, creo, a pesar de mi juventud, que soy capaz de dar una opinión acerca de las observaciones que realizo en mis lecturas.

He terminado de leer el poemario que, de manera amable, me obsequió el poeta Ricardo Musse, el cual lleva como título eternidad, publicación a cargo de la Editorial Pluma Libre; y me he visto en la necesidad de escribir estás líneas a fin de expresar la impresión que la lectura de los poemas contenidos en éste produjeron en mí. Cabe mencionar que las apreciaciones acerca del poemario no están sujetas en ninguna forma o sentido a mi posición con respecto a la religión.

Antes de dar mis impresiones, no está de más decir que estoy de acuerdo con las palabras contenidas en los cinco primeros párrafos del prólogo realizado por José Lalupú. “Ricardo Musse en su primer libro Cinematografía de una adolescencia logró desarrollar un lenguaje en la que se da “una hermosa contradicción de lo grotesco bello, que es un signo de arte moderno”. Recuerdo que la lectura de dicho poemario me produjo un estremecimiento profundo, especialmente por la nostalgia cargada de recuerdos de la abuela y de esa adolescencia que con lentitud se va desvaneciendo, quedándonos sólo las sucesiones de imágenes vividas como cortos de cine. En cuanto al poemario El espíritu giratorio del viento, del que Lalupú se refiere “la palabra de Ricardo Musse se volvió evanescente, pasó del peso a la levedad y despegó de la tierra”, mis apreciaciones no difieren en absoluto. Si bien en Cinematografía de una adolescencia R. Musse dio muestra de ser un poeta que se esfuerza por lograr una voz propia, en este segundo libro, se puede apreciar un trabajo más concienzudo. En los libros antes mencionados se puede percibir la voz de un hombre libre, que cuenta con la única fuente que le puede llenar de gozo y que le permite ser el creador de una melodía inconfundible. Pero, como ya lo he expresado, aquella voz sólo se puede percibir en los libros anteriores.

Un poema, a mi parecer, se asemeja a una carretera sobre la que nos deslizaremos con nuestro auto (que en este caso es la mirada atenta con la que realizaremos nuestra lectura ) y depende de ésta que nuestro viaje sea o no agradable. El auto puede que encuentre un tanto viejo, pero si la carretera es lo suficientemente lisa, los únicos estremecimientos que sentiremos serán las ondulaciones de la geografía. Pero si ésta, la carretera, tiene defectos, tendremos que esforzarnos para que nuestro auto pueda evitar los golpes desagradables, y aún así no lo lograremos. En tal sentido, los buenos poemas son aquellos que se asemejan a la carretera lisa, porque que te permiten realizar la lectura sin ningún problema, dejándote una sensación de plenitud. Y las ondulaciones geográficas (altibajos que no son causa de molestias, sino de gozo) no son más que los clímax que hacen de nuestro viaje una experiencia interesante. Tomando las palabras de Lalupú, la tarea del poeta es hacer que en cada uno de los versos “no le falten [o sobren] palabras para decir todo lo que [se tiene que decir]”. De manera contraria los malos poemas están plagados de defectos (carencias de algunas palabras o de exceso de otras, muchas veces rebuscadas y nada poéticas) que lo único que logran es hacer de nuestra lectura demasiado lenta e insoportable, como sucede en el caso de la lectura de muchos versos de los poemas que contiene el libro eternidad.

Conforme ha pasado el tiempo he podido diferenciar dos tipos de poemas, aquellos que tienen la seriedad con que se aborda la verdadera literatura y que, a mi parecer, pueden ser publicables; y aquellos otros que sólo se limitan a ser un regalo halagador y “bonito” para algunas personas allegadas, y que no tienen más mérito que el que le da la intención del momento, por lo que no deberían ser publicados. En el caso de los poemas contenidos en el poemario eternidad, los puedo ubicar en este segundo caso. Cosa que me resulta triste, porque siendo producto de un poeta de la calidad de Ricardo Musse, no lograron estar a la altura del mismo.

El uso desmedido de adjetivos para crear epítetos, como en los casos siguientes que se pueden encontrar en los poema I y X¸ (sin que esto implique que en los otros no se dé) sirven para dar ejemplos concretos a lo expresado líneas arriba: “frágiles palabras”, “insondables silencios”, “atávicos cánticos”, “consoladora eternidad” “compasiva omnipotencia”, “inconmensurables corazones”, “silentes aflicciones”; además de palabras poéticamente inaceptables como “jaculatorias”, “responsos”; sin mencionar palabras extensas y que demandan de una pronunciación lenta como: “enmudeciéndome”, “clamorosamente” , “omnipotencia”, “inconmensurables”.

Por otro lado, aunque sin temor a equivocarme, me atreveré a realizar observaciones con respecto a la nueva postura que ostenta el poeta y que de una u otra manera ha repercutido en su escritura. En primer lugar, considero que una de los rasgos que caracterizan a los buenos artistas es la búsqueda constante -a parte de los temas- del lenguaje que servirá de base para edificar su obra; es por ello que muchas veces los artistas que han logrado tener (en el caso de los escritores) una voz propia y que sólo se contentan con mantenerla, terminan siendo los plagiadores de sí mismos; caso concreto que ha sucedido con el poeta Ricardo Musse. Si bien es cierto, lo que acabo de decir traerá inmediatamente la respuesta de quienes aseguran que esto no es válido, porque –algo recurrente en los narradores-escritores de la talla de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, por ejemplo, han escrito la mayoría de sus obras utilizando el mismo lenguaje –posición que considero aceptable-; pero que, si nos ponemos a analizar, no han ofrecido otra propuesta innovadora que responda a la altura de sus ingenios, como lo hizo por ejemplo el poeta Cesar Vallejo, en el que vemos formas diferentes desde Los Helados Negros hasta llegar a Trilce. No pongo en duda que la forma de escribir de los dos primeros escritores son buenas propuestas, pero lo único que han hecho de ellas es acentuarla como su molde constante. Como ellos casi lo mismo ha sucedido con la escritura de Ricardo Musse; pero en el caso de éste, logra darle una forma depurada en su segundo poemario, El espíritu giratorio del viento, y en el último, eternidad -en el que se esmera por seguir con el mismo estilo, pero un tanto recargado-, lo único que logra es deformarla.

En segundo lugar, cabe recordar que Ricardo Musse perteneció al grupo denominado “Ángeles del abismo”, que reunía a un grupo de escritores jóvenes con alma rebelde, que les permitió desarrollar un tipo de literatura explosiva. Tal vez la misma rebeldía, esa ausencia de paz interior le permitía dar a su literatura ese toque especial; el espíritu que se niega a aceptar una sola verdad era la base de su arte. Para quienes estamos inmersos en este mundo literario sabemos que cuando el artista no posee una paz interior o por lo menos está en busca de ella; mientras se encuentra en esta situación de delirio espiritual su arte se muestra más expresivo y libre. Pero cuando éste, el artista, ha encontrado aquello que le da lo que busca, entonces quien pierde es la literatura, pues ella se verá sujeta a los parámetros de aquello que ha encontrado, sin darle otra salida.

Sin el ánimo de colocarme en una postura recriminatoria –pues soy partidario del libre pensamiento y creencia-, cabe decir que aunque la religión (cualquiera que sea) resulta indispensable para muchas personas que no encuentran su realización personal alejados de ella. Para los artistas que se ven sumergidos en esta, no les queda otro remedio que adaptar su producción a los parámetros de la misma, por lo que muchas veces la religión resulta nociva para su arte. Soy conciente también que lo dicho puede que encuentre su refutación con el sustento de variados ejemplos de muchos personajes, del mundo literario a través de la historia, que han profesado su fe religiosa sin que ello haya repercutido en la creación de su obra; pero puedo decir casi en su totalidad que ellos ya profesaban aquella fe, a diferencia de R. Musse, quien no lo ha profesado sino hasta hace muy poco, siendo antes de espíritu libre y rebelde. En tal sentido, el escritor –así como el resto de artistas ostentan esta postura- debe lograr hallar el medio adecuado para evitar que su postura religiosa no afecte su libre creación del arte. Si bien resulta agradable que Ricardo Musse por fin haya encontrado la paz interior que tanto buscaba, a través de la religión que profesa, de manera particular espero, que su próxima entrega siga conteniendo el mismo espíritu creador que caracterizó sus primeros poemarios.

jueves, julio 03, 2008

PRESENTACION DEL POEMARIO ETERNIDAD DE RICARDO MUSSE

EL día de hoy se presenta el poemario Eternidad de Ricardo Musse Carrasco, en la Alianza Francesa; la cita es a las 7.30 de la noche. dicho libro está prologado por José Lalupú Valladolid.


De este nuevo poemario Ángel Hoyos Calderón expresa: nos pone frente a una suerte de Rosario personal. Sus diez fragmentos, a modo de oraciones, desarrollan reflexiones y plegarias de una persona al límite de la angustia, en cuya soledad recurre a Dios como último refugio, como ese silencio eterno e insondable donde sus lamentaciones se acallarán. “Hasta a Dios le duelo”, parece resonar a lo largo del poemario, idea que manifiesta la doliente carga emotiva con la que sus lectores -ya sean creyentes o no- se podrán identificar. Mientras, el escritor sullanero Wilmer Rojas Bustamante asevera: Ricardo, tus poemas desgarradores que claman por un necesario sosiego en tu alma se sumergen en un mundo adolorido y martirizante. Sin embargo, las penas del espíritu también las sana misteriosamente la palabra.

!Salud por tu nuevo libro, Ricardo!

Nota: Portada del libro Eternidad.

domingo, junio 29, 2008

ALPHABETI MYSTERIA... ROGER SANTIVÁÑEZ


Róger Santiváñez, desde Estados Unidos nos envía el presente escrito, que es un Arte Poética, escrito a propósito de la próxima salida de su nuevo libro de poemas Labranda.

Provengo del daimon griego Orpheus, el prístino poeta y shaman del período axial hacia la era logocéntrica, cuya expresión –la Oyma- era también música y la manera de cantar; es decir, la cabala sapientum que ha de permitir nuestro desplazamiento entre los conflictos de una existencia básicamente trágica. La sucesión no es explícita sino tácita. Robert Frost lo moduló así: The golden line of Lyric is a golden light divine.

Piura- Provincia Deserta- con sus casas patricias me otorgó el ideal de l’absence, la perfección que nunca está realmente presente y el silencio que es más musical que cualquier melodía. La búsqueda de un mundo más real que el de los sentidos actuales.Pero la neblina irisada de Lima me enseñó que la poesía debe ser una crítica de la vida. The objective in writing is to reveal anunció William Carlos Williams. Y después (o antes) Dios, que se constituye en un estado eterno de la mente y el corazón. Esto implica la búsqueda de la belleza utópica. No en vano tenemos esta traslación de Mallarmé: After I had found Nothingness I found Beauty. La Donzella Beata, es decir la mujer que di cherubica luce uno esplendore (Dante) nos ofrece en esta tierra. Entonces nace el poema. Y la felicidad parece interminable: musa venit carmine / dulci modulamine. Ella deviene la alegría al cantor porque trae la canción. La poesía comparte su ser con la música desde el momento en que el fraseo verbal está compuesto por sonidos articulados, aun cuando la música en poesía no es algo que exista aparte de su significado. Clavis arcanorum. Robert Creeley lo sintetiza así: I came awake to the blue / white light in the darkness, / and felt as if someone / were there, waiting, alone.

roger santiváñez. Mandorla, mayo 25 de 2008

Fotografía: Mary Soto, Domingo de Ramos, José Velarde, Róger Santiváñez, Mariela Dreyfus, Edián Novoa y Guillermo Gutiérrez, en El Agustino (1982). Tomada de http://www.andes.missouri.edu/andes/Comentario/CAL_Kloaka22.html

UN ÁNGEL MÁS, UN PREMIO MÁS: COSME SAAVEDRA Y EL CONCURSO 2008 PALABRAS

Cosme Saavedra Apón nos sorprende nuevamente con un premio más para su carrera literaria.

Ya ha ganado varios premios, entre ellos: segundo lugar en el Concurso de Cuentos de la librería Crisol – 2002; segundo puesto en el concurso organizado por la asociacion Cultural Todas Las Sangres. Y esta vez gana una mención honrosa en “El Concurso 2008 Palabras”, organizado por la editorial Mesa Redonda, Starbucks Coffee y Zeta Bookstore.

Cosme Saavedra Apón se presentó a dicho concurso con el seudónimo “Tulipán” y con su cuento “Botella LXVI – El Curso de las Estelas”, que en realidad es uno de los capítulos de su novela “Mariana, el purgatorio”, aún inédita en su totalidad.

Cabe resaltar que el jurado del concurso estuvo integrado por: Marcela Robles, Iván Thays y José Güich Rodríguez.

Cosme Saavedra Apón, que últimamente publicó bajo el sello “Sietevientos” la colección de relatos llamada “Ya no llovería para julio” fue integrante del fenecido y emblemático grupo artístico “Los ángeles del abismo”. Cosme Saavedra Apón es un escribiente conmovido-eternamente- por gracia de la literatura. Nuestras más sinceras, amicales y generacionales felicitaciones, nos dice Ricardo Musse Carrasco en su nota de prensa.

¡Salud Cosme por este premio y por tu novelística!

sábado, junio 07, 2008

GRABIELA EXISTIÓ (Una mirada a Mariposa Negra)

Reynaldo Cruz Zapata



¿Tendrá su periódico la decencia suficiente para decir lo que aquí paso…? Interroga el padre del Juez Guido Pazos, a Angelita (Magdiel Ugaz), la reportera del diario chicha EL PAPI, ante su actitud insensible de tomar fotografías de los restos de quien fue uno de los jueces más probo durante el régimen autoritario de Fujimori.

Mariposa Negra, es la historia real de la convivencia del bien y mal en las personas, matizada con la ficción (o quizá no) de finales de la década pasada en nuestro país. De un lado Gabriela (Melania Urbina), es la profesora que vive su mundo celeste, pensando que un día todo va hacer mejor, y quizá esa etapa comience cuando se case con Guido Pazos; y en el opuesto tenemos a Angelita, periodista sensacionalista, a la cual el director de su diario quiere tener como amante. La vida de ambas se entrecruza para desentrañar la verdad.

“Esa soy yo, la estoy pasando bien, por eso me gusta emborracharme, lo feo es al día siguiente, pero mientras dura compensa toda la mierda de la vida” dice Angelita, quien es el personaje que narra la historia Gabriela, la jovencita que perdió la inocencia para lograr en 4 meses y 2 días para llegar a conocer al “doctor”, el poder bajo la sombra de la década pasada.

La trama desarrolla en el cambio de actitud de Gabriela por victimar a la cabeza de todo el aparato de corrupción, psicosocial y desaparición de opositores, Vladimiro Montesinos. En este trayecto Angelita la ayuda mucho a pesar de haber publicado que el novio de Gabriela murió en una orgía gay, quizá por resarcir su culpa, pues la nota era enviada el sistema de inteligencia del régimen, o quizá porque el lado del bien logro vencer esa común máscara de frialdad que tenemos las personas.

Gabriela invierte todos sus ahorros, y deja su moral a un lado, funge de lesbiana, dama de compañía, se engaña a sí misma por cumplir la ansiada venganza: matar al hombre más poderoso del país. Mariposa Negra es una premonición de la muerte, del cambio, del adiós de la inocencia; hay que dejar de ser bueno si no te golpean una y otra vez, aunque no se puede ser bueno siempre, ni malo para toda la vida. El precio de la felicidad es grande, y la felicidad se da una sola vez en la vida.

Hay pesadillas que se deben vivir, porque ya no existen sueños. Hay que hacer cosas aunque el miedo nos aborde, cuando ya no queda nada, cuando nuestra realidad se desbarranca. Una buena película para ver, puede que sólo sea ficción, pero genera en el espectador sentimientos mezclados de venganza y dolor, de pena y frustración.

“Tal vez me encuentres, tal vez no, si no me encuentras ya sabes lo que tienes que hacer, lo que mas quiero es que escribas mi historia, que es la de Guido, la verdadera, no la basura que te hicieron escribir. Van a decir que estaba deprimida, que perdí la razón, que debiste detenerme, que tu tienes la culpa, no les hagas caso, hazme caso a mi, y escribe lo que en verdad paso”. Grabiela.

San Miguel de Piura, 6 de junio de 2008

viernes, mayo 16, 2008

EL BUENO, EL MALO Y EL FEO... Sergio Leone

Western al Spaghetti es un género de films, el cual emergió a mediados de los ’60, y que fue bautizado de esta manera debido a que la mayor parte de los films eran producidos por estudios italianos. Sergio Leone es la figura más resaltante de este género. Aquí una de sus mejores films.

El Bueno, el Malo y el Feo (trailer)




Su música universal...





La escena final de El bueno, el Malo y el Feo.


miércoles, mayo 07, 2008

HOMENAJE A MAMÁ



MADRE


Carlos Oquendo de Amat

Tu nombre viene lento como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

Mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niños que los hombres miran desde aquí distante

Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura

A tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso

Entre ti y el horizonte
mi palabra está primitiva como la lluvia o como los himnos

porque ante ti callan las rosas y la canción.


De Cinco metros de poemas.


Nota: Pintura de Oswaldo Guayasamín.


domingo, mayo 04, 2008

PERIÓDICO DE AYER

Héctor Lavoe y esta canción tan poética, tan salsa...

EL DESTINO DE LOS SUEÑOS DEL ALFIL ROJO

Fabián Bruno

Eduardo Valdivia Sanz nos ha entregado, bajo el sello editorial Sietevientos, su obra prima: Los sueños del alfil rojo. Este novísimo narrador nació en las tierras de Turicarami en el año de 1970.

Lo primero que llama la atención en este conjunto de cuentos, diecinueve para ser preciso, es la influencia de la múltiples lecturas que Valdivia ha realizado. Toma como punto de partida la realidad ficcional para crear otra que obedece a sus propias leyes, creando situaciones diferentes para personajes catapultados, hace ya bastantes años, al mundo real.

En la narrativa de valdivia encontramos al Quijote de la Mancha transfigurado. Se presenta, por ejemplo, en el cuento “El hechizado” como el terrateniente Miguel Mendoza, que es acompañado en sus aventuras por Bonifacio Aldana, un gordinflón que termina cortándose la lengua para no probar los platillos de su esposa, seguir son su empresa y obtener por fin la ínsula prometida por su patrón. Este personaje no es otro que Sancho Panza. También encontramos al Quijote en el cuento “Los adoradores del carnero” como un caballero redentor, al lado del rey de los micomicones.

Después presenciamos a nuestro Quijote en el cuento “Los hongos silvestres” y esta vez va al encuentro de un combate mortal con el caballero rojo, que no había sido derrotado por ejércitos enteros. En el desenlace, Ruiz, encarnación del caballero andante, despierta de su largo sueño provocado por la ingestión de unos hongos silvestres que había preparado Saturnino, su fiel acompañante y que a todas luces es el no menos conocido Sancho Panza.

Desde otra perspectiva, en “La isla” se encuentra rasgos muy claros de la narrativa de Ray Bradbury. Este cuento nos adentra, de una manera descarnada, en lo inútil que puede resultar la inmortalidad cuando no se tiene anhelos y pasiones. Inmortalidad que se va volviendo, conforme pasan las centurias, en un terrible aburrimiento. Ahondando un poco más en la temática, se puede agregar que cuando el personaje – narrador, junto a otros expedicionarios, intentaba colonizar el planeta Orión, lo sorprende un desastre y, posteriormente, decide averiguar las causas de éste, encontrando en un altar de granito tres libros escritos en el extinto idioma inglés.

Quizá Valdivia nos hace un llamado a la reflexión para cuestionarnos sobre la existencia humana, el poder de los libros, los únicos capaces de salvarnos, redimirnos y llevarnos por mundos desconocidos y ser libres realmente en un mundo esclavo de la tecnología y el afán de sus habitantes por ser dioses, sin sospechar que sólo somos un alfil rojo en el inmenso tablero de ajedrez del universo.

En el libro encontramos también rasgos de las épocas que nuestros padres y nosotros mismos hemos vivido y seguimos viviendo. Por ejemplo en “No era necesario cruzar el charco” sentimos lo que realmente significa ser latinoamericano y soñar con una futura y mejor vida al querer emigrar al extranjero, donde somos vistos como mano de obra barata e invasores, padeciendo xenofobia a la vuelta de cada esquina.

La narrativa de este novísimo narrador explora directamente en la historia. En su cuento “El castillo de mora” nos relata las aventuras de un descendiente de la estirpe española e indígena; este mozo intrépido logra la rendición de los alpujarras y en la carnicería que significó la batalla encuentra a una mujer mora muy bella. Se enamora de ella, pero ésta termina cortándose las venas: no resistió vivir al lado del hombre que propició la caída de su linaje.

El libro aborda en “Cuando se envejece” al homosexualismo, desde una visión etárea, presentándonos la historia de un homosexual entrado en años que se ve desplazado por uno más joven y guapo que él, y para que esta situación no continúe recurre a los favores de un santo.

Mención aparte merece una de las piezas fundamentales del libro: “Los adoradores del carnero”. En este cuento, Valdivia, nos traslada de manera cinematográfica a la vida de los pobladores del desierto que adoran al Maligno e invaden el reino de Micomicón, implantando sus costumbres oscuras a fuerza del terror, llenando una tierra de paz en un valle de oscuridad y desesperanza. En esta magnífica muestra narrativa se puede rastrear la influencia de J. R. Tolkien, por darle un carácter épico insospechado, basándose, según las declaraciones del autor, en la II Guerra Mundial y en Adolfo Hittler como Señor Oscuro.

Para concluir, “Cada libro tiene su destino”, escribe Eduardo Valdivia Sanz en el cuento “La isla” y el destino de “Los sueños del alfil rojo” se concretiza en la transformación de las realidades que encontró su autor en sus múltiples lecturas y que volcó para avivar la hoguera eterna que representa el oficio de la escritura literaria.

viernes, mayo 02, 2008

REALISMO TRÁGICO EN LA NOVELA “MARIANA, EL PURGATORIO”

Cosme Saavedra es un novísimo narrador, aunque su labor ya se rastrea desde Los Ángeles del Abismo, aquellos solitarios que invadieron las calles con su prosa inflamaria; pero este grupo que sentó su actuar en la comarca de Sullana, extinguió su llama flamígera, como versa Ricardo Musse, y cada uno de sus integrantes siguió su camino por separado y mucho más solos que antes; en una de las tantas conversaciones que he tenido con Cosme Saavedra, me hizo conocer la existencia la trilogía Historia General de la Jorca, que está estructurada por las novelas Mariana, el purgatorio; Mariana , el averno; y Mariana, el paraíso.

De esta trilogía no se ha impreso ninguna de las novelas por razones ya bastante conocidas en nuestros suelos peruanos. Sólo ha aparecido unos capítulos de Mariana, el purgatorio, bajo el nombre de Ya no llovería para julio.

Aquí una nota titulada Realismo trágico en la novela Mariana, el purgatorio, que escribiera por el año 2002, su camarada César Gutiérrez Alva.



Al leer “Mariana, el purgatorio” he sentido la lámpara resplandeciente que ilumina el sendero de un novel escritor. Después de esta novela los “Ángeles del Abismo” justifican su paso por este mundo. Cosme ya encontró la clave para abrir el cofre de los trovadores, husmear en sus secretos y apoderarse de las formulas para ejercer el oficio delirante de contar historias.

Esta novela es más que un ritual para exorcizar a los demonios que habitan la décimo primera cuadra de la calle San Martín, es más que una fiebre de Luna virgen. Es, me parece, el canto esperado por nuestra generación insomne y anónima, canto metafísico y apologético para una ciudad desprovista de poesía, pero empeñada en parir poetas. Es también el vuelo enigmático de una visión compartida del mundo.

Al descifrar su trama, se puede sacar en claro que estamos ante una novela de tránsito hacia la madurez. Terrible tránsito a la adultez de unos personajes enteramente desarraigados, trágicos y sensibles. Cada personaje delineado por la pluma de Cosme Saavedra, es el microcosmos de la desolación, el retrato individual del genocidio de la esperanza o de la muerte por eutanasia de los bellos sueños de una generación que se presume extraviada en una época atroz y suicida.

“Mariana, el purgatorio”, es el realismo poético de la tragedia individual, el prototipo de una novelística que pretende hacer de los caminos de la desdicha una soterrada escuela para aprender la felicidad del caos. Allí se quiebran los sentimientos y las voluntades más nobles, mueren los amores inmaculados y se emputecen los besos de las vírgenes. Pero no obstante, la vida avanza inexorable hacia su propia realización: No interesa la felicidad humana, importa el transcurrir incontenible de la vida sin reparar la calidad de vida de lo existente. Entonces, es pertinente dejar establecido que el caos, la penuria, la sordidez son también manifestaciones de la vida, y es inútil aspirar a su abolición, adheridos a la promesa de un paraíso bíblico liberador, ¿Liberador del lado imperfecto y doliente de la vida? Pero si ello constituye el equilibrio dialéctico de la existencia. Los paraísos ideados por la mente humana niegan la posibilidad de una vida digna, feliz y eterna en los purgatorios.

La poética de Cosme Saavedra es un significativo aporte temático y estilístico a nuestra narrativa regional. Su novela pretende ser la epopeya de la existencia en el mundo moderno. Es la peripecia humana en la época de la globalización donde la muerte de paradigmas ha dejado espacio para todos aquellos fanatismos que pretende ser luz en la tiniebla.

El argumento narrativo posee un hilo conductor fundamental: Los vínculos espirituales y literarios –por azar o por premeditación- de tres generaciones de escritores, la Caravanera, Ángeles de Neón y los Ángeles del Abismo; quienes ofrecen distintos enfoques y versiones de acontecimientos ficticios y reales: Los sifilíticos y volcánicos amores e Sigmund y Mariana, la mítica influencia de una ajorca en la vida de los personajes, el Fenómeno del Niño de 1983, los conflictos fronterizos en el norte peruano, algún asomo de hechos de la guerra interna y la sombría década del ’90.

En el plano de la reflexión estética-literaria se dilucida, en reiteradas ocasiones, respecto al rol del escritor y su ubicación en el contexto social. Al parecer este es un punto donde la novela apuntala gran parte de su razón de ser. Se presenta como una trama del pensamiento cuyo principal cometido es dar una respuesta transitoria y satisfaciente al conflicto entre literatura y realidad. Esa dilucidación obedece a la necesidad existencial de nuestro novel escritor para lograr pertrecharse de un credo creativo o marco referencial estético que garantice consecuencia y permanencia en el oficio.

No exagero en decir que Saavedra Apón es uno de los más lúcidos y talentosos demiurgos que el silencioso vanguardismo de los “Ángeles del Abismo” ha dado a la literatura regional.

Junio, 2002.

Nota: En la fotografía: Jalevi Juárez, Cosme Saavedra Apón, Josué Aguirre y Angel Hoyos
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martes, abril 29, 2008

LOS HAIKUS, EL ZORRITO Y EL 2 DEMAYO

Publico esta invitación que me hizo llegar mi camarada de letras, Jose Zorrito Lalupú.

Este 2 de mayo se presentará en La Alianza Francesa el Libro "Haikus" de José Lalupú.

El colectivo Hesperya tiene el gusto de invitarle a la presentación del libro Haikus, de José Lalupú, el próximo viernes 2 de mayo a las 19:30 en la Alianza Francesa de Piura.

Hesperya es un colectivo cultural español vinculado a la Universidad de Oviedo, que edita una revista de filología trimestral además de libros de poesía.

La presentación correrá a cargo de Héctor Gómez Navarro. Habrá acompañamiento musical por parte de Fernando J. Silva Guerrero.

Los libros se venderán a 3 soles, sólo por esa noche.

Nota: Portada de Haikus.

MAGENTA NO MÁS EN LA UDEP

Reynaldo Cruz

Tal parece que la represión contra la cultura en nuestro país (entiéndase el caso Melissa Patiño, el fin de Mapamundi y Vano Oficio y el acoso en Quilca) ha llegado al claustro de la Universidad de Piura (UDEP), según lo que he leído en el blog de Josué Aguirre. El segundo motivo que generó la redistribución fue la constante llamada de atención por parte de algunas autoridades de la universidad debido a la "crudeza" de ciertos textos publicados en Magenta, dice textualmente el estudiante de comunicación social, que forma parte del grupo editorial del boletín Magenta.

Sin duda que es una muestra de autocensura, originado por la no tolerancia con la literatura, que ha llevado a nuestros amigos de la UDEP, a hacerle caso al tribunal de la Santa Inquisición del Opus Dei, cuyo fundador, Josemaría tiene por apellido paterno Escrivá, como paradoja de lo hoy ocurre en la universidad del otro lado del río, que sin duda no es nuevo: Bueno, La UDEP se ha caracterizado por ese tipo de acciones, sino pregúntenle a Roger Santiváñez, Sigifredo Burneo y otros tantos; siempre ha sido un sistema que raya con "el buen decir", "las buenas costumbres", y "el qué dirán", dice Fabián Bruno.

La crudeza de sus textos, (no soy lector empedernido del boletín, pero lo poco que lo he hojeado) no la veo en ninguna parte, quizá solo sea visión del medioevo que se escarapelan el cuerpo con frasecitas altisonantes. Bueno, sin duda que para nadie es un secreto que hemos tenido roces con los magenta, pero la verdad que en mi ultima estadía en Piura, vi el ultimo ejemplar en la Librería Revín, y vaya que la portada esta atractiva, felicitaciones chicos, la muchacha es muy bonita.

P.D: Fuerza Gente, y sigan distribuyendo en la UDEP, diganle no la represión. Nos vemos en el infierno.

Nota: Revista Magenta 23.

A PROPÓSITO DE LA SALIDA DEL GRUPO MAGENTA DE LA UNIVERSIDAD DE PIURA

Hace algunos días leía en el weblog de Josué Aguirre, miembro del grupo Magenta, un post en el que comunica que el órgano difusor de su grupo no será repartido más en los claustros de la Universidad de Piura, porque para realizar esta labor tenían que sortear una serie de dificultades vanas que les han impuesto las autoridades de este centro de estudios.

Comenté aquel artículo y Eduardo Valdivia, integrante también del mencionado grupo, mas no alumno de la UDEP, remite las siguientes palabras que me parecen oportunas:

Ya era hora de salir del vientre de la madre, el único criterio que debe primar no es si es moral o inmoral lo que se escribe, el único criterio que debe prevalecer es: si un trabajo está bien escrito o no; tampoco debe importar que el escritor tenga una tendencia política o no, no por ser un escritor de una determinada extracción social un escritor es bueno o malo, al fin de cuentas el escritor se debe a su arte y a nadie más, y en este caso no importan las modas ni las tendencias, el tiempo y la universalidad del trabajo escritor será el patrón para medir el valor y el éxito de una obra.

Nadie es escritor por un solo trabajo, la vida dirá si fuimos fieles a nuestra labor o no. Atención que a los inquisidores del arte no sólo se les encuentra en un tribunal eclesiástico, el inquisidor es todo fundamentalista que siente horror al cambio; por otro lado, es cierto que para juzgar un trabajo si es literario o no, debe haber de por medio un espíritu cultivado y a la vez sensible; no olvidemos que nuestras opiniones y creencias están basadas en los sentimientos y es preciso remarcar que más de las veces nuestros puntos de vista son limitados.

Es preciso llevar el quehacer literario de Piura al mundo, es necesario universalizar la provincia, hoy la utopía de la aldea global es más posible que antes. Libertad de pensamiento sin restricciones, es imprescindible traer el fuego de Prometeo, es preciso encender la pradera.

La literatura no es un medio para ganar unos cuantos adeptos o tener excusas para justificar una vida de fracasos, la literatura es un puente a la transcendecia. Si se consigue triunfar salvaremos nuestra alma del infierno, si se fracasa, nos espera un espejo en la vejez, tal vez muchas tazas de café y, claro está, un aire de perdedor que no se cura por apeletonar páginas y páginas llenas de mamarrachos que nadie lee, salvo nuestro ego y nuestras propias mentiras.

Salve a la Literatura y que pierda toda esperanza el que entre a su templo. No hay puntos intermedios en esta fe, o se gana o se pierde.

Nota: Portada de la revista Magenta.

domingo, abril 20, 2008

PRÓXIMA PUBLICACIÓN: ZORRITO LALUPU Y SUS HAIKUS

Una buena noticia para toda la literatura de las solares comarcas de Piura.

Hace algunas días en la presentación de la revista Plazuela Merino, Jose Lalupú me manifesto alegremente de la publicacion de su obra prima por el Colectivo Cultural español Hesperya , pero ésta no es de narrativa (donde todos lo conocemos), sino de haikus para ser precisos.

Con el libro haikus, Hesperya pone en marcha su colección titulada "El hondero entusiasta".

Zorrito, estaremos a la espera de tu libro.

POEMAS EN LIBERTAD DE MELISSA PATIÑO HINOSTROZA


Día 4

Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer.

Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva.

Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? “ama a los otros como a ti misma”. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar.

Día 5

Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada.

Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar?

No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas.

Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir.

Día 6

Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos.

Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.


Nota: Tomado de Kolumna okupa de Rocío Silva Santisteban

miércoles, abril 16, 2008

CORTOMETRAJE: LA INMISCUSIÓN TERRUPTA

Un cortometraje basado en un texto de Julio Cortázar. Me lo hizo conocer mi camaradac de letras Eduardo Valdivia.

martes, abril 15, 2008

LA TUMBA DE CÉSAR VALLEJO

Aquí un vídeo de la tumba de César Vallejo, la tumba del peruano más universal...

70 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE CÉSAR VALLEJO

El dia de hoy, 15 de abril, se cumplen setenta años del fallecimiento del poeta César Abraham Vallejo Mendoza. Estos vídeos con sus poemas a manera de homenaje a su gran obra.








Además, les brindamos un comentario firmado por Henry Córdova Bran ; y este poema que le dediqué hace algún tiempo a nuestro poeta.


Vallejo y Colán

Vallejo ven para tomarnos unas chelas con toda la Mancha,
bajo un cobertizo de palmas en Colán,
frente a la mar,
mirar a los botes que esperan el amanecer,
leer tus poemas y dolernos mucho más de todo lo que nos circunda,
porque tienen miradas de siglos,
siglos que turbaron el paraíso.

En esta playa se puede andar descalzo,
recoger la arena y hacerla del viento marítimo.
Se vive tranquilo
y te puedes acostar a recordar a Mirtho.
Las olas llegarán espumosas a tu cuerpo y aliviarán tu cansancio.

sábado, abril 05, 2008

ESCRITO FUGAZ DE UNA AMANTE...Anónimo


Hace algunos días recibí este mensaje, lo transcribo en este espacio a manera de homenaje a aquella mujer misteriosa...

Me vuelvo poesía para capturar tu esencia, tus versos de furia, tu fragancia, tus palabras que sangran vida y aunque no hay puerto y no hay cantares, la poesía danza entre los silencios, pero no capturo tus aromas.

Cuidate demente, y ya sabes lo que opino de ti.

Muy buenos tus versos. Que la poesía os guarde.

martes, marzo 25, 2008

EL RETORNO - PLAZUELA MERINO 3

El Grupo literario Plazuela Merino presenta el tercer número de su revista. Ésta se apertura con versos del poeta Luis Hernández. Presenta trabajos de sus integrantes: Fabián Bruno, Lúber Ipanaqué, Henry Córdova Bran, Javier Vilchez y Reynaldo Cruz. Además se da a conocer los trabajos de los participantes del taller literario Arte Poética, que dirigió el mencionado grupo durante el año 2007.

La cita es el día jueves 10 de abril, en el local del Ex - rectorado de la Universidad Nacional de Piura, a las 7.30 de la noche.

LOS DETECTIVES SALVAJES EN LA COSTA NORTE DEL PERÚ - PARTE II


PÁGINAS DE “DIARIO DE UN SURFISTA VIRTUAL” (E-MAIL DE ULISES LIMA AL PATTER FAUNO DE ESTA FIESTA. 25 FEBRERO, 2008). TOMA CUATRO, Y FINAL.

Llegar a Máncora, encontrar lo esencial del ser humano, una habitación para vivir esos días, buscándola, al fin después de vueltas una barata, increíble, 10 soles/ por persona, nada que ver con Colán. Y Máncora con su fama de pituca, de paraíso surfista. Allí fue que Ulises desenvolvió su teoría acerca de la filosofía surf, rastafri, de no poner fronteras, de vivir todos juntos en un mundo común. A Belano eso le sonó a sueño bonito, pero nada más.

Los días en el trozo de carretera, salida de Máncora, donde se arraciman bodegas, restaurantes, parrillas, acróbatas, discotecas, borrachos, camiones, autos y buses interprovinciales que entran y salen de noche y madrugada le daría la razón. Luego de instalarse en la habitación y caminar por la limpia playa de Máncora, allí encontraron un restaurante de pescados atendido por niñas y su abuela sonrientes, donde decidieron almorzar cada uno de los 5 días que allí pasaron. Les atrajo el humor, el ambiente familiar, la excelente comida, y ese plato tradicional, el ceviche, exquisitamente preparado.

Ni el restaurante naturista de Ángela, un austriaca que se había afincado en Máncora trayendo la antigua culinaria new age, sana, vegeta, que a Ulises no le llamó la atención porque le pareció que eran platos sencillos, y a un precio nada naturista, ni ese restaurante les atraparía como aquel de la playa atendido por la familia piurana más amable que hallar pudieran.

Pero Ángela había montado todo un show business en su local, pues había una biblioteca con libros viejos que estaban a la venta, tenía trípticos y diversos libros de turismo a disposición de quien quisiera consultar rutas, atractivos, precios, ofertas y más. Vendía además productos diversos, todos naturales y sanos, claro. Y las camareras atendían con una parsimonia naturalista que podría exasperar a los predispuestos al estrés, allá ellos. El márketin austriaco había acondicionado de tal modo el local que lo volvía un punto atractivo por las noches, para quienes estuviesen con deseo de refrescarse en una terraza, comiendo productos ligeros que no robasen sitio a las cervezas y tragos preparados que aguardaban agazapados en las noches mancorereñas.

En efecto, en la esquina de salida y entrada de autos y camiones, aquella donde por un designio divino aun no había muerto nadie atropellado entre las ruedas y los tragos y las drogas, allí se agolpaba cada noche en suerte de juerga interminable la gente que poblaba ese balneario en ese comienzo de año, ese verano en que Belano y Ulises deambulaban de puesto en puesto, buscando a las chilenas o la alemana que habían conocido una tarde en la playa.

Las chilenas estaban de vacaciones, como tantas otras chilenas que cruzaron esos días por allí. Una era química, la otra era sicóloga, y querían conocer gente buena, bonita, interesante. Belano y Lima estaban más bien con ganas de tragarse el mar, y sus álgidas historias por el mundo terminaron por alejar a esas nobles muchachas. Con la alemana, que también andaba de vacaciones y esperaba a una amiga peruana que debía llegar de Tumbes en cualquier momento, Ulises tuvo una obsesión por lastima no correspondida. Él creyó que había encontrado, al fin de esa larga marcha, alguien con quien entenderse en las cálidas noches piuranas. Sin embargo, por misterios de Poseydón y las estrellas, la alemana tenia otros planes, y decidió irse con su amiga peruana a dormir juntas en un hotelito de playa. Ella le dijo mirándolo fijamente a los ojos que era lesbiana, y que si eso no le molestaba. Ulises sonrió mirando el horizonte de melón derretido, sorbiendo todavía la chata del ron Cartavio con cola que con Belano tomaban y tomaban desde que pisaron Máncora: “el amigo de los niños” lo habían bautizado. Y antes de responderle creyó recordar los días invernales en el colegio jesuita de la Inmaculada cuando llegaba tarde y, en la puerta el aula, Miss Nelly lo miraba fijamente a los ojos, con severa autoridad, y le espetaba por qué llegaba tarde, otra vez tarde. Y su madre cariñosa trataba de disculparse con buenos modales. La maestra hacía como que entendía. Pero cuando la madre se iba, tranquilizándolo de lejos con la mirada, Miss Nelly cerraba la puerta del aula, en ese colegio de curas y monjas, y el patio de primaria se comprimía sobre Ulises niño, mientras toda el salón lo miraba escuchando el sermón de la montaña que la maestra les decía acerca de la puntualidad, la responsabilidad etcétera etcétera. Palabras que iban llegando con el ron la cola y el mar, y esa chica alemana que le decía que no, Ulises, no quiero ir contigo a ningún sitio, que me encantaría, pero que a mi amiga no le caen bien los hombres.

Sintió que había más hilos por desanudar, pero ya no quiso preguntar más, dijo algunas palabras tontas y se despidió con la imagen de ese colegio, y de la alemana que lo miraba fijamente. Cuando hubo dado unos pasos hacia la orilla, esta lo alcanzó, le dio un beso largo en la boca boa y le dijo que quizás podían verse luego, cuando la peruana se hubiera ido, que las cosas podían ser de otro modo, que sería bueno hablar. En fin. Ulises le dijo que sí, pero internamente había decidido seguir hablando con el amigo de los niños, y también con sus compañeros de primaria, esos que corrían de un lado a otro jugando a ladrones y celadores, primer patio de colegio. Y recordó, además, el ron fluía en su boca y su garganta, el día cruel que entró urgido al baño común, se ocupó en un guáter, y cuando había terminado de cagar se dio con la sorpresa que no tenía papel con que limpiarse. Empezó a sudar e imaginar que todo ese colegio lo iba a encontrar sentado con el culo lleno de mierda, y que lo iban a matar en una plaza pública, previos sermones, y que su madre se mataría tratando de explicar sus problemas, su infancia, su soledad vacuna, y en medio de esos fríos sudores y cielo en sombras Ulises, niño indefenso, vio que entraba al baño el buen Raygada, un compañero de aula que le invitaba sánguches de mantequilla que llevaba en su lonchera de metal con dibujos, en el bus de mañana del cole, que estaba lleno de granos en la cara, que era punto de burla de los demás, que no mataba a nadie, que era alguien o bueno o muy dócil, de cualquier modo, algo peligroso en un colegio de varones hambrientos, y entonces le gritó Raygada, Raygada, tráeme papel higiénico, y aunque no creyó jamás que eso ocurriera, Raygada volvió con el papel salvador, y fue entonces como que la humanidad volvía a ser buena, y que las personas existían, y que todo estaba mejor, la paz, la mierda, el culo, el guáter, el cole, Raygada, la paz, las avispas, el taco. Si tan solo pudiera escribir de forma automática en la playa, en una computadora o en una máquina Underwood, se dijo Ulises entre ron y ron, mirando el horizonte, sabiendo que la alemana se estaba marchando por la orilla al hotelito a ver a su amiga.

Pero en las noches de Máncora era “la gringa” el motivo inspirador de Ulises y Belano. La gringa en realidad era un gringo surf, pelo largo al viento, que solía lucirse muy bronceado con poca ropa, y que una noche Ulises había confundido con una mujer sentada en una vereda. Belano le insistía que no, que era un hombre. Ulises porfiaba diciendo que mire esos brazos, que era un ella y no un él. Hasta que este se paró y fue claro que la gringa era un gringo piurano. En fin, se quedó con el mote y Belano le decía riendo, siempre que lo veían deambulando,